DEPORTES

Narváez y Orucuta, frente a frente

El campeón supermosca de la OMB, y el retador mexicano, brindaron una charla con la prensa para dar detalles sobre la velada del próximo sábado en el Luna Park donde el "Huracán" expondrá por séptima vez el título. "Con Maravilla está todo bien", afirmó el trelewense.

22/05/2013 14:40

Omar y el "Gallito" prometieron una gran pelea en la Catedral del boxeo.

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Narváez defenderá el título supermosca de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), ante el número uno en el ranking, el mexicano Felipe Orucuta en el estadio Luna Park.

"No tengo nada con Sergio (Martínez), todo lo contrario, considero que le dio un impulso extraordinario a la actividad. Si me compararon con él los organizadores de la pelea ante Orucuta, me honraron. Está todo bien", insistió Narváez.

"Pelearé en el querido Luna Park, que es como pelear en mi casa. Estoy pleno como cuando gané el título hace 11 años. Tengo para por lo menos dos años más en el boxeo. Lo siento cuando entreno diariamente. Disfruto de mi actividad. Estoy escribiendo la historia de lo que soy en el deporte. Lo valoraré el día de mañana: Siempre con humildad", afirmó Narváez.

El boxeador nacido en Trelew tiene un "romance" con el público porteño desde que obtuvo el título mosca de la OMB ante el nicaragüense Adonis Rivas, en julio de 2002, cuando el Luna Park reabrió sus puertas al boxeo.

"En mi última defensa del título en el Luna Park, primero me preparé para enfrentar a Daniel Rosa, pero cuando desertó por una lesión, lo reemplazaron con Orucuta que es un boxeador que según pude observar en algunos videos tiene potencia en sus manos, pero le costará agarrarme", avisó Narváez.

"Es tan peligroso como cualquier rival y la única pelea que perdió en su carrera fue precisamente ante Rosas en un fallo discutido. Trabajaré sobre mi experiencia", contó el chubutense.

La última vez que Narváez combatió en el Luna Park, el 20 de octubre del 2012, derrotó por nocaut técnico en el undécimo asalto, al retador mexicano Johnny García, en una pelea que disputó bajo un estado de ánimo muy especial porque días antes falleció su padre, Estanislao Narváez.

"La pérdida de mi padre me marcó y en especial porque fue el día anterior de mi pelea con García (el 17 de octubre), entonces decidimos con mi familia que debía combatir para honrarlo. Conociendo como era su amor por el boxeo, le hubiese gustado que cumpla ese compromiso", recordó emocionado el púgil de Chubut, y agregó que "mi papá está presente en cada una de mis peleas".