El FBI promete investigar el "Rusiagate" sin interferencias

El director del FBI en funciones, Andrew McCabe, prometió hoy a senadores que no permitirá interferencias en la investigación sobre la presunta injerencia de Rusia en las elecciones del año pasado y sus posibles vínculos con el equipo de campaña del presidente Donald Trump.

11 MAY 2017 - 14:14 | Actualizado


En un audiencia ante la Comisión de Inteligencia del Senado, McCabe indicó que por ahora no ha habido esfuerzos para interrumpir las pesquisas del FBI, que siguen adelante, pero se comprometió a informar a los congresistas en caso de que la Casa Blanca trate de irrumpir en sus procedimientos de investigación.

McCabe testificó en lugar de James Comey, que hasta este martes era el director de la Oficina Federal de Investigacionoes (FBI), aunque fue despedido de manera sorpresiva por el presidente Trump, una decisión que provocó una tormenta política en Washington. 

La oposición demócrata en el Congreso y algunos legisladores del oficialismo republicano cargaron contra Trump por su decisión, que generó temores sobre el futuro de la investigación sobre si Rusia y la campaña electoral del mandatario se complotaron para influir en el resultado de los comicios de noviembre pasado. 

Pero McCabe, en sus primeras declaraciones públicas desde la destitución de su ex jefe, dijo a los senadores que "hasta este momento" no hubo "ningún esfuerzo por impedir nuestra investigación".
Preguntado por el demócrata de más alto rango de la comisión, el senador Mark Warner si se comprometería a informar al panel de lesgisladores en caso de que la Casa Blanca tratara de entrometerse en la investigación de Rusia, el director en funciones fue tajante: "Absolutamente", dijo.

"En pocas palabras, señor, no se puede impedir que los hombres y mujeres del FBI hagan lo correcto, protegiendo al pueblo estadounidense y protegiendo la Constitución", afirmó en respuesta a una pregunta del senador republicano Marco Rubio, informó la agencia de noticias EFE.

Asimismo, McCabe desmintió las acusaciones del mandatario sobre Comey, de quien el multimillonario afirmó que había perdido la confianza de sus subordinados en el FBI como parte de sus argumentos para justificar su despido.

"El director Comey gozó de un amplio apoyo dentro del FBI y aún lo hace hasta el día de hoy", señaló, antes de agregar que trabajar con él ha sido "el mayor privilegio" de su carrera profesional.

"Puedo decirles con seguridad que la gran mayoría de los empleados del FBI disfrutaron de una conexión profunda y positiva con el director Comey", aseveró.

Respecto a las informaciones que apuntaron esta semana que Comey había solicitado más recursos para la investigación sobre Rusia, el director en funciones del FBI aseguró que cree "firmemente en que la investigación" está "financiada adecuadamente" y no tiene constancia de que se solicitaran dichos fondos.

Por su parte, el presidente de la comisión, Richard Burr, preguntó a McCabe si había oído alguna vez a Comey decir a Trump que él no era objeto de investigación, a lo que el director interino se negó a contestar.

En una carta enviada el martes a Comey para comunicarle su destitución, Trump aseguró que el ya ex director le informó "en tres ocasiones distintas" de que no se hallaba "bajo investigación". 

Trump es el primer presidente desde Richard Nixon en despedir al funcionario que encabezaba una investigación vinculada a la Casa Blanca.

Trump también justificó su decisión por el mal manejo de Comey de la investigación contra la ex secretaria de Estado demócrata Hillary Clinton, su ex rival electoral, por el uso de un correo electrónico y un servidor privado para cuestiones públicas, pero los demócratas rechazaron esto como un pretexto del presidente.

En defensa del despido, funcionarios de la Casa Blanca dijeron que Trump desconfiaba de Comey y quería echarlo desde que ganó las elecciones del 8 de noviembre.

Los funcionarios insinuaron que Trump tomó la decisión en base a un informe muy negativo sobre Comey elaborado por el Departamento de Justicia, con críticas a la forma en que llevó adelante la investigación sobre Clinton.

"Francamente, él había estado considerando cesar al director Comey desde el día en que fue electo, dijo ayer la vocera de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, dando una explicación completamente diferente que un día antes, cuando puso el énfasis en nuevas quejas del Departamento de Justicia sobre Comey.

La decisión de Trump sembó dudas y temores sobre el futuro de la investigación del Rusiagate, que desde el día uno de su mandato ha sido una piedra en el zapato del presidente, pese a que ha negado cualquier lazo con el gobierno ruso o una coordinación entre sus asesores de campaña y Moscú.

Escandalizados, los demócratas pidieron una investigación independiente sobre estos posibles vínculos y la presunta interferencia electoral rusa, y un puñado de influyentes senadores republicanos dejaron abierta esa posibilidad.

Sin embargo, el líder de la bancada senatorial republicana, Mitch McConnell, con el apoyo de la Casa Blanca, desechó ese extremo, argumentando que una nueva investigación sólo "impedirá que se lleve adelante el actual trabajo".

No obstante, un total de veinte fiscales generales de Estados Unidos pidieron hoy el nombramiento de un fiscal especial independiente, "con plenos poderes", para que investigue la "intromisión rusa" en los últimos comicios presidenciales.

La petición fue elevada al vice fiscal general de Estados Unidos, Rod Rosenstein, y está respaldada por los fiscales generales de estados como Nueva York, California, Massachusetts, Illinois o Nuevo México, así como el del Distrito de Columbia.

"Como fiscales comprometidos con el estado de derecho, le instamos a considerar el daño a nuestro sistema democrático de cualquier intento de la administración de obstaculizar y deslegitimar la investigación", agregó la carta.

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11 MAY 2017 - 14:14


En un audiencia ante la Comisión de Inteligencia del Senado, McCabe indicó que por ahora no ha habido esfuerzos para interrumpir las pesquisas del FBI, que siguen adelante, pero se comprometió a informar a los congresistas en caso de que la Casa Blanca trate de irrumpir en sus procedimientos de investigación.

McCabe testificó en lugar de James Comey, que hasta este martes era el director de la Oficina Federal de Investigacionoes (FBI), aunque fue despedido de manera sorpresiva por el presidente Trump, una decisión que provocó una tormenta política en Washington. 

La oposición demócrata en el Congreso y algunos legisladores del oficialismo republicano cargaron contra Trump por su decisión, que generó temores sobre el futuro de la investigación sobre si Rusia y la campaña electoral del mandatario se complotaron para influir en el resultado de los comicios de noviembre pasado. 

Pero McCabe, en sus primeras declaraciones públicas desde la destitución de su ex jefe, dijo a los senadores que "hasta este momento" no hubo "ningún esfuerzo por impedir nuestra investigación".
Preguntado por el demócrata de más alto rango de la comisión, el senador Mark Warner si se comprometería a informar al panel de lesgisladores en caso de que la Casa Blanca tratara de entrometerse en la investigación de Rusia, el director en funciones fue tajante: "Absolutamente", dijo.

"En pocas palabras, señor, no se puede impedir que los hombres y mujeres del FBI hagan lo correcto, protegiendo al pueblo estadounidense y protegiendo la Constitución", afirmó en respuesta a una pregunta del senador republicano Marco Rubio, informó la agencia de noticias EFE.

Asimismo, McCabe desmintió las acusaciones del mandatario sobre Comey, de quien el multimillonario afirmó que había perdido la confianza de sus subordinados en el FBI como parte de sus argumentos para justificar su despido.

"El director Comey gozó de un amplio apoyo dentro del FBI y aún lo hace hasta el día de hoy", señaló, antes de agregar que trabajar con él ha sido "el mayor privilegio" de su carrera profesional.

"Puedo decirles con seguridad que la gran mayoría de los empleados del FBI disfrutaron de una conexión profunda y positiva con el director Comey", aseveró.

Respecto a las informaciones que apuntaron esta semana que Comey había solicitado más recursos para la investigación sobre Rusia, el director en funciones del FBI aseguró que cree "firmemente en que la investigación" está "financiada adecuadamente" y no tiene constancia de que se solicitaran dichos fondos.

Por su parte, el presidente de la comisión, Richard Burr, preguntó a McCabe si había oído alguna vez a Comey decir a Trump que él no era objeto de investigación, a lo que el director interino se negó a contestar.

En una carta enviada el martes a Comey para comunicarle su destitución, Trump aseguró que el ya ex director le informó "en tres ocasiones distintas" de que no se hallaba "bajo investigación". 

Trump es el primer presidente desde Richard Nixon en despedir al funcionario que encabezaba una investigación vinculada a la Casa Blanca.

Trump también justificó su decisión por el mal manejo de Comey de la investigación contra la ex secretaria de Estado demócrata Hillary Clinton, su ex rival electoral, por el uso de un correo electrónico y un servidor privado para cuestiones públicas, pero los demócratas rechazaron esto como un pretexto del presidente.

En defensa del despido, funcionarios de la Casa Blanca dijeron que Trump desconfiaba de Comey y quería echarlo desde que ganó las elecciones del 8 de noviembre.

Los funcionarios insinuaron que Trump tomó la decisión en base a un informe muy negativo sobre Comey elaborado por el Departamento de Justicia, con críticas a la forma en que llevó adelante la investigación sobre Clinton.

"Francamente, él había estado considerando cesar al director Comey desde el día en que fue electo, dijo ayer la vocera de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, dando una explicación completamente diferente que un día antes, cuando puso el énfasis en nuevas quejas del Departamento de Justicia sobre Comey.

La decisión de Trump sembó dudas y temores sobre el futuro de la investigación del Rusiagate, que desde el día uno de su mandato ha sido una piedra en el zapato del presidente, pese a que ha negado cualquier lazo con el gobierno ruso o una coordinación entre sus asesores de campaña y Moscú.

Escandalizados, los demócratas pidieron una investigación independiente sobre estos posibles vínculos y la presunta interferencia electoral rusa, y un puñado de influyentes senadores republicanos dejaron abierta esa posibilidad.

Sin embargo, el líder de la bancada senatorial republicana, Mitch McConnell, con el apoyo de la Casa Blanca, desechó ese extremo, argumentando que una nueva investigación sólo "impedirá que se lleve adelante el actual trabajo".

No obstante, un total de veinte fiscales generales de Estados Unidos pidieron hoy el nombramiento de un fiscal especial independiente, "con plenos poderes", para que investigue la "intromisión rusa" en los últimos comicios presidenciales.

La petición fue elevada al vice fiscal general de Estados Unidos, Rod Rosenstein, y está respaldada por los fiscales generales de estados como Nueva York, California, Massachusetts, Illinois o Nuevo México, así como el del Distrito de Columbia.

"Como fiscales comprometidos con el estado de derecho, le instamos a considerar el daño a nuestro sistema democrático de cualquier intento de la administración de obstaculizar y deslegitimar la investigación", agregó la carta.


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