
El pasado 29 de septiembre en la sede del Aeroclub Trelew, se llevó a cabo una nueva ceremonia del tradicional “Vuelo Solo”, donde los pilotos realizan su primer vuelo en la aeronave sin la compañía de un instructor.
En esta oportunidad los alumnos Clarisse Engrasi, Javier Caicedo Burgos, Fernando Grau, Marcelo Gómez, Martín Pastor Valencia e Ian Garrad, egresados del Curso de Piloto Privado, recibieron los certificados correspondientes.
El acto fue presidido por el presidente de la institución, César Oscar Jones, acompañado por integrantes de la comisión directiva, el inspector de la ANAC, Alejandro Casante quien tuvo a su cargo el examen y calificación para otorgar el título profesional, como así también los familiares y amigos de los egresados.
El inspector dejó acreditado el exitoso desempeño de los nuevos pilotos egresados de la Escuela “Alfa Charly Tango” del ACT, y tuvo un discurso motivador alegando que “queda mucho camino por recorrer, los insto a continuar para desarrollar todo su potencial”. Finalmente señaló que “la clave está en la entrega personal de cada uno”, pero no se dejen estar, soñaron volar y ya vuelan pero no dejen de estudiar otra carrera, sean precavidos, tengan siempre presente el estudio psicofísico, que es el que les avisa sin pueden seguir volando.
Los instructores Oscar Fratesi, -el más antiguo- Cristian Orellano y Joan Pereira, fueron los que acompañaron, el desempeño de los cursantes, los responsables de entregarles los certificados pertenecientes al sistema que vuelan, ubicándolos oficialmente como pilotos adiestrados, etapa muy importante de su carrera.
El presidente por último se refirió al acontecimiento con mucha emoción al referirse al “espíritu que caracteriza a la Institución, reconoció la vocación de cada uno de los alumnos que eligió tan noble carrera y los felicitó por la convocatoria de jóvenes cumpliendo sus sueños. Los instó a seguir abrazando la profesión, la institución que los recibió y los formó con un alto nivel de estudio, gracias al personal docente, porque así el sistema educativo lo requiere, con esta formación que hoy han recibido hagan honor a los pioneros del Aeroclub Trelew. Sería bueno que esta entidad que los incluye y que yo con alto honor presido, consiga cristalizar una real unión entre todas las promociones, lo que merece sin duda nuestro sincero apoyo”, destacó.
Finalmente los flamantes pilotos, familia y amigos degustaron de una exquisita paella, bajo la dirección de Oscar Jones, reunión que estuvo amenizada por el buen clima y la camaradería que siempre reina en los presentes.
Primer vuelo solo
El primer “vuelo solo” de un alumno piloto es una experiencia importante para los instructores de Vuelo, porque esto significa una imborrable marca clasificatoria en sus trabajos, en sus exámenes, en ninguna otra situación de instrucción se está arriesgando tanto para obtener el resultado final. ¿Qué determinación debe tomar el instructor, cuando lo deja “solo con el avión”?, lo aprendido por el alumno se pone en juego al igual que su criterio para operar, porque una vez que el instructor está fuera del avión, no hay mucho que pueda hacer, el instructor debe estar seguro y el alumno debe estar listo, a su primer “vuelo solo”.
Para ambos es un momento de mucha responsabilidad aunque ellos saben que pueden realizar la tarea. En los instructores se destaca ese gesto paternal que los caracteriza, que no es fácil de superar. El acompañamiento del instructor siempre cubre la ansiedad del alumno, cuando realizan permanentemente esta pregunta: ¿Cuantas horas necesito antes de volar solo? Y con toda serenidad les contesta las horas no son importante, la eficiencia es lo que cuenta. Si realizan todas las tareas correctas sin la intervención del instructor, el mismo puede bajarse y entonces quedan solos, siempre y cuando el alumno esté demostrando habilidades seguras, quedarse solo fomenta el crecimiento entonces sí, respondiendo a la orden de detenerse y se le dice “puedes hacerlo eficientemente sin mi compañía, haz exactamente lo que vienes haciendo, yo estaré abajo esperándote y la sorpresa es enorme, el instructor baja, camina, se aleja sin mirar atrás.
El instructor quiere estar seguro de sus entrenamientos, observando lo que los alumnos realizan, sabiendo ellos de su responsabilidad en cada despegue y aterrizaje.
El “vuelo solo” es algo valioso para crear confianza, es la prueba positiva que el alumno es un piloto y ya no más un aprendiz, también acelera la instrucción. En realidad es un gran día para el instructor y el nuevo piloto.

El pasado 29 de septiembre en la sede del Aeroclub Trelew, se llevó a cabo una nueva ceremonia del tradicional “Vuelo Solo”, donde los pilotos realizan su primer vuelo en la aeronave sin la compañía de un instructor.
En esta oportunidad los alumnos Clarisse Engrasi, Javier Caicedo Burgos, Fernando Grau, Marcelo Gómez, Martín Pastor Valencia e Ian Garrad, egresados del Curso de Piloto Privado, recibieron los certificados correspondientes.
El acto fue presidido por el presidente de la institución, César Oscar Jones, acompañado por integrantes de la comisión directiva, el inspector de la ANAC, Alejandro Casante quien tuvo a su cargo el examen y calificación para otorgar el título profesional, como así también los familiares y amigos de los egresados.
El inspector dejó acreditado el exitoso desempeño de los nuevos pilotos egresados de la Escuela “Alfa Charly Tango” del ACT, y tuvo un discurso motivador alegando que “queda mucho camino por recorrer, los insto a continuar para desarrollar todo su potencial”. Finalmente señaló que “la clave está en la entrega personal de cada uno”, pero no se dejen estar, soñaron volar y ya vuelan pero no dejen de estudiar otra carrera, sean precavidos, tengan siempre presente el estudio psicofísico, que es el que les avisa sin pueden seguir volando.
Los instructores Oscar Fratesi, -el más antiguo- Cristian Orellano y Joan Pereira, fueron los que acompañaron, el desempeño de los cursantes, los responsables de entregarles los certificados pertenecientes al sistema que vuelan, ubicándolos oficialmente como pilotos adiestrados, etapa muy importante de su carrera.
El presidente por último se refirió al acontecimiento con mucha emoción al referirse al “espíritu que caracteriza a la Institución, reconoció la vocación de cada uno de los alumnos que eligió tan noble carrera y los felicitó por la convocatoria de jóvenes cumpliendo sus sueños. Los instó a seguir abrazando la profesión, la institución que los recibió y los formó con un alto nivel de estudio, gracias al personal docente, porque así el sistema educativo lo requiere, con esta formación que hoy han recibido hagan honor a los pioneros del Aeroclub Trelew. Sería bueno que esta entidad que los incluye y que yo con alto honor presido, consiga cristalizar una real unión entre todas las promociones, lo que merece sin duda nuestro sincero apoyo”, destacó.
Finalmente los flamantes pilotos, familia y amigos degustaron de una exquisita paella, bajo la dirección de Oscar Jones, reunión que estuvo amenizada por el buen clima y la camaradería que siempre reina en los presentes.
Primer vuelo solo
El primer “vuelo solo” de un alumno piloto es una experiencia importante para los instructores de Vuelo, porque esto significa una imborrable marca clasificatoria en sus trabajos, en sus exámenes, en ninguna otra situación de instrucción se está arriesgando tanto para obtener el resultado final. ¿Qué determinación debe tomar el instructor, cuando lo deja “solo con el avión”?, lo aprendido por el alumno se pone en juego al igual que su criterio para operar, porque una vez que el instructor está fuera del avión, no hay mucho que pueda hacer, el instructor debe estar seguro y el alumno debe estar listo, a su primer “vuelo solo”.
Para ambos es un momento de mucha responsabilidad aunque ellos saben que pueden realizar la tarea. En los instructores se destaca ese gesto paternal que los caracteriza, que no es fácil de superar. El acompañamiento del instructor siempre cubre la ansiedad del alumno, cuando realizan permanentemente esta pregunta: ¿Cuantas horas necesito antes de volar solo? Y con toda serenidad les contesta las horas no son importante, la eficiencia es lo que cuenta. Si realizan todas las tareas correctas sin la intervención del instructor, el mismo puede bajarse y entonces quedan solos, siempre y cuando el alumno esté demostrando habilidades seguras, quedarse solo fomenta el crecimiento entonces sí, respondiendo a la orden de detenerse y se le dice “puedes hacerlo eficientemente sin mi compañía, haz exactamente lo que vienes haciendo, yo estaré abajo esperándote y la sorpresa es enorme, el instructor baja, camina, se aleja sin mirar atrás.
El instructor quiere estar seguro de sus entrenamientos, observando lo que los alumnos realizan, sabiendo ellos de su responsabilidad en cada despegue y aterrizaje.
El “vuelo solo” es algo valioso para crear confianza, es la prueba positiva que el alumno es un piloto y ya no más un aprendiz, también acelera la instrucción. En realidad es un gran día para el instructor y el nuevo piloto.