SOCIEDAD

Habló el hijo del hombre que murió en Camarones: “Cuando destapé el cuerpo estaba todo quemado”

Ernesto Porqueras, de 70 años, llegó al centro de salud con un fuerte dolor en el pecho y se descompensó. Cuando quisieron reanimarlo, el desfibrilador lanzó chispas y provocó quemaduras en su cuerpo. Su hijo denunció que fue un acto de negligencia médica y también apuntó contra el municipio de la localidad.

01/07/2021 10:30

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Javier Porqueras es el hijo del hombre que murió por una falla cardíaca en el Hospital Rural de Camarones. Aseguró que los doctores tardaron 20 minutos en atenderlo y plantó dudas sobre el accionar del personal del nosocomio. “Hacía un día que había hablado con mi papá por teléfono y me lo entregaron muerto. Cuando corrí la sábana de la camilla estaba todo quemado y muy lastimado. Me dejaron solo y lo tuve que cargar como una bolsa de papas”.

En comunicación con Cadena Tiempo, el hijo de Ernesto Porqueras, detalló su experiencia y la atención de los profesionales en el centro de Salud: “Cuando entré al Hospital fui a hablar con la doctora Sabrina Corzo y a un costado estaba una señora que dijo ser la directora del hospital. Me explicaron que habían intentado reanimarlo, pero había fallecido. También me dijeron que había habido un chispazo y estaba un poco quemado. En ese momento me pareció algo normal”.

“Cuando lo destapé, esa persona que estaba en la camilla no era mi papá. Estaba pelado, lastimado y todo quemado. Muy quemado”, resaltó: “Le faltaban pedazos de piel”.

Tras este episodio, “entró un muchacho de la Cooperativa, me dio un cajón y me preguntó qué es lo quería hacer con mi papá. Me dieron el cuerpo y me dejaron solo. Lo tuve que cargar como una bolsa de papas”.

La doctora tardó 20 minutos en llegar

Javier Porqueras relató la secuencia vivida por su padre en el hospital y el momento en que el desfibrilador se incendió y le quemó el cuerpo: “Me dijo un testigo, que estaba con mi papá, que él entró caminando al Hospital con un dolor en el pecho. Lo dejaron sentado, esperando. En un momento mi papá empezó a manifestar que le dolía mucho el pecho. Fue ahí cuando la directora del Hospital llamó a una doctora, que era su tía, para que lo atienda. Este testigo dijo que, desde la llamada hasta el arribo de la doctora, pasaron 20 minutos”.

“Cuando llegó la mujer lo metieron adentro de una sala. En ese momento, empezaron a escuchar muchos gritos. Fue ahí cuando el personal sale afuera y una doctora quedó con mi papá. La gente que estaba en el lugar lo vio con la cabeza caída de la camilla, prendida fuego”.

Por último, el joven apuntó contra el municipio de la comuna y la intendenta, Claudia Loyola: “La gente de Camarones me dijo que estas cosas pasan siempre. Que tienen miedo de denunciar porque es una familia la que maneja el pueblo. Si denuncias te sacan un plan trabajar o te dejan sin trabajo. La gente de Camarones está desamparada. La Comisaría ni siquiera tiene una impresora. Tampoco sé que problemas tienen entre el municipio y la Cooperativa. Le pido a la intendenta que se ocupe y que esto no vuelva a pasar”.