Durante casi un mes, la vecina de 70 años de Esquel, Irene González, vivió un verdadero calvario. Luchó por la casa que le pertenece y que había sido usurpada por una familia, que se negó rotundamente a entregarle su propiedad. González tuvo que encadenarse a su vivienda, hacer huelga de hambre, que luego la trasladó al edificio de Tribunales como forma de protesta ante la ineptitud de la justicia. Ayer, se homologó el acuerdo e Irene González retornará a su hogar el próximo 15 de febrero.
La misma González, alegre por la resolución, contó a la prensa que sus nuevos abogados, Lisandro González y Christian Pasquini lograron destrabar el conflicto y llegar a un acuerdo. “El día 15 al mediodía me entregan la llave y la casa”, manifestó la damnificada.
“Este conflicto no se resolvió a través de la Justicia sino por las partes porque a mí la Justicia me dejó abandonada”, dijo Irene González. Agregó que “la Justicia defiende a los delincuentes y no a la gente honesta que se gana la vida trabajando”. Para poder arribar a este acuerdo, el hermano de Irene tuvo que levantar una denuncia contra los usurpadores por daños.
Añadió que en este tiempo se alojó en la casa de una familia que gentilmente le ofreció un lugar para que pase estos días tan angustiantes.
Durante casi un mes, la vecina de 70 años de Esquel, Irene González, vivió un verdadero calvario. Luchó por la casa que le pertenece y que había sido usurpada por una familia, que se negó rotundamente a entregarle su propiedad. González tuvo que encadenarse a su vivienda, hacer huelga de hambre, que luego la trasladó al edificio de Tribunales como forma de protesta ante la ineptitud de la justicia. Ayer, se homologó el acuerdo e Irene González retornará a su hogar el próximo 15 de febrero.
La misma González, alegre por la resolución, contó a la prensa que sus nuevos abogados, Lisandro González y Christian Pasquini lograron destrabar el conflicto y llegar a un acuerdo. “El día 15 al mediodía me entregan la llave y la casa”, manifestó la damnificada.
“Este conflicto no se resolvió a través de la Justicia sino por las partes porque a mí la Justicia me dejó abandonada”, dijo Irene González. Agregó que “la Justicia defiende a los delincuentes y no a la gente honesta que se gana la vida trabajando”. Para poder arribar a este acuerdo, el hermano de Irene tuvo que levantar una denuncia contra los usurpadores por daños.
Añadió que en este tiempo se alojó en la casa de una familia que gentilmente le ofreció un lugar para que pase estos días tan angustiantes.