SOCIEDAD

El Bolsón: turismo bienestar en la cordillera, con la energía especial del cerro Piltriquitrón

En pocos días comienzan las vacaciones de invierno y la Comarca Andina apunta “a la fidelidad de sus visitantes patagónicos, aquellos que ya conocen el destino y saben que en siete u ocho horas pueden llegar tranquilos en el auto, con su familia o amistades, para disfrutar unos días del cerro Perito Moreno, las cervezas artesanales, la feria, la magia del Parque Nacional Lago Puelo y La Trochita en El Maitén”.

06/07/2021 02:00

Manos sanadoras. Vacaciones de invierno en estado de profunda relajación en El Bolsón.

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En coincidencia, hay cientos de personas que llegan con otro objetivo: el “turismo bienestar” que ofrecen unos 50 terapeutas reconocidos a nivel internacional y con centros habilitados a lo largo de la región que se extiende desde El Manso (al norte), hasta Cholila (al sur).

Energía especial

Los lugareños aseguran sin pestañear que “el cerro Piltriquitrón emana una energía muy especial, que mejora el estado de ánimo”. Lo cierto es que la leyenda “viene desde hace un siglo, cuando El Bolsón tenía más duendes que seres humanos” y hoy se ha convertido en un punto por excelencia del mundo holístico.

“Algo de eso hay, porque los visitantes aseguran que se van renovados y afirman que recuperaron la fuerza y la vitalidad”, aportó Cristal Gutiérrez, propietaria de un hotel boutique y spa a mitad de la montaña, con una amplia gama de tratamientos y terapias “pensado para que nuestros huéspedes disfrutar de una experiencia única de bienestar”, a lo que suma una huerta agroecológica con sus propias frutillas, frambuesas y plantas aromáticas.

Desde meditación, acupuntura, yoga y reiki hasta sanación reconectiva, masajes holístico y tailandés, registros akashicos, tai chi chuan, reflexología, terapia floral, tarot astrológico, chakra danza, masaje indio de la cabeza y masaje tai na, son algunas de las propuestas que los visitantes pueden elegir entre las técnicas de relajación y depuración, terapias de curación y rehabilitación, productos y servicios ofrecidos por los experimentados especialistas.

Anteponen que “con un baño de gong podrás liberar bloqueos mentales y emocionales, reducir el estrés y las tensiones del cuerpo físico, equilibrar la mente y las emociones, estimular el sistema glandular, regenerar el sistema nervioso, limpiar, armonizar y sanar tu alma, conectarte con tu verdadera esencia”.

Todos cuentan con la habilitación sanitaria correspondiente y el respaldo de la Secretaría de Turismo de El Bolsón, con un plan de promoción que “destaca perfectamente esta filosofía, reflejada en un paraíso natural y enlazando tus sentidos, mente y espíritu en armonía. Todo ello se complementa perfectamente con nuestra gastronomía de montaña, con productos orgánicos y con verduras recién sacadas de la tierra”, destacan.

Buenas vibras

“Nuestros cerros irradian buenas vibras como una característica del lugar. La gente lo fue descubriendo y hay quienes tienen esa sensibilidad especial para percibirlo”, precisó Cristal Gutiérrez. “Con los años, comenzaron a llegar más personas buscando estas alternativas holísticas a los problemas generados en las grandes ciudades por el estrés, el ritmo de vida o por estar permanentemente conectados on line, pero desconectados de nuestro mundo interior y afectos”, señaló. No obstante, las alternativas del turismo bienestar “no son netamente terapéuticas, sino que tienen que ver con nuestra forma de vida. Quienes nacimos aquí y quienes nos eligieron para vivir, privilegiamos un contacto mucho más directo con la naturaleza, una existencia más pausada, dándonos tiempo para compartir con la familia y los amigos”.

Enseguida recordó que “fuimos los precursores de estas disciplinas, aún cuando hay otros destinos más desarrollados en el mundo. La ventaja comparativa es que acá no es marketing, ni es una moda, ya es parte de nuestra tradición y está inserto en nuestra idiosincrasia y sensibilidad celular”.

A las terapias sumó “la construcción natural, la producción orgánica de alimentos y, fundamentalmente, una propuesta sostenible y sustentable de todas las actividades. Una forma de turismo que nos identifica y que se relaciona con el turismo activo y la gastronomía, por ejemplo”.