Sin pronunciamientos, ni discursos oficiales, el acto oficial del 2 de Abril destacó nuevamente la participación popular, un multitudinario desfile y la demostración cabal del significado que tuvo la Guerra de Malvinas en la ciudad. Junto al gobernador del Chubut, Martín Buzzi, participaron el intendente Néstor Di Pierro, el viceintendente Carlos Linares; los ministros de Gobierno, Javier Touriñán; de Hidrocarburos, Ezequiel Cufré; de Infraestructura, Maximiliano López; el jefe de la Policía del Chubut, Rubén Cifuentes; autoridades de las Fuerzas Armadas y de Seguridad, el Centro de Veteranos de Guerra y la Unión de Ex Combatientes, vecinos, instituciones y organizaciones de la sociedad civil.
Desde la invocación religiosa, el Obispo Joaquín Gimeno Lahoz citó al Papa Francisco respecto a los jóvenes que dejaron su vida en las Islas y al “no olvido” de los que retornaron al continente. “La patria tiene que acordarse de ellos, reconocer las cicatrices y decirles un gracias generoso y en justicia”. Exaltó la defensa de la integridad del territorio nacional y el reconocimiento a los combatientes. “La gesta de Malvinas y quienes allí combatieron, dejaron su vida, que estará siempre unida al querido Juan Pablo II, quien tomó un avión a Buenos Aires para acompañar al pueblo argentino” recordó Gimeno. Finalmente, el Obispo llamó a la comunidad a reflexionar sobre los valores que heredan los jóvenes sobre Malvinas, basados en el respeto y admiración por quienes dieron su vida por el territorio. “Es un gran desafío mantener viva la memoria, fortalecer a los presentes y a sus familias y pedimos a Dios que conceda la paz y el descanso eterno a quienes hoy ya no están”.
Desde el palco central, el veterano de guerra Jorge Palacios sintetizó en nombre de los ex combatientes las sensaciones ante la fecha. “Hoy no estamos todos pero los que quedamos llevamos una mochila enorme de tristeza y de dolor ocasionado por la guerra. No obstante, estamos orgullosos de haber participado en la defensa de la soberanía nacional, del esfuerzo realizado por sobrevivir, de mantener vivo el recuerdo de los camaradas y el sentimiento patriótico y malvinero”. Palacios agradeció a la sociedad por el apoyo y el afecto durante el conflicto bélico y llamó a reflexionar sobre la importancia de la bandera argentina alentando a recordar la historia de Malvinas durante los “365 días del año”, pidiendo para ello el apoyo de gobernantes, instituciones educativas y padres.
En el boulevard “De los Caídos” se dio inicio posteriormente al desfile cívico militar que fue encabezado por veteranos de guerra, algunos que llegaron inclusive de otras provincias; Prefectura Naval, Armada Argentina, Fuerza Aérea, Ejército Argentino, integrantes de la IX Brigada Mecanizada, Policía Federal Argentina junto a la Escuela de Nivel Inicial N° 417, las Escuelas N°83, 204, 731, 737, 766 y N° 1, Cruz Roja, Alumnos del Liceo Militar General Roca, Defensa Civil, grupo de baile Renacer y Proyección Sur, Asociación de Provincianos, Exploradores Don Bosco, Grupo Scout N° 129, integrantes del Hospital Regional, Bomberos, motoqueros y agrupaciones gauchas.
Testimonio de gratitud
Los homenajes por el 33° aniversario del Día del Veterano y Caídos en la Guerra de Malvinas comenzaron en el Cementerio Oeste con la colocación de ofrendas florales en las tumbas de los soldados comodorenses caídos durante el combate en el archipiélago, Mario Almonacid, Oscar Millapi y Jesús Marcial. Al pie de la Cruz Mayor y en representación del Centro de Veteranos de Guerra, Luis Mansilla expresó la emoción de rendir homenaje nuevamente a los héroes.
“Estamos orgullosos de lo que hicimos, que queda como fiel testimonio del valor, y espíritu de sacrificio”. Y remarcó la “tristeza interior” con la que conviven los excombatientes sostenida sólo por las familias y los habitantes que sienten a Malvinas como propia. También resaltó la importancia de la conformación de agrupaciones que tienen como lema la memoria y reconocimiento a los caídos, la defensa permanente de los derechos soberanos por Malvinas y la búsqueda permanente del bienestar del veterano y sus familias. “Seguiremos luchando para dejar el legado a las futuras generaciones, para que la gesta de Malvinas, no haya sido en vano, ni quede en el olvido”. Recordó el período posterior a la guerra donde el país vivió una suerte de “desmalvinización”, y manifestó el orgullo que les produce que hoy sus “hijos abracen la causa de malvinizar” para “no claudicar la soberanía, y porque tener memoria es bueno”.
El padre de todos
Humberto Almonacid, padre del soldado mártir en Malvinas, acompañó como cada año, el homenaje a treinta y tres años de la caída en combate de su hijo. “Estamos agradecidos a la ciudad de Comodoro Rivadavia, porque su pueblo siempre lo va a recordar y con mucho cariño”, expresó. Almonacid expresó el sentimiento que lo embarga cada 2 de Abril como también el orgullo que le representa una placa en la puerta de su vivienda en donde se hace referencia a la valentía de Mario, cuyo nombre también fue impuesto a la calle que habita la familia en el barrio Ceferino Namuncurá. Junto a María, su esposa, uno de sus hijos siguió en detalle cada instancia de los actos oficiales.

Sin pronunciamientos, ni discursos oficiales, el acto oficial del 2 de Abril destacó nuevamente la participación popular, un multitudinario desfile y la demostración cabal del significado que tuvo la Guerra de Malvinas en la ciudad. Junto al gobernador del Chubut, Martín Buzzi, participaron el intendente Néstor Di Pierro, el viceintendente Carlos Linares; los ministros de Gobierno, Javier Touriñán; de Hidrocarburos, Ezequiel Cufré; de Infraestructura, Maximiliano López; el jefe de la Policía del Chubut, Rubén Cifuentes; autoridades de las Fuerzas Armadas y de Seguridad, el Centro de Veteranos de Guerra y la Unión de Ex Combatientes, vecinos, instituciones y organizaciones de la sociedad civil.
Desde la invocación religiosa, el Obispo Joaquín Gimeno Lahoz citó al Papa Francisco respecto a los jóvenes que dejaron su vida en las Islas y al “no olvido” de los que retornaron al continente. “La patria tiene que acordarse de ellos, reconocer las cicatrices y decirles un gracias generoso y en justicia”. Exaltó la defensa de la integridad del territorio nacional y el reconocimiento a los combatientes. “La gesta de Malvinas y quienes allí combatieron, dejaron su vida, que estará siempre unida al querido Juan Pablo II, quien tomó un avión a Buenos Aires para acompañar al pueblo argentino” recordó Gimeno. Finalmente, el Obispo llamó a la comunidad a reflexionar sobre los valores que heredan los jóvenes sobre Malvinas, basados en el respeto y admiración por quienes dieron su vida por el territorio. “Es un gran desafío mantener viva la memoria, fortalecer a los presentes y a sus familias y pedimos a Dios que conceda la paz y el descanso eterno a quienes hoy ya no están”.
Desde el palco central, el veterano de guerra Jorge Palacios sintetizó en nombre de los ex combatientes las sensaciones ante la fecha. “Hoy no estamos todos pero los que quedamos llevamos una mochila enorme de tristeza y de dolor ocasionado por la guerra. No obstante, estamos orgullosos de haber participado en la defensa de la soberanía nacional, del esfuerzo realizado por sobrevivir, de mantener vivo el recuerdo de los camaradas y el sentimiento patriótico y malvinero”. Palacios agradeció a la sociedad por el apoyo y el afecto durante el conflicto bélico y llamó a reflexionar sobre la importancia de la bandera argentina alentando a recordar la historia de Malvinas durante los “365 días del año”, pidiendo para ello el apoyo de gobernantes, instituciones educativas y padres.
En el boulevard “De los Caídos” se dio inicio posteriormente al desfile cívico militar que fue encabezado por veteranos de guerra, algunos que llegaron inclusive de otras provincias; Prefectura Naval, Armada Argentina, Fuerza Aérea, Ejército Argentino, integrantes de la IX Brigada Mecanizada, Policía Federal Argentina junto a la Escuela de Nivel Inicial N° 417, las Escuelas N°83, 204, 731, 737, 766 y N° 1, Cruz Roja, Alumnos del Liceo Militar General Roca, Defensa Civil, grupo de baile Renacer y Proyección Sur, Asociación de Provincianos, Exploradores Don Bosco, Grupo Scout N° 129, integrantes del Hospital Regional, Bomberos, motoqueros y agrupaciones gauchas.
Testimonio de gratitud
Los homenajes por el 33° aniversario del Día del Veterano y Caídos en la Guerra de Malvinas comenzaron en el Cementerio Oeste con la colocación de ofrendas florales en las tumbas de los soldados comodorenses caídos durante el combate en el archipiélago, Mario Almonacid, Oscar Millapi y Jesús Marcial. Al pie de la Cruz Mayor y en representación del Centro de Veteranos de Guerra, Luis Mansilla expresó la emoción de rendir homenaje nuevamente a los héroes.
“Estamos orgullosos de lo que hicimos, que queda como fiel testimonio del valor, y espíritu de sacrificio”. Y remarcó la “tristeza interior” con la que conviven los excombatientes sostenida sólo por las familias y los habitantes que sienten a Malvinas como propia. También resaltó la importancia de la conformación de agrupaciones que tienen como lema la memoria y reconocimiento a los caídos, la defensa permanente de los derechos soberanos por Malvinas y la búsqueda permanente del bienestar del veterano y sus familias. “Seguiremos luchando para dejar el legado a las futuras generaciones, para que la gesta de Malvinas, no haya sido en vano, ni quede en el olvido”. Recordó el período posterior a la guerra donde el país vivió una suerte de “desmalvinización”, y manifestó el orgullo que les produce que hoy sus “hijos abracen la causa de malvinizar” para “no claudicar la soberanía, y porque tener memoria es bueno”.
El padre de todos
Humberto Almonacid, padre del soldado mártir en Malvinas, acompañó como cada año, el homenaje a treinta y tres años de la caída en combate de su hijo. “Estamos agradecidos a la ciudad de Comodoro Rivadavia, porque su pueblo siempre lo va a recordar y con mucho cariño”, expresó. Almonacid expresó el sentimiento que lo embarga cada 2 de Abril como también el orgullo que le representa una placa en la puerta de su vivienda en donde se hace referencia a la valentía de Mario, cuyo nombre también fue impuesto a la calle que habita la familia en el barrio Ceferino Namuncurá. Junto a María, su esposa, uno de sus hijos siguió en detalle cada instancia de los actos oficiales.