Casi un millón de musulmanes llegaron a Mina para la ceremonia del hach

Centenares de miles de peregrinos musulmanes llegaron hoy a Mina, procedentes de La Meca, en Arabia Saudita, para celebrar uno de los principales rituales del hach, pese al rebrote de casos de coronavirus y el sofocante calor.

07 JUL 2022 - 11:30

Unos 850.000 musulmanes llegados de todo el mundo fueron autorizados este año a participar del más importante hach desde 2019, con la condición de estar vacunados y de presentar un test PCR negativo.

Sin embargo, la celebración se da en un contexto de rebrote epidémico en varios países del Golfo, que restablecieron recientemente medidas restrictivas.

A su llegada a Mina, ubicada a siete kilómetros de la Gran Mezquita de La Meca, el lugar más sagrado del islam, los peregrinos recibieron unas bolsitas con mascarillas y gel desinfectante, informó la agencia de noticias AFP.

Además, en varias entradas del lugar había ambulancias estacionadas, se instalaron cuatro hospitales, 26 centros de salud en Mina, y muchos peregrinos llevaban paraguas para protegerse del inclemente sol, con una temperatura de 42º C, precisaron las autoridades.

Ayer se llevó a cabo en la Gran Mezquita el ritual del "tawaf", o la "circunambulación" de la Kaaba, una estructura cúbica negra hacia la cual los musulmanes de todo el mundo se vuelven para rezar.

Debido la pandemia de coronavirus, la muchedumbre de peregrinos fue limitada a un millón de fieles, dos veces menos que en 2019, pero mucho más que en los dos últimos años cuando los participantes quedaron reducidos a algunas decenas de miles, y los extranjeros quedaron excluidos.

En tanto, esperan llegar este viernes al punto culminante del hach, donde los fieles iniciarán la subida al monte Arafat, lugar en el cual el profeta Mahoma habría pronunciado su último sermón. Los peregrinos orarán y recitarán el Corán durante varias horas en el monte.

El sábado tendrá lugar la lapidación simbólica de Satanás, lanzando piedras contra lugares que representan al diablo.

El hach, una de las mayores congregaciones religiosas del mundo, figura entre los cinco pilares del islam y todo musulmán que cuente con los medios para ello debe realizarlo al menos una vez en la vida.

Los rituales se realizan bajo medidas de alta seguridad, y hay puestos de control policiales en diversos lugares de La Meca, con el fin de evitar tragedias como las que han ensangrentado la historia de la mayor peregrinación musulmana.

Una de ellas fue en 1979, cuando hombres armados se encerraron en el interior de la Gran Mezquita durante un asalto que dejó 153 muertos, según el balance oficial.

También en 2015, una estampida en Mina provocó la muerte de hasta 2.300 personas.

07 JUL 2022 - 11:30

Unos 850.000 musulmanes llegados de todo el mundo fueron autorizados este año a participar del más importante hach desde 2019, con la condición de estar vacunados y de presentar un test PCR negativo.

Sin embargo, la celebración se da en un contexto de rebrote epidémico en varios países del Golfo, que restablecieron recientemente medidas restrictivas.

A su llegada a Mina, ubicada a siete kilómetros de la Gran Mezquita de La Meca, el lugar más sagrado del islam, los peregrinos recibieron unas bolsitas con mascarillas y gel desinfectante, informó la agencia de noticias AFP.

Además, en varias entradas del lugar había ambulancias estacionadas, se instalaron cuatro hospitales, 26 centros de salud en Mina, y muchos peregrinos llevaban paraguas para protegerse del inclemente sol, con una temperatura de 42º C, precisaron las autoridades.

Ayer se llevó a cabo en la Gran Mezquita el ritual del "tawaf", o la "circunambulación" de la Kaaba, una estructura cúbica negra hacia la cual los musulmanes de todo el mundo se vuelven para rezar.

Debido la pandemia de coronavirus, la muchedumbre de peregrinos fue limitada a un millón de fieles, dos veces menos que en 2019, pero mucho más que en los dos últimos años cuando los participantes quedaron reducidos a algunas decenas de miles, y los extranjeros quedaron excluidos.

En tanto, esperan llegar este viernes al punto culminante del hach, donde los fieles iniciarán la subida al monte Arafat, lugar en el cual el profeta Mahoma habría pronunciado su último sermón. Los peregrinos orarán y recitarán el Corán durante varias horas en el monte.

El sábado tendrá lugar la lapidación simbólica de Satanás, lanzando piedras contra lugares que representan al diablo.

El hach, una de las mayores congregaciones religiosas del mundo, figura entre los cinco pilares del islam y todo musulmán que cuente con los medios para ello debe realizarlo al menos una vez en la vida.

Los rituales se realizan bajo medidas de alta seguridad, y hay puestos de control policiales en diversos lugares de La Meca, con el fin de evitar tragedias como las que han ensangrentado la historia de la mayor peregrinación musulmana.

Una de ellas fue en 1979, cuando hombres armados se encerraron en el interior de la Gran Mezquita durante un asalto que dejó 153 muertos, según el balance oficial.

También en 2015, una estampida en Mina provocó la muerte de hasta 2.300 personas.


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