Margaret Thatcher mandó a la Guerra de Malvinas barcos con 31 bombas nucleares

En coincidencia con los 189 años de la ocupación británica de las Islas Malvinas que se cumplen este lunes y con los anuncios del Gobierno nacional sobre cuáles serán sus actividades al cumplirse en abril los 40 años de la guerra anglo argentina, llegan desde Londres informaciones provocadoras y altamente sensibles.

Doce de esas armas venían en el HMS Invencible.
04 ENE 2022 - 19:27

El periodistaRichard Norton Taylorcontó que accedió a un nuevo documento desclasificado en los Archivos Nacionales del Reino Unido, donde se afirma que las fuerzas armadas de su país desplegaron 31 armas nucleares durante la guerra por las Malvinas, en 1982. Norton Taylor contó que12 de esas armas venían en el HMS Invencible, donde sirvió durante la guerra el príncipe Andrés.Y también que en las febriles discusiones entre militares y diplomáticos surgió eltemor a la ex URSS.Si usaban las armas en el Atlántico Sur podrían quedar desprotegidos contra el poderío soviético.

El periodista, que escribió durante tres décadas en el diarioThe Guardiansobre seguridad y Defensa, publicó este lunes un extenso artículo titulado "Desclassified UK".Allí señala que, para mediados de mayo de 1982,el portaaviones británico HMS Hermes tenía 18 armas nucleares a bordo y el portaaviones Invincible (Invencible) tenía 12; mientras que el barco auxiliar de la Flota Real,Regent, poseía una.Allí se consideraron"más protegidas¨."Los barcos estaban dentro de la 'Zona de Exclusión Total' impuesta por Gran Bretaña alrededor de las Islas Malvinas", dicen los documentos.

Lo que se sabía hasta ahora

Recién en 2003, Gran Bretaña admitió que varios de los barcos que la ex premier Margaret Thatcher envió al Atlántico Sur para desalojar por la fuerza a los militares argentinos que por decisión del dictador Leopoldo Galtieri habían reocupado militarmente las islas llevaban armas atómicas. Pero lo distintivo de Norton Taylor ahora es querevela una cantidad de armas que hasta ahora no se habían informado. El ratifica que eso "no se había revelado antes de que este documento fuera transferido a los Archivos Nacionales en Kew, al suroeste de Londres".

Según supoClarínla información de Norton surge del hecho de que todos los archivos en Gran Bretaña, después de 30 años, se envían al Archivo Nacional. Y esta información debe ser accesible a todos los ciudadanos que la requieran. Luego de conocerse, es publicada.

En 2003, el Ministerio de Defensa británico también reconoció quehubo "incidentes" en el transporte de esas armas, como contenedores dañados en sus traslados sin que se perjudicara el armamento. También de ello escribió el profesor Sir Lawrence Freedman, el historiador oficial británico de la guerra de las Malvinas, cuando reconoció quedesde Gibraltar fueron despachadas armas nucleares a las islas.

Y en su momento, el psicoanalista del ex presidente de Francia Francois Mitterrand aseguró en un libro queThatcher tuvo la intención de usar armas nucleares en territorio argentinopara definir de una vez por todas la guerra por Malvinas si las fuerzas de su país se veían en dificultades.

Alí Magoudi, el psicoanalista del fallecido Mitterrand, escribió que ese plan era lanzar las bombassobre la provincia deCórdoba(donde hoy funciona la Fábrica Argentina de Aviones), perofue abortado por la decisión de Mitterrand de colaborar con la Dama de Hierro, dándole información sobre las armas que Francia le había vendido a Argentina.

En su momento, el fallecidoex presidente Néstor Kirchner exigió explicaciones a Londres. Argentina, que demostró tener en la guerra más códigos humanitarios militares que los británicos, siempre denunció la nuclearización del conflicto bélico por la soberanía de las islas del Atlántico Sur. Peroningún gobierno se animó a llevar a tribunales internacionales el hundimiento del Crucero General Belgranoen el que murieron más de 323 marinos argentinos, sobre un total de 649 muertos de este país y 255 de Gran Bretaña.

La información de Norton Taylor

El periodista y escritor señala que la cuestión contenida en los Archivos Nacionales de su país estaba marcada como"Atómico de Alto secreto". Y queesta cuestión causó "pánico"y discusiones entre los funcionarios de Londres sobre los daños físicos que las armas podían causar y también sobre el tipo de decisiones políticas que les convenía o no tomar.

Señala que un acta del Ministerio de Defensa (MoD), fechada el 6 de abril de 1982, se refirió a la "gran preocupación" de quealgunas de las "bombas nucleares de profundidad" pudieran "perderse o dañarse y el hecho se hiciera público". El acta, agregó Norton, decía que“las repercusiones internacionales de tal incidente podrían ser muy dañinas”. Siempre se ha dicho que la idea británica era la de dispararesas armas, en principio,contra los submarinos.

Entonces se instaló una disputa entre el Ministerio de Defensa y el Foreign Office(Relaciones Exteriores), que pidióa los primeros que "desarmara" el armamento. Pero la Marina se negó, señala Norton en "Declassified UK".

El Ministerio de Defensa tomó nota de los principales argumentos a favor de mantener las armas a bordo y, según la investigación de Norton, declaró: "En caso de tensión u hostilidades entre nosotros y la Unión Soviética al mismo tiempo que la Operación Corporativa [el nombre en clave dado a la liberación de las Malvinas], la capacidad militar de nuestros buques de guerra se reduciría drásticamente".

Un documento en el archivo dice -de acuerdo a los accesos de Norton- queno hubo riesgo de una "explosión de tipo bomba atómica". Pero existía la amenaza de la "eliminación de material fisionable" si alguna de las armas resultaba dañada, lo que podría provocar hasta 50 "muertes adicionales" por cáncer.

En los sitios de especialistas se informa que la fisión nuclear "es una reacción en la cual un núcleo pesado, al ser bombardeado con neutrones, se convierte en inestable y se descompone en dos núcleos, cuyos tamaños son del mismo orden de magnitud, con gran desprendimiento de energía y la emisión de dos o tres neutrones".

Pero Norton señala que, para los militares británicos, aunqueno hubiera contaminación en caso de un arma nuclear dañada o hundida,los argentinos podrían hacerse con tecnología nucleary “podríamos haber tenido que enfrentar una gran vergüenza en el campo de la no proliferación”.

"La Marina rechazó un plan para descargar las armas en la base británica en la isla Ascensión en el Océano Atlántico Sur. Dijo que esto retrasaría el paso del grupo de trabajo a las Malvinas y quela operación no se mantendría en secreto", indicó Norton. Ahí es cuando se transfirieron a los barcos antes mencionados.

Norton también señala que el Foreign Office se preocupó porquela presencia de armas nucleares en el Atlántico Sur violara el Tratado de Tlatelolco de 1967 que establecióuna zona libre de armas nucleares en América Latina y las aguas circundantes, incluidas las Malvinas.

(Por Natasha Niebieskikwiat)

Doce de esas armas venían en el HMS Invencible.
04 ENE 2022 - 19:27

El periodistaRichard Norton Taylorcontó que accedió a un nuevo documento desclasificado en los Archivos Nacionales del Reino Unido, donde se afirma que las fuerzas armadas de su país desplegaron 31 armas nucleares durante la guerra por las Malvinas, en 1982. Norton Taylor contó que12 de esas armas venían en el HMS Invencible, donde sirvió durante la guerra el príncipe Andrés.Y también que en las febriles discusiones entre militares y diplomáticos surgió eltemor a la ex URSS.Si usaban las armas en el Atlántico Sur podrían quedar desprotegidos contra el poderío soviético.

El periodista, que escribió durante tres décadas en el diarioThe Guardiansobre seguridad y Defensa, publicó este lunes un extenso artículo titulado "Desclassified UK".Allí señala que, para mediados de mayo de 1982,el portaaviones británico HMS Hermes tenía 18 armas nucleares a bordo y el portaaviones Invincible (Invencible) tenía 12; mientras que el barco auxiliar de la Flota Real,Regent, poseía una.Allí se consideraron"más protegidas¨."Los barcos estaban dentro de la 'Zona de Exclusión Total' impuesta por Gran Bretaña alrededor de las Islas Malvinas", dicen los documentos.

Lo que se sabía hasta ahora

Recién en 2003, Gran Bretaña admitió que varios de los barcos que la ex premier Margaret Thatcher envió al Atlántico Sur para desalojar por la fuerza a los militares argentinos que por decisión del dictador Leopoldo Galtieri habían reocupado militarmente las islas llevaban armas atómicas. Pero lo distintivo de Norton Taylor ahora es querevela una cantidad de armas que hasta ahora no se habían informado. El ratifica que eso "no se había revelado antes de que este documento fuera transferido a los Archivos Nacionales en Kew, al suroeste de Londres".

Según supoClarínla información de Norton surge del hecho de que todos los archivos en Gran Bretaña, después de 30 años, se envían al Archivo Nacional. Y esta información debe ser accesible a todos los ciudadanos que la requieran. Luego de conocerse, es publicada.

En 2003, el Ministerio de Defensa británico también reconoció quehubo "incidentes" en el transporte de esas armas, como contenedores dañados en sus traslados sin que se perjudicara el armamento. También de ello escribió el profesor Sir Lawrence Freedman, el historiador oficial británico de la guerra de las Malvinas, cuando reconoció quedesde Gibraltar fueron despachadas armas nucleares a las islas.

Y en su momento, el psicoanalista del ex presidente de Francia Francois Mitterrand aseguró en un libro queThatcher tuvo la intención de usar armas nucleares en territorio argentinopara definir de una vez por todas la guerra por Malvinas si las fuerzas de su país se veían en dificultades.

Alí Magoudi, el psicoanalista del fallecido Mitterrand, escribió que ese plan era lanzar las bombassobre la provincia deCórdoba(donde hoy funciona la Fábrica Argentina de Aviones), perofue abortado por la decisión de Mitterrand de colaborar con la Dama de Hierro, dándole información sobre las armas que Francia le había vendido a Argentina.

En su momento, el fallecidoex presidente Néstor Kirchner exigió explicaciones a Londres. Argentina, que demostró tener en la guerra más códigos humanitarios militares que los británicos, siempre denunció la nuclearización del conflicto bélico por la soberanía de las islas del Atlántico Sur. Peroningún gobierno se animó a llevar a tribunales internacionales el hundimiento del Crucero General Belgranoen el que murieron más de 323 marinos argentinos, sobre un total de 649 muertos de este país y 255 de Gran Bretaña.

La información de Norton Taylor

El periodista y escritor señala que la cuestión contenida en los Archivos Nacionales de su país estaba marcada como"Atómico de Alto secreto". Y queesta cuestión causó "pánico"y discusiones entre los funcionarios de Londres sobre los daños físicos que las armas podían causar y también sobre el tipo de decisiones políticas que les convenía o no tomar.

Señala que un acta del Ministerio de Defensa (MoD), fechada el 6 de abril de 1982, se refirió a la "gran preocupación" de quealgunas de las "bombas nucleares de profundidad" pudieran "perderse o dañarse y el hecho se hiciera público". El acta, agregó Norton, decía que“las repercusiones internacionales de tal incidente podrían ser muy dañinas”. Siempre se ha dicho que la idea británica era la de dispararesas armas, en principio,contra los submarinos.

Entonces se instaló una disputa entre el Ministerio de Defensa y el Foreign Office(Relaciones Exteriores), que pidióa los primeros que "desarmara" el armamento. Pero la Marina se negó, señala Norton en "Declassified UK".

El Ministerio de Defensa tomó nota de los principales argumentos a favor de mantener las armas a bordo y, según la investigación de Norton, declaró: "En caso de tensión u hostilidades entre nosotros y la Unión Soviética al mismo tiempo que la Operación Corporativa [el nombre en clave dado a la liberación de las Malvinas], la capacidad militar de nuestros buques de guerra se reduciría drásticamente".

Un documento en el archivo dice -de acuerdo a los accesos de Norton- queno hubo riesgo de una "explosión de tipo bomba atómica". Pero existía la amenaza de la "eliminación de material fisionable" si alguna de las armas resultaba dañada, lo que podría provocar hasta 50 "muertes adicionales" por cáncer.

En los sitios de especialistas se informa que la fisión nuclear "es una reacción en la cual un núcleo pesado, al ser bombardeado con neutrones, se convierte en inestable y se descompone en dos núcleos, cuyos tamaños son del mismo orden de magnitud, con gran desprendimiento de energía y la emisión de dos o tres neutrones".

Pero Norton señala que, para los militares británicos, aunqueno hubiera contaminación en caso de un arma nuclear dañada o hundida,los argentinos podrían hacerse con tecnología nucleary “podríamos haber tenido que enfrentar una gran vergüenza en el campo de la no proliferación”.

"La Marina rechazó un plan para descargar las armas en la base británica en la isla Ascensión en el Océano Atlántico Sur. Dijo que esto retrasaría el paso del grupo de trabajo a las Malvinas y quela operación no se mantendría en secreto", indicó Norton. Ahí es cuando se transfirieron a los barcos antes mencionados.

Norton también señala que el Foreign Office se preocupó porquela presencia de armas nucleares en el Atlántico Sur violara el Tratado de Tlatelolco de 1967 que establecióuna zona libre de armas nucleares en América Latina y las aguas circundantes, incluidas las Malvinas.

(Por Natasha Niebieskikwiat)


NOTICIAS RELACIONADAS