La India celebra el primer Día Mundial del Yoga

La India celebró hoy el primer Día Internacional del Yoga con decenas de miles de yoguis ejerciendo la disciplina y un despliegue sin precedentes en publicidad institucional para expandir el deseo de "una nueva era" de "Armonía y Paz" por todo el planeta.

21 JUN 2015 - 12:08 | Actualizado

Con las primeras luces del día, el primer ministro indio, Narendra Modi, se puso al frente de la fiesta del yoga en uno de los actos más masivos convocados para esta jornada, el organizado en el centro de Nueva Delhi con unos 37.000 yoguis en un intento de récord Guinness y de transmitir al mundo el "poder suave" de esta práctica milenaria, según un cable de EFE.

"No es sólo el primer Día Internacional del Yoga, sino el comienzo de una nueva era que inspirará a la Humanidad en su busca de paz y armonía", aseveró Modi antes de bajar del estrado para encabezar la marea blanca de miles de practicantes de yoga en una emblemática avenida de la capital india.

El multitudinario acto es espejo de otros muchos celebrados en todo el país que fueron preparados durante días a escala nacional e incluso mas allá de sus fronteras, como en barcos de guerra en mares de medio mundo.

El Ministerio de Turismo indio gastó cerca de un millón y medio de dólares para promocionar en el exterior este primer día mundial del yoga, con actos en Oceanía de saludo a los primeros rayos del sol en la Tierra o en lugares emblemáticos como la Torre Eiffel en París o Times Square en Nueva York, así como en 251 ciudades de 192 países.

Naciones Unidas aprobó en diciembre pasado la resolución presentada por la India para declarar esta jornada, con el apoyo de 177 países, un récord en la ONU, y la fecha del 21 de junio fue elegida por coincidir con el solsticio de verano o día más largo del año en el hemisferio norte.

La demostración de este "poder suave" del segundo país más poblado del globo, como suele calificar al yoga la ministra india de Exteriores, Sushma Swaraj, duró 35 minutos en el acto central en Nueva Delhi, suficientes para lo que puede ser una práctica diaria de posturas o asanas y de meditación.

Un ritual que la India intenta que la Organización Mundial de la Salud (OMS) incluya entre sus recomendaciones.

"Queremos mostrar al mundo este modo de vida, porque no es sólo un ejercicio ni algo intelectual, es una forma de vivir. Es un buen camino para ayudar a la paz en el mundo, algo muy simple y que solo con 20 ó 30 minutos al día es muy beneficioso", aseguró a Efe uno de sus mayores expertos indios, Hongasandra Ramarao Nagrendra.

Los yoguis suman en todo el orbe más de 200 millones, según la Unesco, ante la que India busca ahora que el yoga sea declarado Patrimonio cultural inmaterial de la Humanidad.

El Gobierno del Modi se ha encargó de descartar connotaciones religiosas en su práctica, ante las críticas de grupos musulmanes y católicos al incluir el programa gubernamental para esta ocasión ritos como el srya namaskara o saludo al sol, y de mostrar que no es un negocio, aunque los ashram o centros de meditación del país reciban miles de yoguis de medio mundo, sobre todo desde el auge del yoga en Occidente a finales del siglo pasado.

21 JUN 2015 - 12:08

Con las primeras luces del día, el primer ministro indio, Narendra Modi, se puso al frente de la fiesta del yoga en uno de los actos más masivos convocados para esta jornada, el organizado en el centro de Nueva Delhi con unos 37.000 yoguis en un intento de récord Guinness y de transmitir al mundo el "poder suave" de esta práctica milenaria, según un cable de EFE.

"No es sólo el primer Día Internacional del Yoga, sino el comienzo de una nueva era que inspirará a la Humanidad en su busca de paz y armonía", aseveró Modi antes de bajar del estrado para encabezar la marea blanca de miles de practicantes de yoga en una emblemática avenida de la capital india.

El multitudinario acto es espejo de otros muchos celebrados en todo el país que fueron preparados durante días a escala nacional e incluso mas allá de sus fronteras, como en barcos de guerra en mares de medio mundo.

El Ministerio de Turismo indio gastó cerca de un millón y medio de dólares para promocionar en el exterior este primer día mundial del yoga, con actos en Oceanía de saludo a los primeros rayos del sol en la Tierra o en lugares emblemáticos como la Torre Eiffel en París o Times Square en Nueva York, así como en 251 ciudades de 192 países.

Naciones Unidas aprobó en diciembre pasado la resolución presentada por la India para declarar esta jornada, con el apoyo de 177 países, un récord en la ONU, y la fecha del 21 de junio fue elegida por coincidir con el solsticio de verano o día más largo del año en el hemisferio norte.

La demostración de este "poder suave" del segundo país más poblado del globo, como suele calificar al yoga la ministra india de Exteriores, Sushma Swaraj, duró 35 minutos en el acto central en Nueva Delhi, suficientes para lo que puede ser una práctica diaria de posturas o asanas y de meditación.

Un ritual que la India intenta que la Organización Mundial de la Salud (OMS) incluya entre sus recomendaciones.

"Queremos mostrar al mundo este modo de vida, porque no es sólo un ejercicio ni algo intelectual, es una forma de vivir. Es un buen camino para ayudar a la paz en el mundo, algo muy simple y que solo con 20 ó 30 minutos al día es muy beneficioso", aseguró a Efe uno de sus mayores expertos indios, Hongasandra Ramarao Nagrendra.

Los yoguis suman en todo el orbe más de 200 millones, según la Unesco, ante la que India busca ahora que el yoga sea declarado Patrimonio cultural inmaterial de la Humanidad.

El Gobierno del Modi se ha encargó de descartar connotaciones religiosas en su práctica, ante las críticas de grupos musulmanes y católicos al incluir el programa gubernamental para esta ocasión ritos como el srya namaskara o saludo al sol, y de mostrar que no es un negocio, aunque los ashram o centros de meditación del país reciban miles de yoguis de medio mundo, sobre todo desde el auge del yoga en Occidente a finales del siglo pasado.