Las secuelas de la aprobación de la ordenanza de declaración de la emergencia económica, financiera y administrativa en la Municipalidad de Puerto Madryn se hicieron sentir en las paredes de la ciudad portuaria, con “escraches” a través del mecanismo de las pintadas en diferentes paredones de la ciudad.
La decisión de los ediles Diego Lacunza, Mabel del Mármol y Virginia Menghini de acompañar con su voto la iniciativa elevada por el Ejecutivo desataron una interna feroz dentro del Frente para la Victoria.
Las leyendas colocadas en diferentes paredones evidenciaron el malestar con los tres concejales que dieron su voto positivo, marcando una diferencia con Alejandra Marcilla que votó en contra y con Jorge Andurell.
Las leyendas colocadas en diferentes esquinas de Puerto Madryn acusan a los tres legisladores de facilitar su voto poniendo dudas en las motivaciones de ese acompañamiento, desconociendo la tarea desarrollada en la comisión de Hacienda y planteando sugerencias que fueron incorporadas al texto definitivo.
Sin dudas que la decisión de escrachar a los concejales que acompañaron el proyecto de declaración de la emergencia económica socializó las diferencias existentes entre todos los sectores políticos. A esto se suma cuestiones irresueltas respecto a la conducción del Consejo de Localidad del partido Justicialista que solo se podrá definir tras un acuerdo político de los denominados referentes.
Por ahora, solo han sido expresiones y leyendas en paredones, aunque las heridas producidas siguen sangrando sin saber cuáles serán las secuelas que podrá traer dentro de la estructura del justicialismo portuario.
Las secuelas de la aprobación de la ordenanza de declaración de la emergencia económica, financiera y administrativa en la Municipalidad de Puerto Madryn se hicieron sentir en las paredes de la ciudad portuaria, con “escraches” a través del mecanismo de las pintadas en diferentes paredones de la ciudad.
La decisión de los ediles Diego Lacunza, Mabel del Mármol y Virginia Menghini de acompañar con su voto la iniciativa elevada por el Ejecutivo desataron una interna feroz dentro del Frente para la Victoria.
Las leyendas colocadas en diferentes paredones evidenciaron el malestar con los tres concejales que dieron su voto positivo, marcando una diferencia con Alejandra Marcilla que votó en contra y con Jorge Andurell.
Las leyendas colocadas en diferentes esquinas de Puerto Madryn acusan a los tres legisladores de facilitar su voto poniendo dudas en las motivaciones de ese acompañamiento, desconociendo la tarea desarrollada en la comisión de Hacienda y planteando sugerencias que fueron incorporadas al texto definitivo.
Sin dudas que la decisión de escrachar a los concejales que acompañaron el proyecto de declaración de la emergencia económica socializó las diferencias existentes entre todos los sectores políticos. A esto se suma cuestiones irresueltas respecto a la conducción del Consejo de Localidad del partido Justicialista que solo se podrá definir tras un acuerdo político de los denominados referentes.
Por ahora, solo han sido expresiones y leyendas en paredones, aunque las heridas producidas siguen sangrando sin saber cuáles serán las secuelas que podrá traer dentro de la estructura del justicialismo portuario.