El joven, identificado como Jaber Albakr y nacido el 10 de enero de 1994 en la localidad del sur sirio llamada Saasaa, está considerado por la policía alemana como una persona "peligrosa" y piden precaución a la ciudadanía, porque desconocen si puede haberse fugado con algún tipo de arma.
El portavoz de la Oficina de lo Criminal (LKA) de Sajonia, Tom Bernhardt, evitó pronunciarse este sábado sobre las motivaciones del joven, aunque varios medios alemanes apuntaron a la tesis yihadista.
Y por el momento sigue aclararse si el sospechoso, presuntamente vinculado al Estado Islámico (EI), está armado o lleva consigo explosivos. Tampoco se sabe cómo Albakr llegó al país ni si había pedido asilo político.
Hasta el momento, se reforzaron las medidas de seguridad varios puntos del país, a pesar de que la policía admitió que no hay "indicios concretos" sobre el objetivo de la bomba que el sospechoso tenía en su casa, reportó la agencia de noticias EFE.
Desde el Ministerio de Interior subrayaron que Alemania sigue "en el punto de mira del terrorismo internacional" y que estos hechos sólo vienen a corroborar la valoración del Ejecutivo sobre el riesgo potencial que sufre el país.
En un comunicado de la policía federal, se informó que la vigilancia se redobló en todo el territorio nacional este fin de semana, algo que "afecta especialmente a las infraestructuras críticas",dijo su portavoz, Ivo Priebe.
Este término incluye aeropuertos, estaciones de tren y otros edificios y elementos relacionados con la prestación de servicios básicos para la población como centrales eléctricas, redes de distribución y canalizaciones de agua.
Además, en los dos aeropuertos de Berlín, a unos 250 kilómetros de Chemnitz, se reforzaron los controles en los accesos ya ayer noche y los van a prolongar como mínimo hasta el lunes, como informó la policía de la capital alemana.
Ayer, se realizó un amplio operativo en el domicilio del joven sirio luego que la policía de Sajonia recibiese el viernes informaciones de los servicios secretos en las que se alertaba sobre el "serio peligro" que representaba el sospechoso.
Durante los registros se incautaron "varios centenares de gramos" de explosivos "más peligrosos que la TNT", según explicó Bernhardt.
Ante la imposibilidad de transportar el material explosivo, la policía los detonó, entonces, de forma controlada en el departamento en el área de Fritz-Heckert, en el sur de Chemnitz, pero no lograron dar con el sospechoso.
Además de este operativo, otras tres personas fueron detenidas a lo largo del día en Chemnitz por su relación con este joven; dos cerca de la estación central de tren de la ciudad y otra en el centro urbano. Pero ya fueron liberados, informó la agencia de noticias alemana DPA.
La operación de las fuerzas de seguridad desató cierta alarma en Fritz-Heckert, una zona de grandes edificios residenciales levantados durante la era comunista, y la policía llegó a pedir a los vecinos que permaneciesen "dentro de sus casas".
Sajonia, cuna del grupo Patriotas Europeos contra la Islamización de Occidente (Pegida), fue escenario de múltiples incidentes xenófobos en los últimos meses, incluidos varios ataques incendiarios contra centros de refugiados.
Alemania sufrió dos ataques yihadistas en julio, ambos perpetrados por solicitantes de asilo, en los que murieron los dos de los perpetradores y veinte personas resultaron heridas.
El joven, identificado como Jaber Albakr y nacido el 10 de enero de 1994 en la localidad del sur sirio llamada Saasaa, está considerado por la policía alemana como una persona "peligrosa" y piden precaución a la ciudadanía, porque desconocen si puede haberse fugado con algún tipo de arma.
El portavoz de la Oficina de lo Criminal (LKA) de Sajonia, Tom Bernhardt, evitó pronunciarse este sábado sobre las motivaciones del joven, aunque varios medios alemanes apuntaron a la tesis yihadista.
Y por el momento sigue aclararse si el sospechoso, presuntamente vinculado al Estado Islámico (EI), está armado o lleva consigo explosivos. Tampoco se sabe cómo Albakr llegó al país ni si había pedido asilo político.
Hasta el momento, se reforzaron las medidas de seguridad varios puntos del país, a pesar de que la policía admitió que no hay "indicios concretos" sobre el objetivo de la bomba que el sospechoso tenía en su casa, reportó la agencia de noticias EFE.
Desde el Ministerio de Interior subrayaron que Alemania sigue "en el punto de mira del terrorismo internacional" y que estos hechos sólo vienen a corroborar la valoración del Ejecutivo sobre el riesgo potencial que sufre el país.
En un comunicado de la policía federal, se informó que la vigilancia se redobló en todo el territorio nacional este fin de semana, algo que "afecta especialmente a las infraestructuras críticas",dijo su portavoz, Ivo Priebe.
Este término incluye aeropuertos, estaciones de tren y otros edificios y elementos relacionados con la prestación de servicios básicos para la población como centrales eléctricas, redes de distribución y canalizaciones de agua.
Además, en los dos aeropuertos de Berlín, a unos 250 kilómetros de Chemnitz, se reforzaron los controles en los accesos ya ayer noche y los van a prolongar como mínimo hasta el lunes, como informó la policía de la capital alemana.
Ayer, se realizó un amplio operativo en el domicilio del joven sirio luego que la policía de Sajonia recibiese el viernes informaciones de los servicios secretos en las que se alertaba sobre el "serio peligro" que representaba el sospechoso.
Durante los registros se incautaron "varios centenares de gramos" de explosivos "más peligrosos que la TNT", según explicó Bernhardt.
Ante la imposibilidad de transportar el material explosivo, la policía los detonó, entonces, de forma controlada en el departamento en el área de Fritz-Heckert, en el sur de Chemnitz, pero no lograron dar con el sospechoso.
Además de este operativo, otras tres personas fueron detenidas a lo largo del día en Chemnitz por su relación con este joven; dos cerca de la estación central de tren de la ciudad y otra en el centro urbano. Pero ya fueron liberados, informó la agencia de noticias alemana DPA.
La operación de las fuerzas de seguridad desató cierta alarma en Fritz-Heckert, una zona de grandes edificios residenciales levantados durante la era comunista, y la policía llegó a pedir a los vecinos que permaneciesen "dentro de sus casas".
Sajonia, cuna del grupo Patriotas Europeos contra la Islamización de Occidente (Pegida), fue escenario de múltiples incidentes xenófobos en los últimos meses, incluidos varios ataques incendiarios contra centros de refugiados.
Alemania sufrió dos ataques yihadistas en julio, ambos perpetrados por solicitantes de asilo, en los que murieron los dos de los perpetradores y veinte personas resultaron heridas.