#testigo
Una juez española ordenó que una perra fuera testigo en el juicio por maltrato animal contra su antiguo dueño, al que se acusa de haberla arrojado a la basura encerrada en una valija, en un hecho inédito destinado a concientizar a la sociedad sobre este tipo de delitos, informaron este miércoles fuentes judiciales.
La familia de Santiago Maldonado, el joven desaparecido, y su abogada Verónica Heredia, no están conformes con la dinámica del juez federal de Esquel, Guido Otranto y la fiscal Silvina Ávila. La letrada dijo a Jornada que “estamos molestos porque el juez y la fiscal no toman la decisión de una vez de encarar firme la investigación a Gendarmería, que se llevó a Santiago, y así lo dicen los testimonios”.
El juicio continuará hoy con la presencia de los policías y peritos que actuaron en el homicidio del barrio Amaya.
Se trata de un amigo del hermano de Jorgelina Domínguez, la principal testigo que declaró en el juicio contra los policías condenados a perpetua. Dice que Abel, el hermano de Jorgelina, le contó sobre presiones de funcionarios judiciales para que la joven sindicara a determinados policías.
Se llama Alfredo Paredes y vivía con él. “Desapareció sin dejar rastros”, dijo el fiscal de la causa, Fabián Moyano.
Martín Demichelis, amigo de la víctima, aseguró que vio irse la camioneta de los Naya, imputados por el hecho, luego del disparo mortal.
“Ser testigo no se elige, no es voluntario. La ley determina esta obligación”. Así resumen los fiscales la importancia de prestar testimonio en causas graves. Piden colaboración a la gente. Saben de las amenazas y los comprenden. Explican de qué modo se los protege y cuál es el peso de declarar.
Claudio Corbelli aseguró que hubo policías que lo amenazaron y le pagaron para que vincule a Segundo, Guevara y Araujo con el asesinato del empresario pesquero madrynense. Incluso dijo que entonces “los policías me daban droga”.