SOCIEDAD

Bomberos de El Hoyo, una fuerza debilitada

Después de los incendios en la Comarca Andina.

16/03/2021 02:00

Así descargaban las donaciones provenientes de Comodoro Rivadavia y las apilaban en el galpón del Cuartel de Bomberos Voluntarios de El Hoyo. El trabajo continúa con intensidad.

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Por Martín Tacón



Mientras la comunidad de El Hoyo comenzaba a atravesar los primeros días de sosiego y recuperación tras el feroz incendio que arrasó cientos de hogares, una gran donación llegó desde Comodoro Rivadavia. El equipo periodístico de Diario Jornada, Cadena Tiempo y Jornada Play visitaba el Cuartel de Bomberos Voluntarios cuando llegó el camión con provisiones recaudadas por Grupo Solidario y la Cruz Roja. La colecta incluía bidones de agua, insumos para los afectados y elementos de primera línea para brigadistas.

Dialogamos con Joaquín Aguilera, jefe del Cuartel. Aseguró que, luego del trabajo a destajo durante el incendio, su labor continúa con intensidad. “Ahora empieza la tarea de acompañar a la gente”, dijo el jefe.

Pablo, uno de los bomberos del Cuartel, reveló una realidad. Reconoció que los bomberos no cuentan con equipamiento óptimo para combatir el fuego. Su equipo de protección (trajes ignífugos, guantes, cascos) no garantizan protección completa. Denuncian que la ropa está vencida.

Sus unidades no tienen mantenimiento. Los camiones son antiguos, algunos de ellos tienen más de 20 años de servicio. La tecnología está obsoleta y es difícil de manipular.

El gran incendio dejó fuera de servicio dos de sus móviles. Ante la constante alerta de siniestros forestales, la pérdida de un vehículo debilita la fuerza de combate.

Actualmente cuentan con cuatro móviles de ataque, un móvil de logística y solo un camión cisterna.

Durante nuestra partida de la Comarca, observamos gruesas columnas de humo sobre las montañas, allá arriba donde los bomberos no tienen posibilidad de llegar.

El fuego fue controlado en las zonas habitadas, pero aún quedan focos activos. De tanto en tanto, se oye la sirena de los bomberos, acudiendo raudamente a la reactivación de algún foco. Los vecinos se alarman. Piensan lo peor. Por cualquier lugar donde uno circule, aún se observan troncos caídos desprendiendo humo. Son los restos de un incendio que una semana después sigue ardiendo. #