Luego de haber disfrutado a pleno del fin de semana largo en la cordillera, ayer numerosos turistas se organizaban para regresar a sus lugares de origen, y al pasar por las estaciones de servicio para cargar combustible, se encontraron con el inconveniente que no había. Y entonces debían esperar el arribo de los camiones con el abastecimiento.
Durante todos los días del feriado, la demanda superó las expectativas de las empresas expendedoras, y se observaban largas colas de vehículos a la espera del suministro. Pero se notó más en la víspera, cuando los visitantes querían partir después del placentero descanso, y nafta no había.
Los camiones llegaron con la carga a media mañana y la situación comenzó a normalizarse, no sin la presencia de cientos de automóviles pugnando por el combustible. Una de las estaciones de servicios, la ubicada en Ameghino y Fontana, a las 11 de la mañana tenía una fila de espera de medio kilómetro. Finalmente, todos cargaron y pudieron viajar.

Luego de haber disfrutado a pleno del fin de semana largo en la cordillera, ayer numerosos turistas se organizaban para regresar a sus lugares de origen, y al pasar por las estaciones de servicio para cargar combustible, se encontraron con el inconveniente que no había. Y entonces debían esperar el arribo de los camiones con el abastecimiento.
Durante todos los días del feriado, la demanda superó las expectativas de las empresas expendedoras, y se observaban largas colas de vehículos a la espera del suministro. Pero se notó más en la víspera, cuando los visitantes querían partir después del placentero descanso, y nafta no había.
Los camiones llegaron con la carga a media mañana y la situación comenzó a normalizarse, no sin la presencia de cientos de automóviles pugnando por el combustible. Una de las estaciones de servicios, la ubicada en Ameghino y Fontana, a las 11 de la mañana tenía una fila de espera de medio kilómetro. Finalmente, todos cargaron y pudieron viajar.