SOCIEDAD

Lago Puelo apunta a ser un centro de producción agroecológica de aceite de cannabis

Soberanía medicinal. El proyecto apunta también a la exportación.

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Desde la última Fiesta Nacional del Bosque comenzamos con una apertura a la discusión y acceso a la información, además de experiencias sobre el uso del cannabis medicinal con diferentes Ongs, entre ellas ‘Mamá cultiva’, junto al borrador de un proyecto de ordenanza”, recordó ayer el vice intendente de Lago Puelo, Alejandro Marqués.

“Lógicamente –agregó-, que la crisis sanitaria por la pandemia nos demoró muchísimo, pero desde hace 15 días ya tenemos una norma promulgada que autoriza la producción de cannabis medicinal por parte del municipio”.

En tal sentido, valoró que su vigencia “aporta una cobertura para las familias, cannabicultores y productores de aceite que hoy lo están realizando de forma artesanal y a pequeña escala, quienes al no tener un marco legal quedaban en una situación conflictiva ante la ley”.

En coincidencia, se estipula que la comuna “por sí misma o en alianza estratégica con sectores privados tenga a disposición la posibilidad de producción, desde las plantas hasta el aceite o derivados del cannabis medicinal”.

Al respecto, junto al subsecretario de Producción, Néstor Vidal, mantuvieron durante la semana un encuentro virtual con los ingenieros agrónomos del Grupo de Estudio y Trabajo del Cannabis de la Facultad de Agronomía de la UBA, Eric Turiansky, Cecilia García Sampedro y María Ruff, con la premisa “de intercambiar conocimientos sobre esta actividad”, adelantaron.

Recordaron también que “tienen experiencias exitosas en la provincia de Buenos Aires y en Uruguay, donde han estado trabajando como consultores. Muy rápidamente nos pusimos de acuerdo en un programa de acciones y armar convenios que podrían efectivizarse desde el mes de marzo. El plan de acción comprende para los próximos días un relevamiento de información (características del lugar y del clima, variedades de semillas a utilizar), junto a la investigación científica para garantizar estándares de calidad y que lleguen a su reconocimiento como elemento de la medicina ante organismos como ANMAT”.

Marqués insistió con que “uno de los objetivos es poder liderar en la región un proyecto serio y la posibilidad de que toda la Comarca Andina sea un centro de producción agroecológica de aceite de cannabis, incluso preparado para la exportación”.

Puso como ejemplo a Canadá, que “está encabezando la exportación a nivel mundial. Acá tenemos condiciones climáticas óptimas y la experiencia y el conocimiento de varios actores, aunque nos falta terminar de organizar los esquemas normativos y, obviamente, los recursos tecnológicos, pero estamos mucho más avanzados que otros lugares del país”, aseveró.

Seguridad

“A partir de las nuevas regulaciones es posible garantizar un acompañamiento por parte de las instituciones para aquellas familias que requieren del cannabis medicinal y que, hasta la fecha, lo hacían en condiciones de desregulación. La producción local permitirá mayor accesibilidad y seguridad en los productos”, explicó Marqués.

A su turno, Néstor Vidal indicó que “el objetivo del encuentro fue un trabajo de transferencia de conocimientos desde la facultad hacia nosotros para lograr especificar qué cepa es mejor, según los grados de OCB o THC y lograr algún vínculo entre privados, municipalidad y UBA que permita realizar cultivos de cannabis en una extensión más grande”.

Concretamente, desde el 13 de diciembre rige en el ejido de Lago Puelo la Ordenanza 73/20 que establece en el ámbito de su jurisdicción la utilización de los derivados a base de cannabis para uso científico, medicinal y/o terapéutico, conforme la Ley 27.350, su decreto reglamentario 738/2017 y demás normativa vigente aplicable. La norma, crea además el Consejo Consultivo del Cannabis Medicinal y Terapéutico.