Para ayer estaba prevista la deposición de los últimos testigos y el posterior ofrecimiento de prueba documental, luego que durante los tres últimos días se desarrollaran las jornadas del juicio, mediante el cual se juzga al agente policial de Trelew, Matías Ezequiel Escobar, acusado de vejaciones al haber procedido a realizar una detención ilegal en forma violenta.
El debate tiene lugar en sala de audiencias ubicada en la Oficina Judicial, tercer piso de los tribunales de esa ciudad. El juez que está a cargo es el doctor César Zaratiegui y de acuerdo a la hipótesis presentada por el fiscal general Omar Rodríguez se intenta acreditar lo ocurrido el 9 de mayo de 2015 cerca de las 21, en oportunidad que Néstor Matías Riquelme caminaba por la calle Colombia casi pasaje Chiclana, y fue interceptado por el funcionario policial Matías Escobar, perteneciente a la seccional Segunda de policía, quien efectuaba un recorrido por la zona.
El preventor le solicitó a Riquelme que se identificara y a su vez este último hace lo propio para con el agente, lo que provocó la violenta reacción de Escobar, que lo comenzó a increpar en forma innecesariamente rigurosa, dijo un parte de prensa oficial de la Fiscalía de Trelew.
En ese momento la víctima decidió ingresar a un local comercial próximo y una vez en su interior, ante la presencia de la propietaria, Escobar accedió al mismo y abusando de su función persistió en su conducta solo con el propósito de causar sufrimiento. Lo golpeó en la zona del estómago arrastrándolo desde el interior del local hasta la vereda y una vez allí le colocó las esposas privándolo de la libertad. Sin embargo, lo continuó golpeando, no solo con sus puños, sino que tomaba su cabeza para empujarlo hacia una reja, al tiempo que le decía: “Qué se creen ustedes los de Luz y Fuerza, que son intocables, son todos unos chorros”.
Luego, Escobar se comunicó vía radial con la seccional Segunda para informar que tenía una persona demorada y a los pocos instantes arribó un móvil.
No obstante ello, el imputado continuó con el maltrato a la víctima, tanto es así que llegados a la dependencia policial, el agente con un bastón tonfa le propinó varios golpes en la zona de las piernas, mientras le recriminaba: “Mirame bien, yo fui el que te pegué y cuando me veas en la calle ni me mirés, agachá la cabeza”, con la sola finalidad de amedrentarlo y mortificarlo moralmente.
Como consecuencia de la conducta desplegada por Escobar, la víctima sufrió lesiones de tipo leves que lo inhabilitaron por un tiempo inferior al mes, tal como luego se vio acreditado en el informe médico labrado por el médico forense.
El hecho descripto encuadra, según la acusación de la Fiscalía, en la figura de vejaciones con lesiones leves,y la pretensión punitiva no es menor a los dos años de prisión y cuatro de inhabilitación especial para ejercer funciones públicas.
En el juicio, el acusado Escobar es defendido por Martín Castro, mientras además del fiscal Omar Rodríguez, se encuentra como querellante Juan María Salgado.
Para ayer estaba prevista la deposición de los últimos testigos y el posterior ofrecimiento de prueba documental, luego que durante los tres últimos días se desarrollaran las jornadas del juicio, mediante el cual se juzga al agente policial de Trelew, Matías Ezequiel Escobar, acusado de vejaciones al haber procedido a realizar una detención ilegal en forma violenta.
El debate tiene lugar en sala de audiencias ubicada en la Oficina Judicial, tercer piso de los tribunales de esa ciudad. El juez que está a cargo es el doctor César Zaratiegui y de acuerdo a la hipótesis presentada por el fiscal general Omar Rodríguez se intenta acreditar lo ocurrido el 9 de mayo de 2015 cerca de las 21, en oportunidad que Néstor Matías Riquelme caminaba por la calle Colombia casi pasaje Chiclana, y fue interceptado por el funcionario policial Matías Escobar, perteneciente a la seccional Segunda de policía, quien efectuaba un recorrido por la zona.
El preventor le solicitó a Riquelme que se identificara y a su vez este último hace lo propio para con el agente, lo que provocó la violenta reacción de Escobar, que lo comenzó a increpar en forma innecesariamente rigurosa, dijo un parte de prensa oficial de la Fiscalía de Trelew.
En ese momento la víctima decidió ingresar a un local comercial próximo y una vez en su interior, ante la presencia de la propietaria, Escobar accedió al mismo y abusando de su función persistió en su conducta solo con el propósito de causar sufrimiento. Lo golpeó en la zona del estómago arrastrándolo desde el interior del local hasta la vereda y una vez allí le colocó las esposas privándolo de la libertad. Sin embargo, lo continuó golpeando, no solo con sus puños, sino que tomaba su cabeza para empujarlo hacia una reja, al tiempo que le decía: “Qué se creen ustedes los de Luz y Fuerza, que son intocables, son todos unos chorros”.
Luego, Escobar se comunicó vía radial con la seccional Segunda para informar que tenía una persona demorada y a los pocos instantes arribó un móvil.
No obstante ello, el imputado continuó con el maltrato a la víctima, tanto es así que llegados a la dependencia policial, el agente con un bastón tonfa le propinó varios golpes en la zona de las piernas, mientras le recriminaba: “Mirame bien, yo fui el que te pegué y cuando me veas en la calle ni me mirés, agachá la cabeza”, con la sola finalidad de amedrentarlo y mortificarlo moralmente.
Como consecuencia de la conducta desplegada por Escobar, la víctima sufrió lesiones de tipo leves que lo inhabilitaron por un tiempo inferior al mes, tal como luego se vio acreditado en el informe médico labrado por el médico forense.
El hecho descripto encuadra, según la acusación de la Fiscalía, en la figura de vejaciones con lesiones leves,y la pretensión punitiva no es menor a los dos años de prisión y cuatro de inhabilitación especial para ejercer funciones públicas.
En el juicio, el acusado Escobar es defendido por Martín Castro, mientras además del fiscal Omar Rodríguez, se encuentra como querellante Juan María Salgado.