
La zona de Cholila sigue abatiéndose con el fuego. Ayer hubo una tarea intensa de brigadistas y maquinaria para “mantener a raya” el siniestro, tal lo señaló el gobernador Martín Buzzi que permanece en el lugar junto a integrantes de su Gabinete, para hacer el apoyo logístico y tomar decisiones.
Un equipo periodístico de Jornada fue al centro de operaciones en la víspera, en el aeródromo de Cholila, donde trabajaban de manera conjunta el Servicio Provincial de Manejo del Fuego, Servicio Federal de Manejo del Fuego; Policía; bomberos voluntarios, Vialidad y otras instituciones que colaboran en la lucha contra las llamas que se propagan a razón de 8 kilómetros cada 4 horas, dato que vertió el mandatario provincial que recordó que el domingo pasado el viento alcanzó una velocidad de 70 kilómetros y ayudó al rápido desplazamiento.
En el aeródromo, los medios aéreos ayer recién a las 15 horas pudieron despegar para incursionar en el incendio, debido a la escasa visibilidad que había por el humo.
Intentamos acercarnos al área del fuego trepando por el camino del Blanco, y a 15 kilómetros nos aconsejaron no avanzar porque el terreno estaba intransitable para vehículos livianos. No obstante, en ese trayecto recorrido, pudimos apreciar la nube de humo que abraza las montañas.
Un poblador comentó que lamentan el perjuicio que está ocasionando el fuego, en una zona propicia para la cría de ganado, además de señalar las pérdidas que habrá cuando se haga el balance final. Aseguró que muchas familias se dedicaban a juntar hongos en ese bosque de cipreses, que comercializaban a 130 pesos el kilo, incluso los exportaban a Estados Unidos.
Los del complejo San Esteban
Otro poblador se refirió al country San Esteban, cuyas propiedades valuadas en altas cifras de dinero, son ocupadas en vacaciones por reconocidos empresarios, entre ellos Marcelo Tinelli, Paolo Rocca (dueño de Techint), y familiares de Francisco De Narváez. Se encargó de analizar que Tinelli no tiene comunicación con la comunidad de Cholila, y valoró a los De Narváez que dan trabajo a gente del lugar, al igual que Rocca.
El rayo o el hombre
Un joven que se acercó a contarnos que conoce muy bien la zona, y que hay riesgos de que el fuego pase para el Parque Nacional Los Alerces, puso en dudas que el inicio del incendio se haya dado por un rayo, y sugirió que no se debe descartar la mano del hombre, a pesar de la altura de donde arrancó la quema de los bosques.
Otro joven nos pidió que recordemos su sensación de cómo se inició el fuego: “La causa del rayo está bajando decibeles en las hipótesis incluso de los funcionarios; hay otros factores y no hay que descartar la intencionalidad”.
Experiencias de un piloto
Uno de los pilotos del Servicio Federal de Manejo del Fuego, Martín Brentán, dialogó con Jornada y explicó que la tarea de combatir el fuego con un avión, siempre es complicada, pero se preparan para eso, sin dejar de recalcar que “hay una dosis de riesgo, y uno mismo debe conocer los límites”. Puntualizó que las condiciones para los vuelos en estas emergencias siempre son complicadas.
Martín Brentán hace diez días que está en el centro de operaciones piloteando un hidrante, y contó que en una de las jornadas tuvo que atacar las llamas al fondo del río Tigre porque hay varias cabañas y había que protegerlas. Entre dos aviones arrojaron agua, en una maniobra de riesgo.
Saliendo de Cholila por la Ruta, divisamos en las montañas cómo ardía el bosque, y salía una nube de humo densa que ganaba el cielo.

La zona de Cholila sigue abatiéndose con el fuego. Ayer hubo una tarea intensa de brigadistas y maquinaria para “mantener a raya” el siniestro, tal lo señaló el gobernador Martín Buzzi que permanece en el lugar junto a integrantes de su Gabinete, para hacer el apoyo logístico y tomar decisiones.
Un equipo periodístico de Jornada fue al centro de operaciones en la víspera, en el aeródromo de Cholila, donde trabajaban de manera conjunta el Servicio Provincial de Manejo del Fuego, Servicio Federal de Manejo del Fuego; Policía; bomberos voluntarios, Vialidad y otras instituciones que colaboran en la lucha contra las llamas que se propagan a razón de 8 kilómetros cada 4 horas, dato que vertió el mandatario provincial que recordó que el domingo pasado el viento alcanzó una velocidad de 70 kilómetros y ayudó al rápido desplazamiento.
En el aeródromo, los medios aéreos ayer recién a las 15 horas pudieron despegar para incursionar en el incendio, debido a la escasa visibilidad que había por el humo.
Intentamos acercarnos al área del fuego trepando por el camino del Blanco, y a 15 kilómetros nos aconsejaron no avanzar porque el terreno estaba intransitable para vehículos livianos. No obstante, en ese trayecto recorrido, pudimos apreciar la nube de humo que abraza las montañas.
Un poblador comentó que lamentan el perjuicio que está ocasionando el fuego, en una zona propicia para la cría de ganado, además de señalar las pérdidas que habrá cuando se haga el balance final. Aseguró que muchas familias se dedicaban a juntar hongos en ese bosque de cipreses, que comercializaban a 130 pesos el kilo, incluso los exportaban a Estados Unidos.
Los del complejo San Esteban
Otro poblador se refirió al country San Esteban, cuyas propiedades valuadas en altas cifras de dinero, son ocupadas en vacaciones por reconocidos empresarios, entre ellos Marcelo Tinelli, Paolo Rocca (dueño de Techint), y familiares de Francisco De Narváez. Se encargó de analizar que Tinelli no tiene comunicación con la comunidad de Cholila, y valoró a los De Narváez que dan trabajo a gente del lugar, al igual que Rocca.
El rayo o el hombre
Un joven que se acercó a contarnos que conoce muy bien la zona, y que hay riesgos de que el fuego pase para el Parque Nacional Los Alerces, puso en dudas que el inicio del incendio se haya dado por un rayo, y sugirió que no se debe descartar la mano del hombre, a pesar de la altura de donde arrancó la quema de los bosques.
Otro joven nos pidió que recordemos su sensación de cómo se inició el fuego: “La causa del rayo está bajando decibeles en las hipótesis incluso de los funcionarios; hay otros factores y no hay que descartar la intencionalidad”.
Experiencias de un piloto
Uno de los pilotos del Servicio Federal de Manejo del Fuego, Martín Brentán, dialogó con Jornada y explicó que la tarea de combatir el fuego con un avión, siempre es complicada, pero se preparan para eso, sin dejar de recalcar que “hay una dosis de riesgo, y uno mismo debe conocer los límites”. Puntualizó que las condiciones para los vuelos en estas emergencias siempre son complicadas.
Martín Brentán hace diez días que está en el centro de operaciones piloteando un hidrante, y contó que en una de las jornadas tuvo que atacar las llamas al fondo del río Tigre porque hay varias cabañas y había que protegerlas. Entre dos aviones arrojaron agua, en una maniobra de riesgo.
Saliendo de Cholila por la Ruta, divisamos en las montañas cómo ardía el bosque, y salía una nube de humo densa que ganaba el cielo.