River Plate dejó atrás una racha negativa de conquistas internacionales y anoche, tras superar a Atlético Nacional de Colombia por 2 a 0, conquistó la Copa Sudamericana de fútbol.
En un estadio Monumental colmado de hinchas, el local recién logró desnivelar el marcador en el segundo tiempo, cuando el defensor chubutense Gabriel Mercado anotó de cabeza a los 9 minutos, y cinco minutos después Germán Pezzella, también de cabeza, anotó el segundo de River.
El partido empezó tenso, con muchas faltas. Pero el equipo visitante demostró que no viajó a Buenos Aires para defenderse. El 3-4-1-2 de Juan Carlos Osorio salió a presionar a River. Pero el local empezó a imponerse en el terreno de juego gracias a su jugador más desequilibrante: Leonardo Pisculichi.
A los 2, probó de tiro libre, pero respondió bien el arquero argentino Franco Armani. Pero a los 7, respondió Edwin Cardona con un tiro libre que se fue cerca del travesaño del arco de Marcelo Barovero.
En el primer cuarto de hora el partido era parejo y abundaban las faltas. Otra vez Pisculichi lo probó a Armani con un centro-arco que el arquero despejó, pero en el rebote Carlos Sánchez conectó con todo el pie y otra vez el arquero despejó el peligro con una volada sobre su palo izquierdo. River estaba cerca. Y siguió merodeando el área rival.
A los 32, Luis Ruiz encaró de izquierda a derecha y sacó el remate de frente al arco. Se fue apenas al lado del palo izquierdo.
Pero sobre el final, Teo Gutiérrez tuvo la jugada más clara del primer tiempo. Tras un pelotazo intrascendente, Mora armó una jugada de gol. Se sacó de encima a su marcador y tocó desde el piso para Teo, que se fue solo para enfrentar al arquero. Gutiérrez demoró una vida en dominar la pelota y cuando se acomodó Armani ya se le había tirado a los pies.
Pero en el complemento, los defensores millonarios hicieron lo que los delanteros no pudieron. Gracias a dos muy buenos centros de Leonardo Pisculichi, Gabriel Mercado, primero, y Germán Pezzella después, de cabeza, pusieron a River en ventaja 2-0, en la la final y le dieron a River lo que tanto deseaba: la Copa Sudamericana.
River Plate dejó atrás una racha negativa de conquistas internacionales y anoche, tras superar a Atlético Nacional de Colombia por 2 a 0, conquistó la Copa Sudamericana de fútbol.
En un estadio Monumental colmado de hinchas, el local recién logró desnivelar el marcador en el segundo tiempo, cuando el defensor chubutense Gabriel Mercado anotó de cabeza a los 9 minutos, y cinco minutos después Germán Pezzella, también de cabeza, anotó el segundo de River.
El partido empezó tenso, con muchas faltas. Pero el equipo visitante demostró que no viajó a Buenos Aires para defenderse. El 3-4-1-2 de Juan Carlos Osorio salió a presionar a River. Pero el local empezó a imponerse en el terreno de juego gracias a su jugador más desequilibrante: Leonardo Pisculichi.
A los 2, probó de tiro libre, pero respondió bien el arquero argentino Franco Armani. Pero a los 7, respondió Edwin Cardona con un tiro libre que se fue cerca del travesaño del arco de Marcelo Barovero.
En el primer cuarto de hora el partido era parejo y abundaban las faltas. Otra vez Pisculichi lo probó a Armani con un centro-arco que el arquero despejó, pero en el rebote Carlos Sánchez conectó con todo el pie y otra vez el arquero despejó el peligro con una volada sobre su palo izquierdo. River estaba cerca. Y siguió merodeando el área rival.
A los 32, Luis Ruiz encaró de izquierda a derecha y sacó el remate de frente al arco. Se fue apenas al lado del palo izquierdo.
Pero sobre el final, Teo Gutiérrez tuvo la jugada más clara del primer tiempo. Tras un pelotazo intrascendente, Mora armó una jugada de gol. Se sacó de encima a su marcador y tocó desde el piso para Teo, que se fue solo para enfrentar al arquero. Gutiérrez demoró una vida en dominar la pelota y cuando se acomodó Armani ya se le había tirado a los pies.
Pero en el complemento, los defensores millonarios hicieron lo que los delanteros no pudieron. Gracias a dos muy buenos centros de Leonardo Pisculichi, Gabriel Mercado, primero, y Germán Pezzella después, de cabeza, pusieron a River en ventaja 2-0, en la la final y le dieron a River lo que tanto deseaba: la Copa Sudamericana.