Trelew: Zumara, la otra pista

Los padres de la nena que se perdió el domingo cerca de un canal de riego, sospechan que pudo ser secuestrada.

04 DIC 2014 - 21:38 | Actualizado

La búsqueda de Zumara Orias, la nena de un año y medio perdida cerca de un canal de riego en Trelew, sigue sin éxito. Hoy se cumplen 5 días desde que el domingo cerca de las 14 la nena se esfumó. Esta incertidumbre hizo sospechar incluso que la menor pudo haber sido secuestrada, ya que en el canal donde presuntamente cayó, no se encuentra. El cuenco fue vaciado de agua en dos oportunidades. Lo cierto es que allí ni los perros rastreadores pudieron dar señales o rastros concretos.

Posible secuestro

En este difícil contexto para la familia, el padre de la pequeña, Marcial Orias, habló por FM Tiempo de Trelew.

En la charla el hombre planteó sus dudas sobre si la nena acaso no fue secuestrada por raptores. La aterradora hipótesis que le quita el sueño al entorno ya comenzó a ser evaluada por los buscadores tal como adelantó ayer Jornada.

“Yo tengo la duda de que por ahí pasó alguien y se la llevó. No puede ser que tantos días no se encuentre nada, ni siquiera la ropita”.

Dos autos

A medida que pasan las horas el misterio crece. Mientras la familia Orias disfrutaba de un caluroso domingo a la vera de un canal y muy cerca del río, dejaron de ver a la pequeña de un momento al otro.

En esas circunstancias los 5 mayores que se encontraban junto a Zumara, notaron que en el momento aproximado a cuando se alejó de la congregación, pasaron dos autos sospechosos. “Pasaron dos autos, pero yo no escuché que hayan parado ni nada”, dijo Orias apelando a su memoria en medio de la desesperación. “Nosotros estábamos en la orilla comiendo un asado, no los vi, los escuché. La calle pasa ahí pegada. Uno por ahí no presta atención a lo que pasa, estábamos a la sombra de unos ligustros”. Como pensando en voz alta dijo que “viste cuando uno no se pone a prestar atención a ver quién pasa y quién no pasa”.

Rastros y contradicciones

Una fuente le confió a Jornada que en ese sector donde ocurrieron los hechos los investigadores buscaban frenadas y huellas de autos que pudieran hacer presumir que uno o dos automóviles se dedicaron a transportar a la nena en un eventual secuestro. Anoche no había novedades sobre los resultados de las pesquisas.

Surge como una duda el hecho de que si la pequeña cayó al canal o se introdujo en el cauce del río, cómo es que aún no aparecieron ni siquiera las ropas de la niña. El padre contó que esa tarde tenía “el pantaloncito corto que le quedaba medio grande, se le tendría que haber salido, con la presión del agua se le sale… y no hay nada”, atinó a responder el padre.

“En segundos desapareció”

Marcial Orias rememoró esos instantes. El grupo familiar estaba a punto de comer el asado que habían preparado. Los más grandes llamaron a los dispersos para que se acercaran a la mesa para degustar las carnes asadas. En ese momento la pequeña jugaba por los alrededores ante la mirada de los adultos.

El humo del asado indicaba con el aroma que ya era hora de servirse. Pero de un momento al otro es como si a la niña se la hubiera tragado la tierra. “Estábamos todos juntos y en un segundo no la vimos más, en segundos”.

La última escena

El padre contó que lo último que hizo la nena fue comer una galletita. Estaba jugando con su hermanito y, como esas peleas de niños, se disputaban las masas dulces. “Le dimos una galletita y salió caminando y no la encontramos más”.

En un momento Marcial se quebró en llanto casi sobre el final de la nota. “Es preferible que la tenga alguien a que aparezca muerta”, pensó mientras se reponía inmediatamente. En este escenario, la Brigada de Investigaciones emitió un parte pidiendo datos a cualquier vecino que la pueda identificar.

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04 DIC 2014 - 21:38

La búsqueda de Zumara Orias, la nena de un año y medio perdida cerca de un canal de riego en Trelew, sigue sin éxito. Hoy se cumplen 5 días desde que el domingo cerca de las 14 la nena se esfumó. Esta incertidumbre hizo sospechar incluso que la menor pudo haber sido secuestrada, ya que en el canal donde presuntamente cayó, no se encuentra. El cuenco fue vaciado de agua en dos oportunidades. Lo cierto es que allí ni los perros rastreadores pudieron dar señales o rastros concretos.

Posible secuestro

En este difícil contexto para la familia, el padre de la pequeña, Marcial Orias, habló por FM Tiempo de Trelew.

En la charla el hombre planteó sus dudas sobre si la nena acaso no fue secuestrada por raptores. La aterradora hipótesis que le quita el sueño al entorno ya comenzó a ser evaluada por los buscadores tal como adelantó ayer Jornada.

“Yo tengo la duda de que por ahí pasó alguien y se la llevó. No puede ser que tantos días no se encuentre nada, ni siquiera la ropita”.

Dos autos

A medida que pasan las horas el misterio crece. Mientras la familia Orias disfrutaba de un caluroso domingo a la vera de un canal y muy cerca del río, dejaron de ver a la pequeña de un momento al otro.

En esas circunstancias los 5 mayores que se encontraban junto a Zumara, notaron que en el momento aproximado a cuando se alejó de la congregación, pasaron dos autos sospechosos. “Pasaron dos autos, pero yo no escuché que hayan parado ni nada”, dijo Orias apelando a su memoria en medio de la desesperación. “Nosotros estábamos en la orilla comiendo un asado, no los vi, los escuché. La calle pasa ahí pegada. Uno por ahí no presta atención a lo que pasa, estábamos a la sombra de unos ligustros”. Como pensando en voz alta dijo que “viste cuando uno no se pone a prestar atención a ver quién pasa y quién no pasa”.

Rastros y contradicciones

Una fuente le confió a Jornada que en ese sector donde ocurrieron los hechos los investigadores buscaban frenadas y huellas de autos que pudieran hacer presumir que uno o dos automóviles se dedicaron a transportar a la nena en un eventual secuestro. Anoche no había novedades sobre los resultados de las pesquisas.

Surge como una duda el hecho de que si la pequeña cayó al canal o se introdujo en el cauce del río, cómo es que aún no aparecieron ni siquiera las ropas de la niña. El padre contó que esa tarde tenía “el pantaloncito corto que le quedaba medio grande, se le tendría que haber salido, con la presión del agua se le sale… y no hay nada”, atinó a responder el padre.

“En segundos desapareció”

Marcial Orias rememoró esos instantes. El grupo familiar estaba a punto de comer el asado que habían preparado. Los más grandes llamaron a los dispersos para que se acercaran a la mesa para degustar las carnes asadas. En ese momento la pequeña jugaba por los alrededores ante la mirada de los adultos.

El humo del asado indicaba con el aroma que ya era hora de servirse. Pero de un momento al otro es como si a la niña se la hubiera tragado la tierra. “Estábamos todos juntos y en un segundo no la vimos más, en segundos”.

La última escena

El padre contó que lo último que hizo la nena fue comer una galletita. Estaba jugando con su hermanito y, como esas peleas de niños, se disputaban las masas dulces. “Le dimos una galletita y salió caminando y no la encontramos más”.

En un momento Marcial se quebró en llanto casi sobre el final de la nota. “Es preferible que la tenga alguien a que aparezca muerta”, pensó mientras se reponía inmediatamente. En este escenario, la Brigada de Investigaciones emitió un parte pidiendo datos a cualquier vecino que la pueda identificar.