El chubutense que emocionó al “10”

El guitarrista comodorense grabó el emblemático tema del “Potro” Rodrigo, que llegó a oídos de Diego Maradona, quien elogió el trabajo. “Se dio así. Yo soy muy futbolero, jugué en Jorge Newbery y fue muy emocionante, sobre todo tocarlo en vivo”, afirmó el concertista.

26 OCT 2014 - 22:13 | Actualizado

Una vez en alguna parte de la ciudad; las cuerdas de la guitarra se encariñaron. Y de inmediato, Jorge Alvarado entendió que nunca más se desprendería de ese instrumento y de la magia que nacía de aquella caja de resonancia, mitad madera y mitad sentimiento. Se formó de la mano de los maestros locales, los hermanos Calo y comenzó a transitar en el sur, el aprendizaje de un arte que hoy lo convierte en un embajador de la Patagonia en el mundo. “Siempre trato de acordarme que empecé a tocar en Comodoro con la colonia musical de esa época tan linda. También canté en el coro de la Universidad Nacional de la Patagonia”, recuerda hoy a la distancia pero cerca del afecto.

Alvarado presentó en el Teatro Español “Living” un espectáculo que lo acerca al palo rockero y lo conecta en cierta forma, con las nuevas generaciones. Con quienes ni siquiera habían nacido cuando él ya recorría con su guitarra, las peñas más populares. “Yo siempre soy de alma docente. Vivo de dar clases de guitarra y siempre me gusta innovar un poquito la parte timbrística del instrumento. Este proyecto tiene un formato muy “porteño” con formato de bandoneón al que sumamos también la percusión. Trato de que toda esa melodía del rock, pueda llevarla a un estilo más tranquilo, a la tranquilidad del hogar como para “transportarse” a otro lugar y a otro momento porque el rock traspasa generaciones”.

El artista busca casi como una manera de “alimento”, encontrar nuevos estilos; sonidos que sorprendan y lleguen a lo más profundo de los sentidos. “Todo lo que se haga, debe hacerse bien. A mí me costó mucho llegar pero considero que uno es toda la gente que alguna vez le ayudó. Tendría que nombrar a un montón de personas porque yo vengo de una familia muy humilde del barrio Jorge Newbery. Se “es” por una suma de circunstancias. Muchos me acompañaron en momentos justos de mi vida. Siempre quise ser un buen guitarrista, estudiando. Hoy me gusta más ser docente que guitarrista. Por ahí me cuesta bastante tocar y cuando lo hago, interpreto las cosas que me gustan”.

Jorge Alvarado suena seguido en “Perros de la calle” , el programa del periodista Andy Kusztnezoff, un amigo al que conoció hace ocho años y que resultó el puente de una experiencia fantástica en plena Copa del Mundo de Brasil. “Andy se estaba yendo al Mundial y le acerqué un arreglo que se me había venido a la cabeza, estando quizás algo melancólico. Empecé a arreglar un tema que empezó a sonar muy bien en la guitarra. Lo hice, lo grabé y lo acerqué por las dudas, sin imaginarme todo lo que sucedió después”.

El emblemático tema del “Potro” Rodrigo, casi el mejor himno maradoniano, en una versión hecha por el comodorense llegó a oídos del Diez en vivo y en directo. “Yo toqué acá en un estudio. Se dio así. Yo soy muy futbolero, jugué en Jorge Newbery y fue muy emocionante, sobre todo tocarlo en vivo porque eso no es fácil sabiendo que te está viendo todo el mundo. Salió bien y me emocioné mucho porque cuando Diego toca el tema de su mamá también me conecta con la mía, que la perdí hace mucho tiempo”.

Reconoce que el efecto Maradona genera de por sí, un impacto del que no se sale fácilmente. “Explotó y me llamaron de todos lados. Lo que más me sorprendió fue verlo en “De Zurda” a la noche en pleno Mundial y que saliera todo eso que habíamos armado. Que me haya nombrado, no lo podía creer. Hace poco en Fox, la reiteraron en “Perros de la Calle”. Me desbordó y jamás pensé en que pudiera pasar todo lo que se dio”, cuenta Alvarado mostrando su fibra emocional y ultrafutbolera.

“Ahora estoy por hacer “Living II” que incluye clásicos del rock nacional, voy a editar éste año con la idea de presentarlo en el 2.015. Y estoy con otro espectáculo que se llama “Notas de cata” que vincula al maridaje, con el vino y la música. Voy por el quinto show en Buenos Aires con mucho éxito. Lo hago con un sommelier y realmente me encanta. Siempre trato de “tirar” ideas nuevas y eso me motiva muchísimo”.

Jorge Alvarado reside en Capital Federal donde la guitarra además de ser “una parte de su cuerpo” es también su medio de vida, a través de clases particulares y de presentaciones inclusive en el exterior. “El Himno Nacional es una de las cosas más lindas que yo hice con arreglos para guitarra y bandoneón. Es cierre de una radio muy importante como lo es Radio Mitre. Me estoy acostumbrado a tocarlo en las actuaciones junto a algunos temas instrumentales con los que me hice conocido en las grandes peñas de Comodoro como La Minuta y La Generala. Me encanta conectarme con la gente y que el escenario sea un living grande para conectarme con los amigos” dice el artista nacido en el barrio Jorge Newbery.

Como buen docente recomienda “no perder la vocación” y vincularse con la guitarra, a través de los libros y a la vieja usanza, sin sobredosis de internet. “Son muchos años, una vida. Lo siento así y me gusta trasladar la experiencia, la técnica. La carrera fue de siete años. Los chicos no tienen que querer hacer muchas cosas a la vez. En realidad se debe hacer una y bien”.

26 OCT 2014 - 22:13

Una vez en alguna parte de la ciudad; las cuerdas de la guitarra se encariñaron. Y de inmediato, Jorge Alvarado entendió que nunca más se desprendería de ese instrumento y de la magia que nacía de aquella caja de resonancia, mitad madera y mitad sentimiento. Se formó de la mano de los maestros locales, los hermanos Calo y comenzó a transitar en el sur, el aprendizaje de un arte que hoy lo convierte en un embajador de la Patagonia en el mundo. “Siempre trato de acordarme que empecé a tocar en Comodoro con la colonia musical de esa época tan linda. También canté en el coro de la Universidad Nacional de la Patagonia”, recuerda hoy a la distancia pero cerca del afecto.

Alvarado presentó en el Teatro Español “Living” un espectáculo que lo acerca al palo rockero y lo conecta en cierta forma, con las nuevas generaciones. Con quienes ni siquiera habían nacido cuando él ya recorría con su guitarra, las peñas más populares. “Yo siempre soy de alma docente. Vivo de dar clases de guitarra y siempre me gusta innovar un poquito la parte timbrística del instrumento. Este proyecto tiene un formato muy “porteño” con formato de bandoneón al que sumamos también la percusión. Trato de que toda esa melodía del rock, pueda llevarla a un estilo más tranquilo, a la tranquilidad del hogar como para “transportarse” a otro lugar y a otro momento porque el rock traspasa generaciones”.

El artista busca casi como una manera de “alimento”, encontrar nuevos estilos; sonidos que sorprendan y lleguen a lo más profundo de los sentidos. “Todo lo que se haga, debe hacerse bien. A mí me costó mucho llegar pero considero que uno es toda la gente que alguna vez le ayudó. Tendría que nombrar a un montón de personas porque yo vengo de una familia muy humilde del barrio Jorge Newbery. Se “es” por una suma de circunstancias. Muchos me acompañaron en momentos justos de mi vida. Siempre quise ser un buen guitarrista, estudiando. Hoy me gusta más ser docente que guitarrista. Por ahí me cuesta bastante tocar y cuando lo hago, interpreto las cosas que me gustan”.

Jorge Alvarado suena seguido en “Perros de la calle” , el programa del periodista Andy Kusztnezoff, un amigo al que conoció hace ocho años y que resultó el puente de una experiencia fantástica en plena Copa del Mundo de Brasil. “Andy se estaba yendo al Mundial y le acerqué un arreglo que se me había venido a la cabeza, estando quizás algo melancólico. Empecé a arreglar un tema que empezó a sonar muy bien en la guitarra. Lo hice, lo grabé y lo acerqué por las dudas, sin imaginarme todo lo que sucedió después”.

El emblemático tema del “Potro” Rodrigo, casi el mejor himno maradoniano, en una versión hecha por el comodorense llegó a oídos del Diez en vivo y en directo. “Yo toqué acá en un estudio. Se dio así. Yo soy muy futbolero, jugué en Jorge Newbery y fue muy emocionante, sobre todo tocarlo en vivo porque eso no es fácil sabiendo que te está viendo todo el mundo. Salió bien y me emocioné mucho porque cuando Diego toca el tema de su mamá también me conecta con la mía, que la perdí hace mucho tiempo”.

Reconoce que el efecto Maradona genera de por sí, un impacto del que no se sale fácilmente. “Explotó y me llamaron de todos lados. Lo que más me sorprendió fue verlo en “De Zurda” a la noche en pleno Mundial y que saliera todo eso que habíamos armado. Que me haya nombrado, no lo podía creer. Hace poco en Fox, la reiteraron en “Perros de la Calle”. Me desbordó y jamás pensé en que pudiera pasar todo lo que se dio”, cuenta Alvarado mostrando su fibra emocional y ultrafutbolera.

“Ahora estoy por hacer “Living II” que incluye clásicos del rock nacional, voy a editar éste año con la idea de presentarlo en el 2.015. Y estoy con otro espectáculo que se llama “Notas de cata” que vincula al maridaje, con el vino y la música. Voy por el quinto show en Buenos Aires con mucho éxito. Lo hago con un sommelier y realmente me encanta. Siempre trato de “tirar” ideas nuevas y eso me motiva muchísimo”.

Jorge Alvarado reside en Capital Federal donde la guitarra además de ser “una parte de su cuerpo” es también su medio de vida, a través de clases particulares y de presentaciones inclusive en el exterior. “El Himno Nacional es una de las cosas más lindas que yo hice con arreglos para guitarra y bandoneón. Es cierre de una radio muy importante como lo es Radio Mitre. Me estoy acostumbrado a tocarlo en las actuaciones junto a algunos temas instrumentales con los que me hice conocido en las grandes peñas de Comodoro como La Minuta y La Generala. Me encanta conectarme con la gente y que el escenario sea un living grande para conectarme con los amigos” dice el artista nacido en el barrio Jorge Newbery.

Como buen docente recomienda “no perder la vocación” y vincularse con la guitarra, a través de los libros y a la vieja usanza, sin sobredosis de internet. “Son muchos años, una vida. Lo siento así y me gusta trasladar la experiencia, la técnica. La carrera fue de siete años. Los chicos no tienen que querer hacer muchas cosas a la vez. En realidad se debe hacer una y bien”.