Apuñalaron a un hombre y sospechan de su expareja

Tenía 54 años y apareció apuñalado y degollado dentro de un auto en el barrio de Flores, en la Ciudad de Buenos Aires. Detuvieron a una mujer y a un presunto cómplice. Y hallaron el arma homicida.

Pelisch, la víctima. Y el arma asesina.
Pelisch, la víctima. Y el arma asesina.
02 ENE 2017 - 13:00 | Actualizado

Un hombre de 54 años fue degollado este domingo y lo encontraron aun con vida dentro de su auto Mercedes Benz en el barrio de Flores. Por el crimen fueron detenidos un hombre y una mujer. Los investigadores identificaron a la víctima como Pablo Guillermo Pelisch (55), quien fue hallado dentro de su Mercedes Benz E200 en la calle Bacacay y Fray Cayetano Rodríguez, a una cuadra de la Plaza Flores.

 

Si bien en un principio se manejó la hipótesis del robo como móvil del crimen, luego los pesquisas determinaron que en realidad podía ser un hecho vinculado a un problema de pareja. Por eso, detuvieron a una mujer con la cual la víctima mantenía una relación, y a un cómplice de ella.
 
El hombre falleció en el Hospital Alvarez a los pocos minutos de llegar como consecuencia de traumatismos en distintas partes del cuerpo y cortes, uno de ellos en la garganta, dijeron las fuentes policiales.
 
A pedido de la fiscalía de instrucción porteña número 32, a cargo de Ana Jacobucci, se ordenaron distintas medidas como la búsqueda de cámaras de seguridad y el testimonio de vecinos. Así se logró determinar que el hombre había ido a ver a una mujer con la que aparentemente mantenía una relación sentimental y que vive en un hotel sobre la calle Fray Cayetano Rodríguez 345, a pocos metros del lugar donde apareció asesinado Pelisch.
 
Los policías ingresaron a la habitación número 25 donde vive la mujer y se entrevistaron con su madre, quien admitió ante los investigadores que estaba relacionada con el homicidio de Pelisch.
 
En el lugar, los policías secuestraron ropas manchadas con sangre y otros elementos de importancia para la pesquisa. Finalmente, la mujer, identificada por la policía como María Segunda Schoo, fue detenida a pocas cuadras de allí.
 
Fuentes policiales dijeron que esta misma mujer detenida le confesó luego a los policías que el hecho había sido cometido por otros dos amigos suyos, y aportó sus nombres. Con esa información y por orden de la fiscal Jacobucci, se logró la detención de uno de esos hombres en otra de las habitaciones del mismo hotel.
 
Además, la policía se halla en la búsqueda del tercer sospechoso del homicidio, dijeron los investigadores.

Arma homicida
 
Los sicarios que asesinaron a pelisch no se molestaron demasiado por cubrir sus huellas. Apenas horas después del crimen la Policía encontró en la terraza de un hotel lindero al que ocupaban los prófugos el arma homicida abandonada.


La declaración de testigos, entre ellos su propia mamá y uno de sus cómplices que fue detenido, y la ropa ensangrentada que dejó en la habitación antes de huir fueron claves para apuntar la investigación hacia la expareja de la víctima, que habría sido quien lo mandó a matar y todavía permanece prófuga, al igual que otro de los sicarios.

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Pelisch, la víctima. Y el arma asesina.
Pelisch, la víctima. Y el arma asesina.
02 ENE 2017 - 13:00

Un hombre de 54 años fue degollado este domingo y lo encontraron aun con vida dentro de su auto Mercedes Benz en el barrio de Flores. Por el crimen fueron detenidos un hombre y una mujer. Los investigadores identificaron a la víctima como Pablo Guillermo Pelisch (55), quien fue hallado dentro de su Mercedes Benz E200 en la calle Bacacay y Fray Cayetano Rodríguez, a una cuadra de la Plaza Flores.

 

Si bien en un principio se manejó la hipótesis del robo como móvil del crimen, luego los pesquisas determinaron que en realidad podía ser un hecho vinculado a un problema de pareja. Por eso, detuvieron a una mujer con la cual la víctima mantenía una relación, y a un cómplice de ella.
 
El hombre falleció en el Hospital Alvarez a los pocos minutos de llegar como consecuencia de traumatismos en distintas partes del cuerpo y cortes, uno de ellos en la garganta, dijeron las fuentes policiales.
 
A pedido de la fiscalía de instrucción porteña número 32, a cargo de Ana Jacobucci, se ordenaron distintas medidas como la búsqueda de cámaras de seguridad y el testimonio de vecinos. Así se logró determinar que el hombre había ido a ver a una mujer con la que aparentemente mantenía una relación sentimental y que vive en un hotel sobre la calle Fray Cayetano Rodríguez 345, a pocos metros del lugar donde apareció asesinado Pelisch.
 
Los policías ingresaron a la habitación número 25 donde vive la mujer y se entrevistaron con su madre, quien admitió ante los investigadores que estaba relacionada con el homicidio de Pelisch.
 
En el lugar, los policías secuestraron ropas manchadas con sangre y otros elementos de importancia para la pesquisa. Finalmente, la mujer, identificada por la policía como María Segunda Schoo, fue detenida a pocas cuadras de allí.
 
Fuentes policiales dijeron que esta misma mujer detenida le confesó luego a los policías que el hecho había sido cometido por otros dos amigos suyos, y aportó sus nombres. Con esa información y por orden de la fiscal Jacobucci, se logró la detención de uno de esos hombres en otra de las habitaciones del mismo hotel.
 
Además, la policía se halla en la búsqueda del tercer sospechoso del homicidio, dijeron los investigadores.

Arma homicida
 
Los sicarios que asesinaron a pelisch no se molestaron demasiado por cubrir sus huellas. Apenas horas después del crimen la Policía encontró en la terraza de un hotel lindero al que ocupaban los prófugos el arma homicida abandonada.


La declaración de testigos, entre ellos su propia mamá y uno de sus cómplices que fue detenido, y la ropa ensangrentada que dejó en la habitación antes de huir fueron claves para apuntar la investigación hacia la expareja de la víctima, que habría sido quien lo mandó a matar y todavía permanece prófuga, al igual que otro de los sicarios.