PROVINCIA

El 95% de los abusos contra menores se cometen dentro de su familia

Son datos de un informe oficial. Creció la cifra de los casos. Piden que las víctimas denuncien. El efecto de la pandemia.

29/06/2021 02:00

Investigadora. La fiscal Pereyra trazó un diagnóstico sobre un delito sensible y para el cual se necesita mucha empatía y preparación.

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El Ministerio Público Fiscal de Trelew observa con “evidente preocupación” el incremento en las causas por abuso sexual de menores, delito que en su mayor parte se da dentro de las familias o que surge de relaciones de convivencia. Con un parte de prensa, Fiscalía reveló que “aumentaron las denuncias, alentadas por el impulso y el acompañamiento de los organismos especializados y visibilizando una problemática persistente con base en un sistema evidentemente patriarcal, sostenido por el miedo y el sometimiento”.

Según explicaron, “hace no mucho tiempo tres víctimas expusieron con valentía la situación que vivieron con su abuelo, finalmente condenado, y en otro

caso una niña sufrió la presión de parte del propio imputado y su familia para retractarse tras la clara denuncia, y así y todo se llegó a una condena”.

Las estadísticas crecieron con la pandemia, que “lamentablemente contribuyó al aumento de casos”. El 91,2% de las víctimas son mujeres y la edad oscila entre los 3 y los 16 años. Y un 80% de casos son delitos de abuso sexual simple.

De todos los casos, un 95% se da en un contexto intrafamiliar, “utilizando la confianza depositada ya sea para el cuidado de las víctimas, imponiéndose las amenazas hasta de muerte a las perjudicadas”. En su mayoría los agresores son parejas de la madre de la víctima, amigos, tíos, abuelos y preferentemente instruídos, ya que el 80% tienen secundario y trabajo estable. En el 62,5% de los casos son autores varones y de la familia de la víctima, las que en un 95% se animan a develar los sucesos a la madre.

Hay un 30% de abusos crónicos que ocurren en el seno de la familia. Los imputados suelen valerse de la computadora o el teléfono “para instruir a las indefensas víctimas y reproducir los hechos”.

La fiscal jefa Silvia Pereira señaló que en julio de 2020 y por resolución de Procuración General, se creó nuevamente la Unidad de Género y Delitos Sexuales. En Trelew el área se integra con el funcionario Rubén Kholer, la procuradora de fiscalía Verónica Van Vliet, las administrativas Gissela Elías y Valeria García y la prosecretaria, Jimena Villalba.

Perera destacó que “nos acompaña el Servicio de Asistencia a la Víctima del Delito, que contiene a la víctima desde un primer momento”. Este acompañamiento dura todo el proceso y “hasta un año después aproximadamente, lo que incluye los testimonios en cámara gessel, acompañamiento en juicio y la etapa de ejecución penal”.

La víctima puede denunciar en Fiscalía o en la Comisaría de la Mujer. “También hay una aplicación que indica donde pueden denunciar, cuáles organismos intervienen, horarios y teléfonos, todos los datos necesarios”. Tras la denuncia interviene la Unidad. La aplicación se baja como “Red de orientación para víctimas de violencia” y allí se busca de acuerdo al hecho: violencia de género, abuso infantil, violencia doméstica, violencia institucional, grooming, ciber acoso u otros tipos de violencia. También se puede denunciar vía web, lo que disminuye la exposición de la víctima. “Mi consejo es que se denuncie ante la sospecha. El proceso es difícil, a veces largo y tedioso, pero acompañamos y tratamos de que sea menos arduo”.

Antes había reticencia a denunciar. Pero según Pereyra “esto evolucionó con los años. Ese cambio de paradigma se traduce hasta en las condenas, donde los jueces a pedido de Fiscalía contextualizan sus fallos incorporando la perspectiva de género, de acuerdo a los tratados internacionales incorporados a la Constitución Nacional. Lograr este tipo de sentencias, hace diez años, era impensado. Tuvimos resultados muy positivos, lo que impacta en las víctimas al momento de animarse a denunciar”.

La fiscal explicó que “disminuyó mucho la `cifra negra´, es decir antes existian menos denuncias, lo que no implica que haya más o menos casos reales. La buena comunicación de resultados y sentencias de algunas causas e inclusive de las estadísticas, motivan a que las víctimas pierdan el temor a denunciar. Sí se han registrado más denuncias, y hay que tener en cuenta la pandemia”.

Pereyra advirtió que el lugar más peligroso a veces para el niño pareciera ser su hogar. “En Trelew tenemos un alto número de casos denunciados dentro del seno intrafamiliar”.

Se trabaja con la Comisaría de la Mujer, la Asesoría de Familia, el SAVD y la Brigada de Investigaciones, de acuerdo a cada caso y con personal femenino en todas las áreas. Cuando un caso llega a juicio y hay condena, es porque cada operador trabajó bien.

El avance en el tema es notorio. Por ejemplo, “antes cuando se iniciaba el proceso y se requería una pericia médica, la víctima era revisada tres veces por el médico de Policía, Hospital y el forense; actualmente la pericia se concentra en un solo acto, disminuyendo la revictimización”.

Fiscalía trabaja con el equipo del Área Programática de Salud, junto a Laura Pizzi y Deborah Flores Sahagún. “Queremos crear un comité, que ya funciona muy bien en otras circunscripciones, previendo implementarlo en un corto plazo en Trelew,para que el proceso origine la menor cantidad de molestias a las víctimas”.

“Apuntamos a concentrar las pericias médicas en un solo acto y espacio fìsico, a que no deban reproducirse los relatos obtenidos en Cámara Gesell, que es lo exigido por los tratados internacionales a los operadores judiciales”, detalló la investigadora.

Sobre la posible retractación de la víctima, hace un mes por primera vez en su trayectoria en Trelew intervino en un juicio donde una niña de corta edad se retractó durante el proceso. Aún así el tribunal integrado por Ivana González, María Tolomei y Gustavo Castro dictaron condena.

“Es un `leading case´ enmarcado en la perspectiva de género, que debería ser de lectura obligatoria para todos los operadores judiciales porque indica claramente un antes y después”. La menor había hablado en cámara gessel y luego se retractó. “Pero los jueces comprendieron y analizaron perfectamente el porqué esa niña llegó a esa situación, teniendo en cuenta que el imputado era un familiar directo y la responsabilidad y culpabilidad delegada en la pequeña, logrando una condena de 10 años de prisión”. Se tuvo en cuenta para la conclusión la pericia psicológica de la perito del Cuerpo Médico Forense Patricia Fernández. “Se confirmó que esa retractación estaba viciada”.

Los abusos se pueden denunciar y el fiscal dirá si prescribió. “La prescripción opera una vez que la víctima es mayor; la obtención de la prueba no será la misma que en un caso reciente pero la investigación se inicia igual y se explican los pro y los contra al momento de denunciar”, precisó.

“Siempre aliento que las damnificadas o sus representantes se animen a denunciar; lo mejor en estos casos es esclarecer que pasó. No todas las causas llegan a juicio, y cuanto mayor es la demora, la posibilidad de esclarecerlas es menor; a veces con las pericias realizadas en forma tardía no se obtienen los resultados adecuados para llevar el caso a debate, pero el consejo es denunciar”.