La médica Ponte logró que Ian, el chico trans se embarace: “fue una técnica de baja complejidad”

“Lo que genera alguna revolución es la estética: uno ve una panza en un hombre pero técnicamente es solamente un varón trans que sigue los pasos para tener un hijo” dijo y reveló que en su consultorio cada día se presentan todo tipo de casos que son tratados con perspectiva de género .

Laura Ponte es médica ginecóloga especialista en medicina reproductiva y directora de VITA.
24 JUL 2022 - 20:08 | Actualizado 25 JUL 2022 - 16:06

Por Lorena Leeming / @loreleeming

Ian Alejandro Rubey tiene 31 años y es el primer varón trans que decidió gestar un bebé. Es de Puerto Madryn. Dejó sus tratamientos de testosterona y acudió a uno de fertilización para cumplir el sueño de ser padre. La responsable que ese anhelo hoy sea realidad (tendrá mellizos el mes que viene) es la médica ginecóloga Laura Ponte, especialista en Medicina Reproductiva y Directora Médica de VITA. “La salud nos incluye a todas las personas” dijo la profesional. Admitió que son frecuentes las consultas de parejas que integran el colectivo LGBTQ+ pero a su vez, minoritarias. En el caso de Ian, se aplicó una técnica de baja complejidad “y por suerte, se logró el embarazo”, deslizó.

La profesional en una entrevista con Jornada explicó con naturalidad y empatía el trabajo que realiza cada día. La satisfacción por el resultado obtenido con Ian es evidente pero dejó en claro que la trascendencia mediática y esa suerte de “revuelo” se generó porque se está hablando de un varón trans que quiso avanzar con su embarazo y formar así una familia. “Lo que genera también revolución es la estética: uno ve una panza en un hombre y eso ya es una movilización pero técnicamente es solamente un varón trans que sigue los pasos para tener un hijo”, apuntó.

La prestigiosa profesional es clara, repite varias veces que ya son muchos los médicos que se forman en perspectiva de género atento a la diversidad de familias que existen hoy en día. Y lo que no sabe alguno de ellos, se consulta a quien tenga más información.

Respecto a Ian, relató la doctora Ponte que el tratamiento “empieza con una persona que se acerca a querer asesorarse sobre el tema y expresa claramente su voluntad procreacional. Ya había hecho una investigación previa y un seguimiento psicológico muy importante que es esencial. Lo que realizamos, fue hacer lo que hacemos con cualquier persona con el deseo de gestar. Debemos avanzar con la etapa diagnóstica y realizar todos los estudios reproductivos que se solicitan habitualmente y dependiendo de los resultados de los mismos, se determina qué tipo de tratamiento debemos realizar”.

Es real –admite Laura- que cada vez son más las consultas de personas cuyas parejas o familias salen del prototipo de lo que para muchos es “lo natural” y en realidad lo “natural” es el amor y el deseo de formar una familia, “lo natural es el acceso integral a la salud, la dedicación a la salud en general. Las consultas de pacientes del colectivo LGBTQ+ tal vez no son las más frecuentes pero es interesante cuando sucede para que se sepa que cualquier persona puede acercarse a nosotros como especialistas en medicina reproductiva y a cualquier médico, ampliando el concepto a la atención de la salud integral. Cada vez son más los profesionales que están capacitados para atender cualquier situación” reiteró.

Sus palabras denotan mucho conocimiento de su profesión, pero además, Laura tiene la humanidad propia de un médico hacia su paciente, sea quien fuese que va por su consulta. “Vienen mujeres solas, parejas mujeres, pareja de mujer cis con varón trans, etcétera. Hemos tenido que hacer un camino en todo esto y también tuvimos que ir formándonos”.

Y sí, la perspectiva de género y la visibilización de tantas temáticas y tantas personas que hoy tienen la libertad de mostrarse como son, como se sienten, hace muchos años atrás no sucedía. “Independientemente que hay un sexo genético que es lo que define si podés gestar o no, después vienen familias distintas como dos mujeres que no pueden tener un hijo juntas a menos que utilicemos una muestra de semen de banco y bueno, es una nueva condición de familia, pero es una familia al fin. Algo que parecía raro hacía 20 años hoy no lo es. Parejas de hombres que tienen hijos, etcétera. Es la realidad que vivimos hoy que tenemos y debemos acompañar”, explicó.

¿Hubo hacia su persona algún tipo de crítica de algún sector por esta práctica en particular?. “No” respondió Laura. “No he recibido críticas. O será que estamos tan metidos en lo nuestro que no escuchamos tanto lo que dicen. Muchos pacientes cuando consultan, ya han recorrido un largo camino, con acompañamiento médico y psicológico que permite seguir avanzando. Es fundamental que cualquier persona que desee gestar entienda no solo los procedimientos médicos que realizaremos sino también el contexto social y personal en el que lo va a hacer y ahí es donde el trabajo dentro de un equipo multidisciplinario es también fundamental”.

Es aquí donde hace una pausa y remarca que “son contextos especiales porque en estos casos para la sociedad no es lo “habitual” entonces es importante que la persona entienda a lo que se va a enfrentar y cómo va a avanzar en su maternidad, paternidad, en su formación de familia”. Laura Ponte aportó que lo que generan este tipo de casos como el del Ian, es la comunicación entre profesionales colegas todo el tiempo. “Dentro de la realización de los estudios muchas veces hay cuestiones particulares que hacen otros médicos que no son de nuestro Centro por eso que se acerque la persona para el asesoramiento es importante”.

Describió las experiencias que han tenido. “Muchas veces y con grata sorpresa levantamos el teléfono y nos encontramos frente a situaciones particulares. Un ejemplo de esto, es emitir una orden con nombre masculino para la realización de un estudio que se realiza habitualmente en una mujer y entendemos el desconcierto inicial del profesional del otro lado de la línea, pero todo avanza con la comunicación entre nosotros y está todo bien”

¿Qué pasa de ahora en más con Ian y sus bebés respecto al seguimiento?. La respuesta de la médica fue específica. “No soy obstetra. El seguimiento lo hace el equipo que él eligió para ello. Es importante que pueda elegir la persona y el lugar donde seguir el embarazo. En definitiva, el seguimiento del embarazo se debe hacer con el médico que decida”, indicó.

Sobre la técnica utilizada para gestar a Ian indicó que “la técnica para la gestación fue la misma si viene una mujer con deseo de embarazo sin pareja, se hace una evaluación de fertilidad para ver qué tipo de técnica vamos a utilizar. Si está todo bien y si hay algo para tratar. Acá se realizó una técnica de baja complejidad como en cualquier otra mujer o persona que así se autoperciba que pueda ser gestante y por suerte, se logrçp el embarazo”.

Ponte dijo que “es importante hablar claramente respecto a las probabilidades de embarazo con las determinadas técnicas reproductivas. A veces está la creencia que se hace un tratamiento y la persona se va a embarazar siempre, sea con una inseminación o fertilización asistida. Todo depende de la edad del paciente, de la evaluación médica (los estudios reproductivos) y antes de avanzar en un tratamiento lo que tenemos que hacer es hablar claramente sobre la posibilidad de éxito de ese tratamiento. Si tiene una probabilidad por ejemplo de un 15% o 20% el paciente lo tiene que saber porque si no, se generan falsas expectativas”

Consultada sobre el caso de Ian, Laura Ponte explicó que “se pasó la etapa diagnóstica., en base a eso se determinó el tipo de tratamiento que había que realizar, se lo realizó y en el primer intento se logra el embarazo. Obviamente es lo ideal, es lo que nos encantaría siempre. No siempre sucede de esa manera, se requieren de varios intentos para lograr un embarazo pero en este caso salió todo bien”, afirmó.

Y agregó como ejemplo de tantas situaciones: “A veces nos pasó que hay pacientes trans que no son los que gestan pero sí acompañan. Por ahí tenemos mujeres en pareja con una persona trans que acompaña, tal vez no presta una muestra biológica pero está acompañando, entonces de forma directa o indirecta se vincula con esta situación”.

Volvió a centrarse en la prevención y en el cuidado de la salud. “Lo importante es que cualquier paciente se acerque a la consulta ginecológica y reproductiva. Tenemos limitaciones ginecológicas y sabremos dependiendo la situación. con quien será mejor que se traten. Dependiendo del motivo de consulta podremos determinar el especialista que requieran. Pero hoy tenemos endocrinólogos que están formándose en diversidad sexual, ginecólogos que trabajan permanentemente en esto. Es importante que consulten y se asesoren”.

Agregó la médica que “todo tiene que ver con su salud en general, después vamos a la salud reproductiva. Este caso es muy puntual pero me parece el puntapié para que todos los chicos y chicas se acerquen. Muchas veces las situaciones son complejas y se generan justamente por no acercarse o por un inadecuado (o no) asesoramiento por parte de muchos profesionales. Hay una herramienta que es el equipo interdisciplinario que nos apoya para derivar o trabajar en aquello que no podemos abarcar. Es decir, se absorbe todo lo que no se sabe. Quizás no soy yo la persona idónea para tal o cual cosa pero sí lo será otro colega. Es importante acercarse a un centro de salud”, detalló.

Aclaró la profesional que “nosotros somos un centro privado que probablemente está sesgado a quienes vienen a vernos, pero en los centros de salud pública también hay profesionales capacitados. Hay una Ley, los médicos se forman teniendo en cuenta las cuestiones de diversidad. Entonces, es importante. Es interesante que quede el mensaje de acercarse, de no dejar la parte médica de lado”, deslizó.

Laura contestó cada pregunta en la entrevista. Su predisposición hace que sus palabras trasciendan y que el mensaje quede, que llegue. Hoy se habla de ella por el éxito puntual en la voluntad de un chico trans de gestar un bebé que luego de luchar mucho será feliz con su propia familia.

“Trato igualitario”

“El mensaje es que es la salud nos incluye a todos , es el primer escalón de lo que uno puede hacer. Que tengan acceso. Que se acerquen. Lo nuestro es muy específico pero que la gente se acerque a las consultas médicas ginecológicas. Hoy los médicos se especializan y conocen mucho estas situaciones que salen de lo habitual pero es importante y estamos abiertos a este colectivo minoritario. Tenemos que tratar de ser receptivos a nivel privado y público. Si uno no puede ayudar va a haber un colega que pueda hacerlo o un área específica”.

Para finalizar, la profesional reafirmó que “el trato debe ser igualitario, demás está decir que “tiene que ser bueno” porque todos somos personas y tenemos con el mismo derecho de acceder de la misma manera a la salud (para una u otra cosa). Sea para un control ginecológico, para un asesoramiento reproductivo, para lo que sea. Somos todos iguales. Como personas debemos tener acceso a la salud. Y nosotros como profesionales, tenemos que tratar de estar capacitados para recibir a todas las personas por igual. Algunos podremos ayudar o no, pero nunca desatender, ese es el punto”. #

Laura Ponte es médica ginecóloga especialista en medicina reproductiva y directora de VITA.
24 JUL 2022 - 20:08

Por Lorena Leeming / @loreleeming

Ian Alejandro Rubey tiene 31 años y es el primer varón trans que decidió gestar un bebé. Es de Puerto Madryn. Dejó sus tratamientos de testosterona y acudió a uno de fertilización para cumplir el sueño de ser padre. La responsable que ese anhelo hoy sea realidad (tendrá mellizos el mes que viene) es la médica ginecóloga Laura Ponte, especialista en Medicina Reproductiva y Directora Médica de VITA. “La salud nos incluye a todas las personas” dijo la profesional. Admitió que son frecuentes las consultas de parejas que integran el colectivo LGBTQ+ pero a su vez, minoritarias. En el caso de Ian, se aplicó una técnica de baja complejidad “y por suerte, se logró el embarazo”, deslizó.

La profesional en una entrevista con Jornada explicó con naturalidad y empatía el trabajo que realiza cada día. La satisfacción por el resultado obtenido con Ian es evidente pero dejó en claro que la trascendencia mediática y esa suerte de “revuelo” se generó porque se está hablando de un varón trans que quiso avanzar con su embarazo y formar así una familia. “Lo que genera también revolución es la estética: uno ve una panza en un hombre y eso ya es una movilización pero técnicamente es solamente un varón trans que sigue los pasos para tener un hijo”, apuntó.

La prestigiosa profesional es clara, repite varias veces que ya son muchos los médicos que se forman en perspectiva de género atento a la diversidad de familias que existen hoy en día. Y lo que no sabe alguno de ellos, se consulta a quien tenga más información.

Respecto a Ian, relató la doctora Ponte que el tratamiento “empieza con una persona que se acerca a querer asesorarse sobre el tema y expresa claramente su voluntad procreacional. Ya había hecho una investigación previa y un seguimiento psicológico muy importante que es esencial. Lo que realizamos, fue hacer lo que hacemos con cualquier persona con el deseo de gestar. Debemos avanzar con la etapa diagnóstica y realizar todos los estudios reproductivos que se solicitan habitualmente y dependiendo de los resultados de los mismos, se determina qué tipo de tratamiento debemos realizar”.

Es real –admite Laura- que cada vez son más las consultas de personas cuyas parejas o familias salen del prototipo de lo que para muchos es “lo natural” y en realidad lo “natural” es el amor y el deseo de formar una familia, “lo natural es el acceso integral a la salud, la dedicación a la salud en general. Las consultas de pacientes del colectivo LGBTQ+ tal vez no son las más frecuentes pero es interesante cuando sucede para que se sepa que cualquier persona puede acercarse a nosotros como especialistas en medicina reproductiva y a cualquier médico, ampliando el concepto a la atención de la salud integral. Cada vez son más los profesionales que están capacitados para atender cualquier situación” reiteró.

Sus palabras denotan mucho conocimiento de su profesión, pero además, Laura tiene la humanidad propia de un médico hacia su paciente, sea quien fuese que va por su consulta. “Vienen mujeres solas, parejas mujeres, pareja de mujer cis con varón trans, etcétera. Hemos tenido que hacer un camino en todo esto y también tuvimos que ir formándonos”.

Y sí, la perspectiva de género y la visibilización de tantas temáticas y tantas personas que hoy tienen la libertad de mostrarse como son, como se sienten, hace muchos años atrás no sucedía. “Independientemente que hay un sexo genético que es lo que define si podés gestar o no, después vienen familias distintas como dos mujeres que no pueden tener un hijo juntas a menos que utilicemos una muestra de semen de banco y bueno, es una nueva condición de familia, pero es una familia al fin. Algo que parecía raro hacía 20 años hoy no lo es. Parejas de hombres que tienen hijos, etcétera. Es la realidad que vivimos hoy que tenemos y debemos acompañar”, explicó.

¿Hubo hacia su persona algún tipo de crítica de algún sector por esta práctica en particular?. “No” respondió Laura. “No he recibido críticas. O será que estamos tan metidos en lo nuestro que no escuchamos tanto lo que dicen. Muchos pacientes cuando consultan, ya han recorrido un largo camino, con acompañamiento médico y psicológico que permite seguir avanzando. Es fundamental que cualquier persona que desee gestar entienda no solo los procedimientos médicos que realizaremos sino también el contexto social y personal en el que lo va a hacer y ahí es donde el trabajo dentro de un equipo multidisciplinario es también fundamental”.

Es aquí donde hace una pausa y remarca que “son contextos especiales porque en estos casos para la sociedad no es lo “habitual” entonces es importante que la persona entienda a lo que se va a enfrentar y cómo va a avanzar en su maternidad, paternidad, en su formación de familia”. Laura Ponte aportó que lo que generan este tipo de casos como el del Ian, es la comunicación entre profesionales colegas todo el tiempo. “Dentro de la realización de los estudios muchas veces hay cuestiones particulares que hacen otros médicos que no son de nuestro Centro por eso que se acerque la persona para el asesoramiento es importante”.

Describió las experiencias que han tenido. “Muchas veces y con grata sorpresa levantamos el teléfono y nos encontramos frente a situaciones particulares. Un ejemplo de esto, es emitir una orden con nombre masculino para la realización de un estudio que se realiza habitualmente en una mujer y entendemos el desconcierto inicial del profesional del otro lado de la línea, pero todo avanza con la comunicación entre nosotros y está todo bien”

¿Qué pasa de ahora en más con Ian y sus bebés respecto al seguimiento?. La respuesta de la médica fue específica. “No soy obstetra. El seguimiento lo hace el equipo que él eligió para ello. Es importante que pueda elegir la persona y el lugar donde seguir el embarazo. En definitiva, el seguimiento del embarazo se debe hacer con el médico que decida”, indicó.

Sobre la técnica utilizada para gestar a Ian indicó que “la técnica para la gestación fue la misma si viene una mujer con deseo de embarazo sin pareja, se hace una evaluación de fertilidad para ver qué tipo de técnica vamos a utilizar. Si está todo bien y si hay algo para tratar. Acá se realizó una técnica de baja complejidad como en cualquier otra mujer o persona que así se autoperciba que pueda ser gestante y por suerte, se logrçp el embarazo”.

Ponte dijo que “es importante hablar claramente respecto a las probabilidades de embarazo con las determinadas técnicas reproductivas. A veces está la creencia que se hace un tratamiento y la persona se va a embarazar siempre, sea con una inseminación o fertilización asistida. Todo depende de la edad del paciente, de la evaluación médica (los estudios reproductivos) y antes de avanzar en un tratamiento lo que tenemos que hacer es hablar claramente sobre la posibilidad de éxito de ese tratamiento. Si tiene una probabilidad por ejemplo de un 15% o 20% el paciente lo tiene que saber porque si no, se generan falsas expectativas”

Consultada sobre el caso de Ian, Laura Ponte explicó que “se pasó la etapa diagnóstica., en base a eso se determinó el tipo de tratamiento que había que realizar, se lo realizó y en el primer intento se logra el embarazo. Obviamente es lo ideal, es lo que nos encantaría siempre. No siempre sucede de esa manera, se requieren de varios intentos para lograr un embarazo pero en este caso salió todo bien”, afirmó.

Y agregó como ejemplo de tantas situaciones: “A veces nos pasó que hay pacientes trans que no son los que gestan pero sí acompañan. Por ahí tenemos mujeres en pareja con una persona trans que acompaña, tal vez no presta una muestra biológica pero está acompañando, entonces de forma directa o indirecta se vincula con esta situación”.

Volvió a centrarse en la prevención y en el cuidado de la salud. “Lo importante es que cualquier paciente se acerque a la consulta ginecológica y reproductiva. Tenemos limitaciones ginecológicas y sabremos dependiendo la situación. con quien será mejor que se traten. Dependiendo del motivo de consulta podremos determinar el especialista que requieran. Pero hoy tenemos endocrinólogos que están formándose en diversidad sexual, ginecólogos que trabajan permanentemente en esto. Es importante que consulten y se asesoren”.

Agregó la médica que “todo tiene que ver con su salud en general, después vamos a la salud reproductiva. Este caso es muy puntual pero me parece el puntapié para que todos los chicos y chicas se acerquen. Muchas veces las situaciones son complejas y se generan justamente por no acercarse o por un inadecuado (o no) asesoramiento por parte de muchos profesionales. Hay una herramienta que es el equipo interdisciplinario que nos apoya para derivar o trabajar en aquello que no podemos abarcar. Es decir, se absorbe todo lo que no se sabe. Quizás no soy yo la persona idónea para tal o cual cosa pero sí lo será otro colega. Es importante acercarse a un centro de salud”, detalló.

Aclaró la profesional que “nosotros somos un centro privado que probablemente está sesgado a quienes vienen a vernos, pero en los centros de salud pública también hay profesionales capacitados. Hay una Ley, los médicos se forman teniendo en cuenta las cuestiones de diversidad. Entonces, es importante. Es interesante que quede el mensaje de acercarse, de no dejar la parte médica de lado”, deslizó.

Laura contestó cada pregunta en la entrevista. Su predisposición hace que sus palabras trasciendan y que el mensaje quede, que llegue. Hoy se habla de ella por el éxito puntual en la voluntad de un chico trans de gestar un bebé que luego de luchar mucho será feliz con su propia familia.

“Trato igualitario”

“El mensaje es que es la salud nos incluye a todos , es el primer escalón de lo que uno puede hacer. Que tengan acceso. Que se acerquen. Lo nuestro es muy específico pero que la gente se acerque a las consultas médicas ginecológicas. Hoy los médicos se especializan y conocen mucho estas situaciones que salen de lo habitual pero es importante y estamos abiertos a este colectivo minoritario. Tenemos que tratar de ser receptivos a nivel privado y público. Si uno no puede ayudar va a haber un colega que pueda hacerlo o un área específica”.

Para finalizar, la profesional reafirmó que “el trato debe ser igualitario, demás está decir que “tiene que ser bueno” porque todos somos personas y tenemos con el mismo derecho de acceder de la misma manera a la salud (para una u otra cosa). Sea para un control ginecológico, para un asesoramiento reproductivo, para lo que sea. Somos todos iguales. Como personas debemos tener acceso a la salud. Y nosotros como profesionales, tenemos que tratar de estar capacitados para recibir a todas las personas por igual. Algunos podremos ayudar o no, pero nunca desatender, ese es el punto”. #