Michelle Bachelet elogió a Salvador Allende

La presidenta Michelle Bachelet destacó "la necesidad de proteger la convivencia democrática", recuperada en 1990, al conmemorar en el Palacio La Moneda los 42 años de la muerte del ex presidente Salvador Allende tras el golpe de Estado perpetrado por las Fuerzas Armadas chilenas, que instaló la dictadura de Augusto Pinochet.

11 SEP 2015 - 15:59 | Actualizado

Durante la conmemoración, la mandataria recordó la importancia del fallecido presidente Salvador Allende, quien se suicidó el 11 de septiembre de 1973, luego de resistir armado en su despacho el ingreso de las tropas golpistas.

"Hemos aprendido que con el divorcio de los demócratas no gana nadie y pierde la Patria entera", dijo la mandataria, cuyo padre, el general de aviación Alberto Bachelet, fue asesinado pocos después de la asonada porque se negó a sumarse al golpe.

"Vale más el encuentro que la distancia, más el diálogo que el enfrentamiento, por eso todos nuestros actos deben fortalecer la convivencia democrática, porque sin ella no será posible enfrentar las grandes tareas que tenemos por delante", subrayó la presidenta chilena.

En su discurso, la jefa de Estado señaló -además- que "tenemos cuestiones en las que debemos avanzar en la calidad de nuestra convivencia y con la plena vigencia de los Derechos Humanos, claro está", agregando que "aún faltan seres queridos cuyo paradero debemos saber, aún falta verdad por conocer y justicia por aplicar, debemos derribar los muros del silencio que nos impide avanzar", indicó Bachelet.

Tras el discurso, Bachelet junto a la senadora y presidenta del Partido Socialista Isabel Allende, hija del fallecido presidente, realizaron un ceremonia intima al interior de La Moneda en donde depositaron claveles rojos y blancos los lugares más significativos que ocupó el mandatario socialista durante su mandato.

11 SEP 2015 - 15:59

Durante la conmemoración, la mandataria recordó la importancia del fallecido presidente Salvador Allende, quien se suicidó el 11 de septiembre de 1973, luego de resistir armado en su despacho el ingreso de las tropas golpistas.

"Hemos aprendido que con el divorcio de los demócratas no gana nadie y pierde la Patria entera", dijo la mandataria, cuyo padre, el general de aviación Alberto Bachelet, fue asesinado pocos después de la asonada porque se negó a sumarse al golpe.

"Vale más el encuentro que la distancia, más el diálogo que el enfrentamiento, por eso todos nuestros actos deben fortalecer la convivencia democrática, porque sin ella no será posible enfrentar las grandes tareas que tenemos por delante", subrayó la presidenta chilena.

En su discurso, la jefa de Estado señaló -además- que "tenemos cuestiones en las que debemos avanzar en la calidad de nuestra convivencia y con la plena vigencia de los Derechos Humanos, claro está", agregando que "aún faltan seres queridos cuyo paradero debemos saber, aún falta verdad por conocer y justicia por aplicar, debemos derribar los muros del silencio que nos impide avanzar", indicó Bachelet.

Tras el discurso, Bachelet junto a la senadora y presidenta del Partido Socialista Isabel Allende, hija del fallecido presidente, realizaron un ceremonia intima al interior de La Moneda en donde depositaron claveles rojos y blancos los lugares más significativos que ocupó el mandatario socialista durante su mandato.