La cooperativa textil de Esquel desde su creación hace más de una década, siempre alquiló el espacio para trabajar. Gloria Diocares, una de las integrantes de la misma, explicó que el Gobierno anterior (de Martín Buzzi), les había otorgado un subsidio a través del programa Invertir Igualdad para la construcción del local propio, previsto en 3 cuotas, pero sólo recibieron la primera.
La obra de la calle Pellegrini al 700 quedó pendiente de finalización, y ya con la gestión de Mario Das Neves armaron la documentación nueva y actualizaron precios, con el objetivo de tener el aporte para el local.
Cada fin de mes
En lo laboral concretamente Gloria Diocares indicó que no tienen la cantidad de tarea que años anteriores. “Pero –subrayó- no nos podemos quejar”. Informó que el grupo es de ocho personas, que mes a mes reúne el dinero de lo producido, para afrontar el pago de alquiler, impuestos y servicios y la compra de insumos. Luego de esa cuenta incial de gastos, recién pueden pensar en dividirse el resto a modo de sueldo de cada persona. “Obtenemos un sueldo muy bajo, pero peor es nada”, expresó.
Hay trabajo
Lo importante es que reciben pedidos de confecciones de distintas partes de la provincia, y los vecinos de la ciudad también encargan trabajos, como también escuelas y otras instituciones. La cooperativa ofrece además de las prendas en distintos diseños, bordado y sublimado. Cabe recordar que esta casa de confecciones se creó tras el cierre de la fábrica Texcom a principios de la década pasada.

La cooperativa textil de Esquel desde su creación hace más de una década, siempre alquiló el espacio para trabajar. Gloria Diocares, una de las integrantes de la misma, explicó que el Gobierno anterior (de Martín Buzzi), les había otorgado un subsidio a través del programa Invertir Igualdad para la construcción del local propio, previsto en 3 cuotas, pero sólo recibieron la primera.
La obra de la calle Pellegrini al 700 quedó pendiente de finalización, y ya con la gestión de Mario Das Neves armaron la documentación nueva y actualizaron precios, con el objetivo de tener el aporte para el local.
Cada fin de mes
En lo laboral concretamente Gloria Diocares indicó que no tienen la cantidad de tarea que años anteriores. “Pero –subrayó- no nos podemos quejar”. Informó que el grupo es de ocho personas, que mes a mes reúne el dinero de lo producido, para afrontar el pago de alquiler, impuestos y servicios y la compra de insumos. Luego de esa cuenta incial de gastos, recién pueden pensar en dividirse el resto a modo de sueldo de cada persona. “Obtenemos un sueldo muy bajo, pero peor es nada”, expresó.
Hay trabajo
Lo importante es que reciben pedidos de confecciones de distintas partes de la provincia, y los vecinos de la ciudad también encargan trabajos, como también escuelas y otras instituciones. La cooperativa ofrece además de las prendas en distintos diseños, bordado y sublimado. Cabe recordar que esta casa de confecciones se creó tras el cierre de la fábrica Texcom a principios de la década pasada.