El depósito, que se halla entre las localidades de Garabuli y Qasr al Ajiyiar, a unos setenta kilómetros al este de Trípoli, explotó por causas desconocidas cuando las milicias locales intentaron asaltarlo, informaron fuentes de seguridad.
Libia es un estado fallido desde que en 2011 Estados Unidos, Francia y Reino Unido, entre otros países, bombardearan Libia y contribuyeran militarmente a la caída del gobierno dictatorial de Muammar Kaddafi.
En la actualidad hay tres gobiernos: uno con sede en Tobruk, reconocido legalmente por una multitud de países pero que en los últimos años ha perdido legitimidad; un segundo que controló Trípoli hasta marzo y no es reconocido por la ONU; y uno de unidad, reconocido por la ONU y la Unión Europea (UE), con sede en Trípoli.
Según fuentes de seguridad citadas por la agencia de noticias EFE, los combates no estuvieron relacionados con disputas políticas sino con el rechazo de buena parte de la población a la "actitud" de las milicias de la Misrata que controlan el lugar.
Las milicias de la Misrata son las mejor armadas del país y hace un mes se sumaron a la alianza formada por el gobierno de unidad nacional para expulsar a los yihadistas de la ciudad de Sirte, cuna del ex presidente Kaddafi.
Están formadas por rebeldes que combatieron para expulsar a Kaddafi y cuando lo lograron, disconformes con el gobierno de transición que se había formado, conservaron sus armas.
Las fuerzas del gobierno de unidad nacional, entre ellas las milicias de la Misrata, llevan adelante desde marzo una ofensiva en Sirte para expulsar al grupo extremista Estado Islámico (EI) que, al igual que otros grupos yihadistas, han aprovechado el vacío de poder para conquistar territorios.
Hoy, al menos 48 milicianos de la alianza murieron y decenas resultaron heridos en combates mantenidos en esa ciudad con combatientes de grupos yihadistas, informó una fuente médica del hospital central de Misrata.
"Entre los heridos hay varios graves y muchos de ellos padecen de fuertes lesiones en la cabeza y quemaduras en la cara", explicó la fuente.
Por su parte, un responsable militar informó que los combates se recrudecieron esta mañana en el extrarradio de la ciudad, donde los soldados intentaban avanzar con cuidado debido a la presencia de francotiradores y de minas dejadas por los yihadistas cuando huyeron de la ciudad.
Unidades de zapadores y de expertos en explosivos han trabajado hoy para desactivar los dispositivos.
Por ello, las autoridades militares han llamado a la población civil a abandonar la ciudad, en particular los barrios en los que la rama libia del Estado Islámico estableció su centro de mando.
El pasado 11 de junio las fuerzas de la alianza lograron romper la resistencia y penetrar en Sirte, pero la cantidad de minas y la presencia de francotiradores han estado obstaculizando el avance y la conquista definitiva de la ciudad en la que nació y murió años después Kaddafi.
Por otro lado, en Ajdabiya, al sur de Bengasi, las milicias del gobierno con sede en Tobruk atacaron hoy posiciones de Al Shams, un grupo armado leal al gobierno de unidad, informó en un comunicado el vocero del grupo Ali al Hasi, quien aclaró que el ataque aéreo no causó víctimas.
"Se trata de un acto criminal al que responderemos de una manera contundente", advirtió en el comunicado el portavoz de la llamada "milicia que protege las instalaciones petroleras de Libia".
El depósito, que se halla entre las localidades de Garabuli y Qasr al Ajiyiar, a unos setenta kilómetros al este de Trípoli, explotó por causas desconocidas cuando las milicias locales intentaron asaltarlo, informaron fuentes de seguridad.
Libia es un estado fallido desde que en 2011 Estados Unidos, Francia y Reino Unido, entre otros países, bombardearan Libia y contribuyeran militarmente a la caída del gobierno dictatorial de Muammar Kaddafi.
En la actualidad hay tres gobiernos: uno con sede en Tobruk, reconocido legalmente por una multitud de países pero que en los últimos años ha perdido legitimidad; un segundo que controló Trípoli hasta marzo y no es reconocido por la ONU; y uno de unidad, reconocido por la ONU y la Unión Europea (UE), con sede en Trípoli.
Según fuentes de seguridad citadas por la agencia de noticias EFE, los combates no estuvieron relacionados con disputas políticas sino con el rechazo de buena parte de la población a la "actitud" de las milicias de la Misrata que controlan el lugar.
Las milicias de la Misrata son las mejor armadas del país y hace un mes se sumaron a la alianza formada por el gobierno de unidad nacional para expulsar a los yihadistas de la ciudad de Sirte, cuna del ex presidente Kaddafi.
Están formadas por rebeldes que combatieron para expulsar a Kaddafi y cuando lo lograron, disconformes con el gobierno de transición que se había formado, conservaron sus armas.
Las fuerzas del gobierno de unidad nacional, entre ellas las milicias de la Misrata, llevan adelante desde marzo una ofensiva en Sirte para expulsar al grupo extremista Estado Islámico (EI) que, al igual que otros grupos yihadistas, han aprovechado el vacío de poder para conquistar territorios.
Hoy, al menos 48 milicianos de la alianza murieron y decenas resultaron heridos en combates mantenidos en esa ciudad con combatientes de grupos yihadistas, informó una fuente médica del hospital central de Misrata.
"Entre los heridos hay varios graves y muchos de ellos padecen de fuertes lesiones en la cabeza y quemaduras en la cara", explicó la fuente.
Por su parte, un responsable militar informó que los combates se recrudecieron esta mañana en el extrarradio de la ciudad, donde los soldados intentaban avanzar con cuidado debido a la presencia de francotiradores y de minas dejadas por los yihadistas cuando huyeron de la ciudad.
Unidades de zapadores y de expertos en explosivos han trabajado hoy para desactivar los dispositivos.
Por ello, las autoridades militares han llamado a la población civil a abandonar la ciudad, en particular los barrios en los que la rama libia del Estado Islámico estableció su centro de mando.
El pasado 11 de junio las fuerzas de la alianza lograron romper la resistencia y penetrar en Sirte, pero la cantidad de minas y la presencia de francotiradores han estado obstaculizando el avance y la conquista definitiva de la ciudad en la que nació y murió años después Kaddafi.
Por otro lado, en Ajdabiya, al sur de Bengasi, las milicias del gobierno con sede en Tobruk atacaron hoy posiciones de Al Shams, un grupo armado leal al gobierno de unidad, informó en un comunicado el vocero del grupo Ali al Hasi, quien aclaró que el ataque aéreo no causó víctimas.
"Se trata de un acto criminal al que responderemos de una manera contundente", advirtió en el comunicado el portavoz de la llamada "milicia que protege las instalaciones petroleras de Libia".