¿La ONU financió a organizaciones vinculadas a Al Assad?

El diario británico The Guardian acusó a la ONU de direccionar ayuda humanitaria en Siria hacia organizaciones vinculadas al presidente Bashar Al Assad, denuncia rechazada por el organismo multilateral, que afirmó que las entidades financiadas cumplen con los criterios técnicos exigidos y representan un porcentaje ínfimo del total de recursos.

30 AGO 2016 - 16:32 | Actualizado

En un artículo publicado hoy, The Guardian documenta cómo Naciones Unidas incluyó entre las organizaciones no gubernamentales sirias que recibieron cifras millonarias en ayuda humanitaria, a fundaciones y organizaciones vinculadas directamente al presidente Al Assad, entre ellas una encabezada por su esposa, Asma.

La investigación afirma que dos agencias de la ONU se asociaron con la entidad benéfica Syria Trust, encabezada por Asma al Asad, mientras que el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) financió con cientos de miles de dólares a la organización Al-Bustan, propiedad del empresario Rami Makhlouf, quien es amigo y primo de al Assad.

Además, según consignó la agencia de noticias EFE, la ONU pagó más de 13 millones de dólares al gobierno sirio para incentivar la agricultura, mientras que la Organización Mundial de la Salud (OMS) gastó más de 5 millones de dólares para apoyar el banco de sangre de Siria, que es controlado por el departamento de Defensa de gobierno sirio.

Los cuestionamientos apuntan a que el organismo habría privilegiado la financiación de organismo públicos, lo que ayudaría a apuntalar el poder de Al Assad tras más de seis años de conflicto armado en su país, pero sobre todo critican que las entidades encabezadas por familiares del presidente sirio actualmente están sujetas a sanciones por parte de Estados Unidos y Europa.

En este sentido, un portavoz de la ONU citado por el diario inglés defendió la gestión del organismo y afirmó que cuando deben decidir "si obtener productos o servicios de empresas que pueden estar asociados con el gobierno o dejar que los civiles quedan sin asistencia de subsistencia, la elección es clara: nuestro deber es a los civiles que lo necesitan".

"Lo más importante es llegar a la mayor cantidad posible de civiles vulnerables, nuestras opciones en Siria son limitadas por el contexto altamente inseguro" sostuvo esa misma fuente al anticipar la que sería la postura oficial de las Naciones Unidas que se conoció luego de publicarse el artículo.

Desde Ginebra, el portavoz de la Oficina de Asuntos Humanitarios del organismo (OCHA), Jens Laerke, cuestionó en duros términos la denuncia periodística a la que consideró "irresponsable" y que, aseguró, es una "tentativa de presentar el trabajo de la ONU y de las entidades con las que colabora, como carente de neutralidad e imparcialidad".

Laerke afirmó que las organizaciones locales con las que trabajan cumplen con los criterios técnicos similares a los que aplica con otras entidades en otros conflictos y detalló que los montos asignados a las organizaciones mencionadas equivalen al 2 % de todos los recursos asignados para Siria.

Finalmente, el vocero de la OCHA reiteró que los actores sirios fueron elegidos "en función de su capacidad técnica y por el mérito de su proyecto para brindar asistencia de supervivencia" y volvió a rechazar la denuncia periodística que "desacredita los esfuerzos de los trabajadores humanitarios nacionales y extranjeros que arriesgan a diarios sus vidas para ayudar a las personas necesitadas".

30 AGO 2016 - 16:32

En un artículo publicado hoy, The Guardian documenta cómo Naciones Unidas incluyó entre las organizaciones no gubernamentales sirias que recibieron cifras millonarias en ayuda humanitaria, a fundaciones y organizaciones vinculadas directamente al presidente Al Assad, entre ellas una encabezada por su esposa, Asma.

La investigación afirma que dos agencias de la ONU se asociaron con la entidad benéfica Syria Trust, encabezada por Asma al Asad, mientras que el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) financió con cientos de miles de dólares a la organización Al-Bustan, propiedad del empresario Rami Makhlouf, quien es amigo y primo de al Assad.

Además, según consignó la agencia de noticias EFE, la ONU pagó más de 13 millones de dólares al gobierno sirio para incentivar la agricultura, mientras que la Organización Mundial de la Salud (OMS) gastó más de 5 millones de dólares para apoyar el banco de sangre de Siria, que es controlado por el departamento de Defensa de gobierno sirio.

Los cuestionamientos apuntan a que el organismo habría privilegiado la financiación de organismo públicos, lo que ayudaría a apuntalar el poder de Al Assad tras más de seis años de conflicto armado en su país, pero sobre todo critican que las entidades encabezadas por familiares del presidente sirio actualmente están sujetas a sanciones por parte de Estados Unidos y Europa.

En este sentido, un portavoz de la ONU citado por el diario inglés defendió la gestión del organismo y afirmó que cuando deben decidir "si obtener productos o servicios de empresas que pueden estar asociados con el gobierno o dejar que los civiles quedan sin asistencia de subsistencia, la elección es clara: nuestro deber es a los civiles que lo necesitan".

"Lo más importante es llegar a la mayor cantidad posible de civiles vulnerables, nuestras opciones en Siria son limitadas por el contexto altamente inseguro" sostuvo esa misma fuente al anticipar la que sería la postura oficial de las Naciones Unidas que se conoció luego de publicarse el artículo.

Desde Ginebra, el portavoz de la Oficina de Asuntos Humanitarios del organismo (OCHA), Jens Laerke, cuestionó en duros términos la denuncia periodística a la que consideró "irresponsable" y que, aseguró, es una "tentativa de presentar el trabajo de la ONU y de las entidades con las que colabora, como carente de neutralidad e imparcialidad".

Laerke afirmó que las organizaciones locales con las que trabajan cumplen con los criterios técnicos similares a los que aplica con otras entidades en otros conflictos y detalló que los montos asignados a las organizaciones mencionadas equivalen al 2 % de todos los recursos asignados para Siria.

Finalmente, el vocero de la OCHA reiteró que los actores sirios fueron elegidos "en función de su capacidad técnica y por el mérito de su proyecto para brindar asistencia de supervivencia" y volvió a rechazar la denuncia periodística que "desacredita los esfuerzos de los trabajadores humanitarios nacionales y extranjeros que arriesgan a diarios sus vidas para ayudar a las personas necesitadas".