El canciller estadounidense sostuvo además que "el nuevo curso" de la relación bilateral con La Habana, adoptado en diciembre pasado, "está basado no sólo en la fe sino en la convicción de que es la mejor forma de promover los intereses y valores de Estados Unidos, mientras a la vez ayuda a traer libertad y oportunidades a los cubanos".
Invitado como orador principal de la conferencia anual del Consejo de las Américas, en Washington, Kerry disertó sobre la política de Estados Unidos hacia el hemisferio occidental y subrayó que el mismo principio que su gobierno lleva adelante con Cuba también "se aplica a Venezuela".
Kerry recordó que en la séptima Cumbre de las Américas que deliberó la semana pasada en Panamá, el presidente estadounidense Barack Obama "habló brevemente" con su par venezolano, Nicolás Maduro.
Si bien "no es secreto que las relaciones entre los dos países han estado en tensión en los años recientes", Estados Unidos "permanece abierto a tratar las diferencias y encontrar áreas comunes", aseguró.
Asimismo, el funcionario manifestó su confianza en que "las intenciones del gobierno" de Estados Unidos sobre "un compromiso con un nuevo tipo de relación con América latina contribuirá significativamente a una agenda común para el hemisferio".
Sobre la Cumbre de las Américas celebrada en Panamá señaló que fue "de alguna manera la primera", por ser la única hasta ahora en la que participaron "representantes de todos los países" del continente debido a la presencia de Cuba, hasta entonces ausente de esos encuentros.
A juicio de Kerry, "en los últimos 20 años", desde que se realizó la primera Cumbre de las Américas, "tuvo lugar un enorme proceso de curación y transformación" en la región, donde se afianzaron "las instituciones democráticas y la prosperidad".
"Puedo decir con confianza que las perspectivas de la región mejorarán drásticamente, al punto de que los países del hemisferio podrán avanzar juntos, más que uno contra otro", pronosticó.
Para ello, "lo que necesitamos es una agenda común para el progreso compartido, un plan para los próximos pasos que ayudarán a que la promesa democrática y económica en la región sea de hecho cumplida", agregó.
Por otra parte, el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Luis Alberto Moreno, afirmó en su discurso que "el desafío más grande para la región es el crecimiento", así como "preservar las ganancias sociales" obtenidas en los últimos años, y advirtió que en América latina el foco debe estar puesto en la "productividad".

El canciller estadounidense sostuvo además que "el nuevo curso" de la relación bilateral con La Habana, adoptado en diciembre pasado, "está basado no sólo en la fe sino en la convicción de que es la mejor forma de promover los intereses y valores de Estados Unidos, mientras a la vez ayuda a traer libertad y oportunidades a los cubanos".
Invitado como orador principal de la conferencia anual del Consejo de las Américas, en Washington, Kerry disertó sobre la política de Estados Unidos hacia el hemisferio occidental y subrayó que el mismo principio que su gobierno lleva adelante con Cuba también "se aplica a Venezuela".
Kerry recordó que en la séptima Cumbre de las Américas que deliberó la semana pasada en Panamá, el presidente estadounidense Barack Obama "habló brevemente" con su par venezolano, Nicolás Maduro.
Si bien "no es secreto que las relaciones entre los dos países han estado en tensión en los años recientes", Estados Unidos "permanece abierto a tratar las diferencias y encontrar áreas comunes", aseguró.
Asimismo, el funcionario manifestó su confianza en que "las intenciones del gobierno" de Estados Unidos sobre "un compromiso con un nuevo tipo de relación con América latina contribuirá significativamente a una agenda común para el hemisferio".
Sobre la Cumbre de las Américas celebrada en Panamá señaló que fue "de alguna manera la primera", por ser la única hasta ahora en la que participaron "representantes de todos los países" del continente debido a la presencia de Cuba, hasta entonces ausente de esos encuentros.
A juicio de Kerry, "en los últimos 20 años", desde que se realizó la primera Cumbre de las Américas, "tuvo lugar un enorme proceso de curación y transformación" en la región, donde se afianzaron "las instituciones democráticas y la prosperidad".
"Puedo decir con confianza que las perspectivas de la región mejorarán drásticamente, al punto de que los países del hemisferio podrán avanzar juntos, más que uno contra otro", pronosticó.
Para ello, "lo que necesitamos es una agenda común para el progreso compartido, un plan para los próximos pasos que ayudarán a que la promesa democrática y económica en la región sea de hecho cumplida", agregó.
Por otra parte, el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Luis Alberto Moreno, afirmó en su discurso que "el desafío más grande para la región es el crecimiento", así como "preservar las ganancias sociales" obtenidas en los últimos años, y advirtió que en América latina el foco debe estar puesto en la "productividad".