En épocas de auge de las multiprocesadoras, allá por finales de los 80, se le había decretado la muerte a las licuadoras. Estas máquinas que sólo servían para una función, aparecían inútiles ante la nueva tecnología que proponía optimizar los espacios de los muebles de cocina con pocos aparatos que cubrieran todas las necesidades de la alimentación familiar.
Sin embargo, a más de 20 años de aquellos pronósticos, las licuadoras siguen ofreciéndose en cualquier casa de electrodomésticos. Lejos de haberse convertido en elementos utilizados por la moda vintage, las licuadoras siguen fabricándose por cuanto los consumidores continúan prefiriéndolas antes que sus modernas competidoras.
Dueñas entonces de una técnica de mixtura única, las licuadoras siguen a mano de quien pretenda lograr un buen producto a través de la mezcla de componentes.
Claro que no toda mezcla funciona, y el resultado dependerá del buen gusto del usuario y no del funcionamiento de la herramienta seleccionada.
Cuentan en los pasillos legislativos que un habitual usuario de estos artefactos es el actual diputado (y muchas veces mandatos cumplidos) Roberto Risso.
Risso elige la licuadora para mezclar opiniones y datos que no guardan ningún tipo de asidero, pretendiendo, a través de la mentira, engañar al electorado.
Y a la mezcla tira de todo, mucha fruta con dudoso gusto pareciera ser.
En esta última oportunidad, en declaraciones formuladas al Diario Crónica de Comodoro Rivadavia en una nota titulada “La investigación debería empezar con quienes están vinculados al negocio de las tierras”, Risso sostuvo, haciendo una reseña de su intervención en la primera sesión del año de la Legislatura provincial que, “lo primero que planteé en la hora de preferencia fue la cuestión minera” señalando que según su particular criterio no sería posible tomar como regla de medida a Canadá ya que “la actividad minera prácticamente no existe en esas tierras. Lo que está en Toronto Canadá es el centro financiero donde todas las empresas son accionistas, pero operan fuera de Canadá, entre esos lugares, América Latina”.
Risso nuevamente hace gala de su profunda ignorancia. Ese no es el problema, ya que ignorar no resulta en sí mismo un demérito. El problema es que lejos de reconocer su desconocimiento, miente, pero esta vez, a diferencia de otras tantas, ha ido muy lejos.
Para que cualquier lector lo entienda rápidamente, decir que en Canadá no hay minería sería como afirmar que en Argentina no hay fútbol, y que nos dedicamos simplemente a vender jugadores al exterior.
Repaso algunos datos que prueban la falacia de Risso:
En materia Laboral
1.-Aproximadamente 380.000 personas trabajan en Canadá en las industrias de extracción y procesamiento de minerales.
2.- La minería es el mayor empleador del sector privado de los pueblos aborígenes de Canadá.
3.-Canadá tiene uno de los sectores más grandes de suministros a compañías mineras a nivel mundial con más de 3.400 empresas de suministro de ingeniería, geotécnica, ambiental, financiera y otros servicios a las operaciones mineras.
4.- Los que trabajan en la minería gozan de los más altos sueldos y salarios de todos los sectores industriales en Canadá, con un salario medio anual superior a 110.000 dólares, que superó los ingresos promedio de los trabajadores en el sector forestal, manufactura, finanzas y construcción.
En materia económica
• La minería contribuyó con 54 mil millones de dólares al producto interno bruto de Canadá (PIB) en 2013.
• La industria representaba el 19,6% del valor de las exportaciones de bienes canadienses en 2013.
• Los pagos de la industria minera a los gobiernos federales y provinciales canadienses en total 71 mil millones dólares en impuestos y regalías durante la última década (2003-2012).
Su participación a nivel mundial
• Gracias a la riqueza de su geología, Canadá es una de las naciones más grandes mineras del mundo que producen más de 60 minerales y metales.
• Canadá se sitúa entre los cinco primeros países en la producción mundial de 11 principales minerales y metales:
Primero en potasio
Segundo en el uranio y el cobalto
Tercero en aluminio
Cuarto en los metales del grupo del platino, azufre y titanio
Quinto en níquel y diamantes
En fin, fiel a su estilo, Risso omitirá hacer un reconocimiento expreso de su flagrante ignorancia, pero una vez más ha quedado expuesto.
Salvado por su fiel amiga, “la lista sábana”, Risso sobrevive a los vaivenes de la política sin más herramienta que una licuadora, que mezcla, mucha fruta, datos inexactos, opiniones infundadas, concluyendo con una dosis de leche de dudoso estado de conservación.#
Salvado por su fiel amiga, “la lista sábana”, Risso sobrevive a los vaivenes de la política sin más herramienta que una licuadora, que mezcla mucha fruta, datos inexactos y opiniones infundadas.
En épocas de auge de las multiprocesadoras, allá por finales de los 80, se le había decretado la muerte a las licuadoras. Estas máquinas que sólo servían para una función, aparecían inútiles ante la nueva tecnología que proponía optimizar los espacios de los muebles de cocina con pocos aparatos que cubrieran todas las necesidades de la alimentación familiar.
Sin embargo, a más de 20 años de aquellos pronósticos, las licuadoras siguen ofreciéndose en cualquier casa de electrodomésticos. Lejos de haberse convertido en elementos utilizados por la moda vintage, las licuadoras siguen fabricándose por cuanto los consumidores continúan prefiriéndolas antes que sus modernas competidoras.
Dueñas entonces de una técnica de mixtura única, las licuadoras siguen a mano de quien pretenda lograr un buen producto a través de la mezcla de componentes.
Claro que no toda mezcla funciona, y el resultado dependerá del buen gusto del usuario y no del funcionamiento de la herramienta seleccionada.
Cuentan en los pasillos legislativos que un habitual usuario de estos artefactos es el actual diputado (y muchas veces mandatos cumplidos) Roberto Risso.
Risso elige la licuadora para mezclar opiniones y datos que no guardan ningún tipo de asidero, pretendiendo, a través de la mentira, engañar al electorado.
Y a la mezcla tira de todo, mucha fruta con dudoso gusto pareciera ser.
En esta última oportunidad, en declaraciones formuladas al Diario Crónica de Comodoro Rivadavia en una nota titulada “La investigación debería empezar con quienes están vinculados al negocio de las tierras”, Risso sostuvo, haciendo una reseña de su intervención en la primera sesión del año de la Legislatura provincial que, “lo primero que planteé en la hora de preferencia fue la cuestión minera” señalando que según su particular criterio no sería posible tomar como regla de medida a Canadá ya que “la actividad minera prácticamente no existe en esas tierras. Lo que está en Toronto Canadá es el centro financiero donde todas las empresas son accionistas, pero operan fuera de Canadá, entre esos lugares, América Latina”.
Risso nuevamente hace gala de su profunda ignorancia. Ese no es el problema, ya que ignorar no resulta en sí mismo un demérito. El problema es que lejos de reconocer su desconocimiento, miente, pero esta vez, a diferencia de otras tantas, ha ido muy lejos.
Para que cualquier lector lo entienda rápidamente, decir que en Canadá no hay minería sería como afirmar que en Argentina no hay fútbol, y que nos dedicamos simplemente a vender jugadores al exterior.
Repaso algunos datos que prueban la falacia de Risso:
En materia Laboral
1.-Aproximadamente 380.000 personas trabajan en Canadá en las industrias de extracción y procesamiento de minerales.
2.- La minería es el mayor empleador del sector privado de los pueblos aborígenes de Canadá.
3.-Canadá tiene uno de los sectores más grandes de suministros a compañías mineras a nivel mundial con más de 3.400 empresas de suministro de ingeniería, geotécnica, ambiental, financiera y otros servicios a las operaciones mineras.
4.- Los que trabajan en la minería gozan de los más altos sueldos y salarios de todos los sectores industriales en Canadá, con un salario medio anual superior a 110.000 dólares, que superó los ingresos promedio de los trabajadores en el sector forestal, manufactura, finanzas y construcción.
En materia económica
• La minería contribuyó con 54 mil millones de dólares al producto interno bruto de Canadá (PIB) en 2013.
• La industria representaba el 19,6% del valor de las exportaciones de bienes canadienses en 2013.
• Los pagos de la industria minera a los gobiernos federales y provinciales canadienses en total 71 mil millones dólares en impuestos y regalías durante la última década (2003-2012).
Su participación a nivel mundial
• Gracias a la riqueza de su geología, Canadá es una de las naciones más grandes mineras del mundo que producen más de 60 minerales y metales.
• Canadá se sitúa entre los cinco primeros países en la producción mundial de 11 principales minerales y metales:
Primero en potasio
Segundo en el uranio y el cobalto
Tercero en aluminio
Cuarto en los metales del grupo del platino, azufre y titanio
Quinto en níquel y diamantes
En fin, fiel a su estilo, Risso omitirá hacer un reconocimiento expreso de su flagrante ignorancia, pero una vez más ha quedado expuesto.
Salvado por su fiel amiga, “la lista sábana”, Risso sobrevive a los vaivenes de la política sin más herramienta que una licuadora, que mezcla, mucha fruta, datos inexactos, opiniones infundadas, concluyendo con una dosis de leche de dudoso estado de conservación.#
Salvado por su fiel amiga, “la lista sábana”, Risso sobrevive a los vaivenes de la política sin más herramienta que una licuadora, que mezcla mucha fruta, datos inexactos y opiniones infundadas.