Presunto abuso: al imputado Loyola se le sumó una denuncia de febrero

Fue presentada por el fiscal Fabián Moyano en la audiencia donde se decidió una prisión preventiva del acusado por seis meses. Fue en febrero de este año y también hubo denuncia. El defensor Javier Romero dijo que era “sorprendente”.

21 MAR 2017 - 21:25 | Actualizado

Una denuncia de febrero de este año sobre abuso sexual se sumó a la del último fin de semana y que tiene como imputado al cabo de Policía, Cristian Loyola.
Dicha acumulación de hechos se ventiló en la audiencia de control de detención celebrada el pasado lunes en los tribunales de Trelew y en donde el fiscal general Fabián Moyano expuso sobre los mismos con las respectivas denuncias de las víctimas; señaló un parte de prensa de la Fiscalía. Ello permitió colectar elementos que sirvieron como indicios para acreditar la probabilidad de autoría y decretar la apertura de investigación.
Dos casos

En cuanto a los hechos, Moyano aludió a dos sucesos, el primero de ellos del 18 de marzo, mediante una denuncia realizada por la propia víctima en la comisaría de la Mujer de Trelew, donde contó haber sido abusada sexualmente, verificándose lesiones en el cuerpo médico forense. A ello se le sumó cabellos encontrados en la cama del denunciado.
El representante del Ministerio Público Fiscal consideró a estos elementos, entre otros, como suficientes para avalar una apertura de investigación, pero agregó otra denuncia radicada en Fiscalía, de hace un mes atrás, por otro abuso a una joven del policía Loyola.
  Así, relató que el 18 de marzo, cerca de las 5 de la mañana, el imputado y su primo sacaron a bailar en un boliche a varias chicas, que luego invitaron a tomar algo, trasladándose a un negocio que posee Loyola sobre a calle Colombia.
Siendo dos las parejas que permanecen, se trasladan a la casa lindante, donde el imputado pide a su primo y a la mujer que estaba con éste que vayan a comprar cerveza para luego aprovecharse de la otra joven y a través de la fuerza someterla sexualmente en varias oportunidades. Cuando la víctima pudo liberarse y escapar del sitio, llamó a su amiga y juntas dieron aviso a la Policía.
 El otro suceso habría ocurrido el 25 de febrero, cuando una persona joven acudió al negocio de Loyola junto a su madre en búsqueda de empleo. El mencionado le pasó su teléfono y coordinó un encuentro para el día 27 del mismo mes, y concretado el mismo, la llevó a su casa con el claro objetivo de abusar de ella, pero realizados unos tocamientos, la víctima rompió en llanto y logró retirarse del lugar, radicando la denuncia.
  Según la calificación fiscal, los hechos acumulados derivan en el delito de abuso sexual con acceso carnal, en el marco del artículo 119 en concurso real con abuso simple. Y se argumentó sobre los peligros de fuga y entorpecimiento para solicitar la prisión preventiva del efectivo policial hasta la audiencia preliminar, es decir por el término de seis meses.
Confuso  

El defensor, Javier Romero, habló de contradicciones y discordancias en el relato, y manifestó que todo era muy confuso, a la vez que descartó la producción de posibles lesiones que puedan exceder o impliquen un abuso sexual. Dijo que el segundo de los casos presentados es rayano a lo sorprendente, ya que como elementos se presentan solo mensajes telefónicos. De todos modos, pidió medidas morigeradas en caso de tenerse en cuenta la imputación fiscal.
  La jueza Ivana González indicó que existe la probable autoría de los hechos relatados, y resolvió la apertura de investigación, avalando el pedido del Ministerio Público Fiscal, para decretar seis meses de prisión, de acuerdo a los plazos de investigación.
Posteriormente, se evaluó el lugar donde sería alojado Cristian Loyola, debido a las dificultades encontradas en algunas dependencias, por el hostigamiento de otros detenidos, teniéndose en cuenta el tipo de delito y la calidad de policía del imputado.
 La sala de audiencias sólo contó con la presencia de las partes y el imputado, dado que el fiscal pidió sea de carácter reservada, sin presencia de público ni prensa, debido al material íntimo que iba a ser expuesto.
En tal sentido, González mencionó a los artículos 309 del Código Procesal Penal y el 46 de la Constitución de la provincia, que facultan a resolver sobre esta cuestión, cuando se pudiera afectar el pudor o la integridad de presuntas víctimas y aceptó la solicitud de la Fiscalía.#

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21 MAR 2017 - 21:25

Una denuncia de febrero de este año sobre abuso sexual se sumó a la del último fin de semana y que tiene como imputado al cabo de Policía, Cristian Loyola.
Dicha acumulación de hechos se ventiló en la audiencia de control de detención celebrada el pasado lunes en los tribunales de Trelew y en donde el fiscal general Fabián Moyano expuso sobre los mismos con las respectivas denuncias de las víctimas; señaló un parte de prensa de la Fiscalía. Ello permitió colectar elementos que sirvieron como indicios para acreditar la probabilidad de autoría y decretar la apertura de investigación.
Dos casos

En cuanto a los hechos, Moyano aludió a dos sucesos, el primero de ellos del 18 de marzo, mediante una denuncia realizada por la propia víctima en la comisaría de la Mujer de Trelew, donde contó haber sido abusada sexualmente, verificándose lesiones en el cuerpo médico forense. A ello se le sumó cabellos encontrados en la cama del denunciado.
El representante del Ministerio Público Fiscal consideró a estos elementos, entre otros, como suficientes para avalar una apertura de investigación, pero agregó otra denuncia radicada en Fiscalía, de hace un mes atrás, por otro abuso a una joven del policía Loyola.
  Así, relató que el 18 de marzo, cerca de las 5 de la mañana, el imputado y su primo sacaron a bailar en un boliche a varias chicas, que luego invitaron a tomar algo, trasladándose a un negocio que posee Loyola sobre a calle Colombia.
Siendo dos las parejas que permanecen, se trasladan a la casa lindante, donde el imputado pide a su primo y a la mujer que estaba con éste que vayan a comprar cerveza para luego aprovecharse de la otra joven y a través de la fuerza someterla sexualmente en varias oportunidades. Cuando la víctima pudo liberarse y escapar del sitio, llamó a su amiga y juntas dieron aviso a la Policía.
 El otro suceso habría ocurrido el 25 de febrero, cuando una persona joven acudió al negocio de Loyola junto a su madre en búsqueda de empleo. El mencionado le pasó su teléfono y coordinó un encuentro para el día 27 del mismo mes, y concretado el mismo, la llevó a su casa con el claro objetivo de abusar de ella, pero realizados unos tocamientos, la víctima rompió en llanto y logró retirarse del lugar, radicando la denuncia.
  Según la calificación fiscal, los hechos acumulados derivan en el delito de abuso sexual con acceso carnal, en el marco del artículo 119 en concurso real con abuso simple. Y se argumentó sobre los peligros de fuga y entorpecimiento para solicitar la prisión preventiva del efectivo policial hasta la audiencia preliminar, es decir por el término de seis meses.
Confuso  

El defensor, Javier Romero, habló de contradicciones y discordancias en el relato, y manifestó que todo era muy confuso, a la vez que descartó la producción de posibles lesiones que puedan exceder o impliquen un abuso sexual. Dijo que el segundo de los casos presentados es rayano a lo sorprendente, ya que como elementos se presentan solo mensajes telefónicos. De todos modos, pidió medidas morigeradas en caso de tenerse en cuenta la imputación fiscal.
  La jueza Ivana González indicó que existe la probable autoría de los hechos relatados, y resolvió la apertura de investigación, avalando el pedido del Ministerio Público Fiscal, para decretar seis meses de prisión, de acuerdo a los plazos de investigación.
Posteriormente, se evaluó el lugar donde sería alojado Cristian Loyola, debido a las dificultades encontradas en algunas dependencias, por el hostigamiento de otros detenidos, teniéndose en cuenta el tipo de delito y la calidad de policía del imputado.
 La sala de audiencias sólo contó con la presencia de las partes y el imputado, dado que el fiscal pidió sea de carácter reservada, sin presencia de público ni prensa, debido al material íntimo que iba a ser expuesto.
En tal sentido, González mencionó a los artículos 309 del Código Procesal Penal y el 46 de la Constitución de la provincia, que facultan a resolver sobre esta cuestión, cuando se pudiera afectar el pudor o la integridad de presuntas víctimas y aceptó la solicitud de la Fiscalía.#