Porto Alegre: casi como estar en casa

Las bellezas naturales de Porto Alegre y la amabilidad de su gente. Los lugares emblemáticos y la pasión por el fútbol. Un sitio para visitar en cualquier momento del año de una región que está más cerca que ninguna de los argentinos. Tanto en el paisaje como en los corazones.

28 JUN 2014 - 21:45 | Actualizado

Porto Alegre es una ciudad preciosa. Y lo es por sus bellezas naturales, por su gastronomía, por sus mujeres, por la movida nocturna y sus múltiples actividades culturales. Fue fundada en 1742 y se convirtió en el destino de inmigrantes proveniente de países como Portugal, Italia, Alemania y Polonia, es por eso que un sector muy importante de la población presenta rasgos físicos comunes al viejo continente, característica que no se observa en otros puntos de Brasil.

Con una extensión de 496 kilómetros cuadrados y una población 1.4 millones de habitantes, Porto Alegre se ubica en un punto en el que convergen cinco ríos que integran lo que se conoce como Laguna de los Patos, una zona con más de un millón de árboles que cubren un gran porcentaje de la superficie de la ciudad, lo que además hacen que su temperatura sea una de las más templadas de todo el país, con una media anual de 19.5 grados centígrados. Es una de las ciudades más arboladas de Brasil. La capital de Rio Grande do Sul, posee más de 700 plazas, 10 grandes parques, tres reservas ecológicas y varias áreas de preservación. Se destacan el Parque Farroupilha que alberga importantes ejemplares de la flora y fauna regional y el Parque Moinhos de Vento, con su lago artificial, sitio preferido de los amantes del deporte y la recreación.

Recorriendo

Para tomar contacto con los principales puntos turísticos de Porto Alegre compramos un boleto al precio de 12 reales y nos subimos a un ómnibus turístico que nos fue dejando en los lugares emblemáticos de la ciudad, una combinación de naturaleza, historia y cultura que nos dejó más que satisfechos.

Pero hay algo que hace que los argentinos se sientan cómodos en éste lugar y tiene que ver con la idiosincrasia del gaúcho, con los usos y las costumbres que guardan similitud con nuestras tradiciones. Por ejemplo, encontrar en una plaza a un grupo de personas con un mate en la mano (aquí se lo conoce como chimarrao) estableciendo una charla amena, es una postal clásica de cualquier plaza de Porto Alegre. La figura del gaúcho a caballo y vestido con ropas típicas de la región son también imágenes que se parecen a la de muchas provincias argentinas.

El Mercado

Uno de los sitios más visitados por propios y extraños es el Mercado Público Central. Fue creado en 1869 y actualmente está en etapa de remodelación. Allí se exhiben los colores y aromas de los productos locales y hay más de cien puestos de venta y numerosos restaurantes que propician un encuentro único con el patrimonio cultural y gastronómico gaúcho.

Los gaúchos

Mientras recorríamos el lugar en busca de un souvenir a precio razonable conversamos con un grupo de jóvenes que atienden un stand de venta de mates, bombillas y productos de cuero. El gaúcho es por naturaleza un excelente anfitrión y tiene la bonomía y la sencillez del hombre del interior. Además, como todos los brasileros, saben de fútbol y siguen todos los detalles del mundial. El tema en cuestión fue la comparación Messi-Neimar y Pelé-Maradona.

Diego es Dios

La primera se definió muy fácil, los brasileros son fanáticos pero no son necios. Para todos, Messi es superior a la estrella local. La polémica se encendió cuando hablamos de los cracks del pasado. Para los gaúchos las tres copas del mundo ganadas por Pelé son más que cualquiera de los argumentos que expuse para hablar de nuestro ídolo. De repente, encontré apoyo en un brasileño mulato que seguía la conversación cuando dijo textualmente lo siguiente:

-“Pelé es el poder, Diego es el pueblo, Messi es Jesús, Maradona es Dios”.

No había nada más que agregar. Le dí un abrazo y me sentí como en casa.

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28 JUN 2014 - 21:45

Porto Alegre es una ciudad preciosa. Y lo es por sus bellezas naturales, por su gastronomía, por sus mujeres, por la movida nocturna y sus múltiples actividades culturales. Fue fundada en 1742 y se convirtió en el destino de inmigrantes proveniente de países como Portugal, Italia, Alemania y Polonia, es por eso que un sector muy importante de la población presenta rasgos físicos comunes al viejo continente, característica que no se observa en otros puntos de Brasil.

Con una extensión de 496 kilómetros cuadrados y una población 1.4 millones de habitantes, Porto Alegre se ubica en un punto en el que convergen cinco ríos que integran lo que se conoce como Laguna de los Patos, una zona con más de un millón de árboles que cubren un gran porcentaje de la superficie de la ciudad, lo que además hacen que su temperatura sea una de las más templadas de todo el país, con una media anual de 19.5 grados centígrados. Es una de las ciudades más arboladas de Brasil. La capital de Rio Grande do Sul, posee más de 700 plazas, 10 grandes parques, tres reservas ecológicas y varias áreas de preservación. Se destacan el Parque Farroupilha que alberga importantes ejemplares de la flora y fauna regional y el Parque Moinhos de Vento, con su lago artificial, sitio preferido de los amantes del deporte y la recreación.

Recorriendo

Para tomar contacto con los principales puntos turísticos de Porto Alegre compramos un boleto al precio de 12 reales y nos subimos a un ómnibus turístico que nos fue dejando en los lugares emblemáticos de la ciudad, una combinación de naturaleza, historia y cultura que nos dejó más que satisfechos.

Pero hay algo que hace que los argentinos se sientan cómodos en éste lugar y tiene que ver con la idiosincrasia del gaúcho, con los usos y las costumbres que guardan similitud con nuestras tradiciones. Por ejemplo, encontrar en una plaza a un grupo de personas con un mate en la mano (aquí se lo conoce como chimarrao) estableciendo una charla amena, es una postal clásica de cualquier plaza de Porto Alegre. La figura del gaúcho a caballo y vestido con ropas típicas de la región son también imágenes que se parecen a la de muchas provincias argentinas.

El Mercado

Uno de los sitios más visitados por propios y extraños es el Mercado Público Central. Fue creado en 1869 y actualmente está en etapa de remodelación. Allí se exhiben los colores y aromas de los productos locales y hay más de cien puestos de venta y numerosos restaurantes que propician un encuentro único con el patrimonio cultural y gastronómico gaúcho.

Los gaúchos

Mientras recorríamos el lugar en busca de un souvenir a precio razonable conversamos con un grupo de jóvenes que atienden un stand de venta de mates, bombillas y productos de cuero. El gaúcho es por naturaleza un excelente anfitrión y tiene la bonomía y la sencillez del hombre del interior. Además, como todos los brasileros, saben de fútbol y siguen todos los detalles del mundial. El tema en cuestión fue la comparación Messi-Neimar y Pelé-Maradona.

Diego es Dios

La primera se definió muy fácil, los brasileros son fanáticos pero no son necios. Para todos, Messi es superior a la estrella local. La polémica se encendió cuando hablamos de los cracks del pasado. Para los gaúchos las tres copas del mundo ganadas por Pelé son más que cualquiera de los argumentos que expuse para hablar de nuestro ídolo. De repente, encontré apoyo en un brasileño mulato que seguía la conversación cuando dijo textualmente lo siguiente:

-“Pelé es el poder, Diego es el pueblo, Messi es Jesús, Maradona es Dios”.

No había nada más que agregar. Le dí un abrazo y me sentí como en casa.