El secretario de Ambiente, Carlos Buduba, destacó “el compromiso” de todos los vecinos que participaron, y dijo que “esta primera iniciativa colmó nuestras expectativas iniciales, creo que fue un éxito”. Añadió que “estamos trabajando con muchos vecinos colaboradores, que han aceptado el desafío de limpiar un poco el arroyo. Realmente es mucha la gente que se ha sumado a esta propuesta”, y resaltó que más allá del premio que se llevaron los diferentes grupos, “hay que destacar el compromiso que asumieron cada uno desde su lugar”.
Compromiso de todos
Buduba señaló que el espíritu de la convocatoria es que “los mismos vecinos, que son los principales usuarios del arroyo, hagan un esfuerzo para limpiarlo. Y entendemos que ese esfuerzo después en el tiempo, hará que perdure la limpieza. Todo lo que significa un esfuerzo se cuida más. Por eso es que también invitamos a la misma gente que vive en los sectores aledaños al arroyo, a que limpie y luego cuide”.
En este sentido valoró el compromiso y el entusiasmo que demostraron chicos y grandes el sábado. La limpieza se realizó por sectores y cada grupo se ocupó de un espacio de 300 metros aproximadamente, abarcando gran parte de la zona de barrio Lennart Englund. La consigna era que debían dejar limpio el cauce y las dos márgenes del arroyo.
Después se recorrieron los sectores y se entregó el premio convenido, que consistía en cinco kilos de asado para que la gente que participó pueda compartir y disfrutar luego del tiempo de trabajo. La empresa Reciclados Esquel, que funciona en un espacio en la Planta de Tratamiento de Residuos Sólidos y Urbanos, se sumó a la iniciativa y donó un banco que fue fabricado con paneles hecho con envases de tetra brick. Esto fue a manera de prueba piloto, para ver cómo funciona. Fue colocado a la vera del arroyo, en avenida Fontana”.

El secretario de Ambiente, Carlos Buduba, destacó “el compromiso” de todos los vecinos que participaron, y dijo que “esta primera iniciativa colmó nuestras expectativas iniciales, creo que fue un éxito”. Añadió que “estamos trabajando con muchos vecinos colaboradores, que han aceptado el desafío de limpiar un poco el arroyo. Realmente es mucha la gente que se ha sumado a esta propuesta”, y resaltó que más allá del premio que se llevaron los diferentes grupos, “hay que destacar el compromiso que asumieron cada uno desde su lugar”.
Compromiso de todos
Buduba señaló que el espíritu de la convocatoria es que “los mismos vecinos, que son los principales usuarios del arroyo, hagan un esfuerzo para limpiarlo. Y entendemos que ese esfuerzo después en el tiempo, hará que perdure la limpieza. Todo lo que significa un esfuerzo se cuida más. Por eso es que también invitamos a la misma gente que vive en los sectores aledaños al arroyo, a que limpie y luego cuide”.
En este sentido valoró el compromiso y el entusiasmo que demostraron chicos y grandes el sábado. La limpieza se realizó por sectores y cada grupo se ocupó de un espacio de 300 metros aproximadamente, abarcando gran parte de la zona de barrio Lennart Englund. La consigna era que debían dejar limpio el cauce y las dos márgenes del arroyo.
Después se recorrieron los sectores y se entregó el premio convenido, que consistía en cinco kilos de asado para que la gente que participó pueda compartir y disfrutar luego del tiempo de trabajo. La empresa Reciclados Esquel, que funciona en un espacio en la Planta de Tratamiento de Residuos Sólidos y Urbanos, se sumó a la iniciativa y donó un banco que fue fabricado con paneles hecho con envases de tetra brick. Esto fue a manera de prueba piloto, para ver cómo funciona. Fue colocado a la vera del arroyo, en avenida Fontana”.