Con suspenso, Germinal de Rawson consiguió su sexto triunfo en la Zona 1 del Federal B. Con un solitario gol de Darío Pellejero, un inspirado Denis Robers, y un cambio de sistema que causó asombro, el “Verde” se impuso a Belgrano de Esquel y se mantuvo como puntero del grupo más austral del país. La semana próxima, en Rawson, el equipo conducido por Luis Murúa definirá ante Cruz del Sur quien es el ganador de la zona.
La falta de precisión al momento de definir y algunos errores defensivos que hasta el momento no habían aparecido prolongaron las opciones de empate del “Xeneize”, que mostró una cara bien diferente a la de la visita pasada en Rawson. A diferencia de aquella goleada por 4-1, no hubo virulencia excesiva de los dirigidos por Aldo Duscher, que dejaron una imagen sumamente positiva, habida cuenta de las realidades de uno y otro conjunto.
Nueva estrategia
Luis Murúa dispuso variantes en el sistema. Empleó un esquema 3-3-3-1. Traducido: intentó vapulear a Belgrano de Esquel desde un inicio.
En defensa, Diego Flamenco y Walter Dencor se situaron como stoppers, Juan Cugura se paró de líbero. En el medio, Nicolás Macarof quedó como único volante central, con Cristian Nuñez y Damián Salinas a su lado, quienes se proyectaban al ataque constantemente.
Más adelante, Darío Pelljero jugó de enganche, con Blas Sosa y Jonathan Santibañez (fue preservado Robinson Torres) en los flancos. Como punta, estuvo Sebastián Arriagada
Este esquema ultraofensivo se plasmó desde un primer momento en el césped capitalino. Las combinaciones en ataque generaban aproximaciones, ante la mirada de los jugadores esquelenses. A los 4 minutos y a los 9, Salinas y Arriagada dispusieron de inmejorables opciones para abrir el marcador. Las desperdiciaront.
La sintonía fina indispensable para quebrar el cero apareció al minuto 20 de acción. En otra combinación de pases, Darío Pellejero quedó mano a mano con el arquero Sebastián Uranga, en el vértice derecho (visto esto desde el ataque de Germinal) del área “Xeneize”.
Pellejero, con elegancia, gambeteó al arquero y avanzó con pelota dominada hasta los umbrales del área chica. Allí, remató para abrir el marcador y desatar la alegría del público germinalista. Salinas tuvo dos opciones para aumentar, pero sus remates no encontraron el destino adecuado.
Punto de quiebre
Hasta la media hora de juego, el “Verde” mantuvo el ritmo. A partir de ese entonces, la intensidad del conjunto local decayó. Y empezaron a aparecer errores defensivos en la escuadra de Murúa. Esto fue aprovechado por Belgrano, quien de contragolpe construyó ocasiones de peligro.
A los 30, una falla en la salida de Cugura a la altura de la medialuna del área dejó a Matías Willhuber cara a cara con Roberts. El árbitro Luis Jaramillo entendió que Willhuber empujó la pelota con la mano (así pareció ser) y cobró tiro libre para Germinal.
A los 34, un mal cierre de Dencor en tres cuartos de cancha propia generó otra ocasión para el conjunto de Duscher que no ingresó por centímetros. Y cuatro minutos más tarde, el propio Willhuber disparó un tiro cruzado que no se fue muy lejos.
La revancha de Roberts
No haber aprovechado a pleno la primera hora le traía a Germinal innecesarios dolores de cabeza, que continuaron en el segundo tiempo. Allí, Denis Roberts iba a ser crucial para mantener el arco en cero.
El guardameta, responsable en los tres goles en la derrota por 3-2 ante Cruz del Sur de Bariloche, tapó tres mano a mano a jugadores de Belgrano que aprovechaban espacios de contragolpe. La zaga germinalista quedaba muy expuesta ante la vocación ofensiva del equipo, que pese a no encontrar precisión en ataque mantenía la idea de acumular hombres en ataque. A los 25, Murúa armó línea de cuatro, pero coloco a tres delanteros netos. En esencia, el desarrollo no se alteró y el “Xeneize” producía sensación de riesgo.
Esta situación de la vista convivía con remates y ocasiones para Germinal. Dos claros ejemplos: el ingresado Brian Garino dispuso de dos oportunidades, a los 28 (con asistencia de Pellejero), sacudió el travesaño. A los 42, la ocasión no fue tan clara, pero generó zozobra en Belgrano.
El silbatazo final significó un alivio. Y permite reflexiones variadas, resultado al margen. Germinal deberá ser más preciso a la hora de convertir ocasiones, en las instancias definitorias.#
Con suspenso, Germinal de Rawson consiguió su sexto triunfo en la Zona 1 del Federal B. Con un solitario gol de Darío Pellejero, un inspirado Denis Robers, y un cambio de sistema que causó asombro, el “Verde” se impuso a Belgrano de Esquel y se mantuvo como puntero del grupo más austral del país. La semana próxima, en Rawson, el equipo conducido por Luis Murúa definirá ante Cruz del Sur quien es el ganador de la zona.
La falta de precisión al momento de definir y algunos errores defensivos que hasta el momento no habían aparecido prolongaron las opciones de empate del “Xeneize”, que mostró una cara bien diferente a la de la visita pasada en Rawson. A diferencia de aquella goleada por 4-1, no hubo virulencia excesiva de los dirigidos por Aldo Duscher, que dejaron una imagen sumamente positiva, habida cuenta de las realidades de uno y otro conjunto.
Nueva estrategia
Luis Murúa dispuso variantes en el sistema. Empleó un esquema 3-3-3-1. Traducido: intentó vapulear a Belgrano de Esquel desde un inicio.
En defensa, Diego Flamenco y Walter Dencor se situaron como stoppers, Juan Cugura se paró de líbero. En el medio, Nicolás Macarof quedó como único volante central, con Cristian Nuñez y Damián Salinas a su lado, quienes se proyectaban al ataque constantemente.
Más adelante, Darío Pelljero jugó de enganche, con Blas Sosa y Jonathan Santibañez (fue preservado Robinson Torres) en los flancos. Como punta, estuvo Sebastián Arriagada
Este esquema ultraofensivo se plasmó desde un primer momento en el césped capitalino. Las combinaciones en ataque generaban aproximaciones, ante la mirada de los jugadores esquelenses. A los 4 minutos y a los 9, Salinas y Arriagada dispusieron de inmejorables opciones para abrir el marcador. Las desperdiciaront.
La sintonía fina indispensable para quebrar el cero apareció al minuto 20 de acción. En otra combinación de pases, Darío Pellejero quedó mano a mano con el arquero Sebastián Uranga, en el vértice derecho (visto esto desde el ataque de Germinal) del área “Xeneize”.
Pellejero, con elegancia, gambeteó al arquero y avanzó con pelota dominada hasta los umbrales del área chica. Allí, remató para abrir el marcador y desatar la alegría del público germinalista. Salinas tuvo dos opciones para aumentar, pero sus remates no encontraron el destino adecuado.
Punto de quiebre
Hasta la media hora de juego, el “Verde” mantuvo el ritmo. A partir de ese entonces, la intensidad del conjunto local decayó. Y empezaron a aparecer errores defensivos en la escuadra de Murúa. Esto fue aprovechado por Belgrano, quien de contragolpe construyó ocasiones de peligro.
A los 30, una falla en la salida de Cugura a la altura de la medialuna del área dejó a Matías Willhuber cara a cara con Roberts. El árbitro Luis Jaramillo entendió que Willhuber empujó la pelota con la mano (así pareció ser) y cobró tiro libre para Germinal.
A los 34, un mal cierre de Dencor en tres cuartos de cancha propia generó otra ocasión para el conjunto de Duscher que no ingresó por centímetros. Y cuatro minutos más tarde, el propio Willhuber disparó un tiro cruzado que no se fue muy lejos.
La revancha de Roberts
No haber aprovechado a pleno la primera hora le traía a Germinal innecesarios dolores de cabeza, que continuaron en el segundo tiempo. Allí, Denis Roberts iba a ser crucial para mantener el arco en cero.
El guardameta, responsable en los tres goles en la derrota por 3-2 ante Cruz del Sur de Bariloche, tapó tres mano a mano a jugadores de Belgrano que aprovechaban espacios de contragolpe. La zaga germinalista quedaba muy expuesta ante la vocación ofensiva del equipo, que pese a no encontrar precisión en ataque mantenía la idea de acumular hombres en ataque. A los 25, Murúa armó línea de cuatro, pero coloco a tres delanteros netos. En esencia, el desarrollo no se alteró y el “Xeneize” producía sensación de riesgo.
Esta situación de la vista convivía con remates y ocasiones para Germinal. Dos claros ejemplos: el ingresado Brian Garino dispuso de dos oportunidades, a los 28 (con asistencia de Pellejero), sacudió el travesaño. A los 42, la ocasión no fue tan clara, pero generó zozobra en Belgrano.
El silbatazo final significó un alivio. Y permite reflexiones variadas, resultado al margen. Germinal deberá ser más preciso a la hora de convertir ocasiones, en las instancias definitorias.#