Cinematográfica búsqueda de un prófugo en Neuquén

Se llama Lorenzo Muñoz y hace veinte días cometió un doble femicidio en un pueblo de esa provincia. Desde ese momento huye a pie entre el bosque y la montaña. Mensajes ocultos en las rocas, dos cuñados detenidos y más de 20 allanamientos para dar con el sospechoso.

14 MAR 2018 - 12:00

A veinte días del doble femicidio de Carina Apablaza (31) y su hija Valentina (11) y el autor, Lorenzo Muñoz, sigue prófugo. Una serie de errores propios de los encargados de la persecución, sumado a un paisaje agreste lleno de recovecos, a un sospechoso encubrimiento y a una notable falta de colaboración de los pobladores, hacen que el reloj de la impunidad siga corriendo.

Desde que ocurrieron los crímenes, el 22 de febrero pasado a las 13.15, Muñoz ha demostrado una notable resistencia y habilidad para mantenerse lejos del alcance del centenar y medio de policías y gendarmes que lo buscan.

Ha contado con ayuda: dos de sus cuñados están presos, acusados de encubrimiento, y se sabe de puesteros que lo han visto pero, por temor, no quieren colaborar con la investigación. La familia del acusado es muy grande y el miedo a represalias está presente.


A Muñoz se lo busca por tierra y también desde el aire (foto @rionegrocomar)

El área donde se lo busca tiene unos 70 kilómetros cuadrados. Equivale a toda la ciudad de Neuquén más una parte de Cipolletti. Pero además está llena de cuevas, refugios, bosques, quebradas y puestos donde Muñoz puede guarecerse de la vista de los policías que sobrevuelan la zona en helicóptero o la recorren en moto o a pie.

En estos 20 días hubo cerca de veinte allanamientos, dos cuñados detenidos, dos autos y una moto secuestrados.

La presencia institucional también responde a la necesidad de limar asperezas e internas que fueron surgiendo después de 20 días de frustraciones. Increíblemente, la presencia de dos perros de la policía rionegrina generó roces que conspiraron con el trabajo en equipo. Lo mismo con el pedido que colaboración que se hizo a Gendarmería. La fuerza federal selló la frontera y prestó personal especializado en el trabajo en alta montaña.

En estos 20 días los investigadores descubrieron algunos de los refugios de Muñoz, encontraron entre las rocas una nota en la que le advertían que “los huevones cortaron todo, no vayas a lo de tu hermana”, hallaron una bolsa de dormir recién usada, una mochila con ropa para cambiarse... pero Muñoz siempre está unas horas más adelante y no logran atraparlo.

El caso

Carina Apablaza era la expareja de Muñoz. Lo había denunciado por el abuso sexual de su hija Valentina, y por acercarse a ella pese a dos órdenes de restricción judicial. El 23 de febrero estaba prevista una audiencia en la que la fiscalía iba a pedir la prisión preventiva de Muñoz.


La zona de búsqueda es irregular, con rocas y en partes mucha vegetación (foto @rionegrocomar)

La audiencia nunca se concretó. Muñoz las interceptó en plena calle y las mató a puñaladas para luego huir a pie de la escena del crimen, que aún hoy conmociona a la pequeña localidad de Las Ovejas, pero que ha movilizado a la sociedad neuquina.

Los datos que maneja la policía es que Muñoz está entre Las Ovejas y Varvarco. Los indicios que encontraron los investigadores en esa zona permiten confirmar que no cruzó a Chile ni escapó de la región.

También saben que ya no recibe tanta ayuda como antes. La detención de sus cuñados, los dos con prisión preventiva por 20 días, le quitó un apoyo logístico vital.

Durante estas semanas recibió mensajes de sus cómplices. La prueba más concreta fue el papel encontrado debajo de una piedra, que decía “quedate en chenque. Los huevones cortaron todo. No vayas a lo de tu hermana”. Chenque es un refugio donde hallaron una bolsa de dormir.
Se supo que estuvo en la casa de sus dos cuñados y en el templo evangélico al que concurría, probablemente minutos después de cometer el doble femicidio. Así lo marcaron los perros rastreadores.

Las pesquisas indican que anda a pie. Por ahora no se encontraron rastros de caballos, motos ni vehículos. Los desplazamientos en los autos de sus cuñados ahora presos, fueron circunstanciales.

Y los investigadores presumen que está lastimado. Posiblemente con las piedras que hay en la región. Eso se infiere de la venda con sangre y el blister de medicamentos que encontraron en los rastrillajes.

Fuente: Diario Río Negro

 

14 MAR 2018 - 12:00

A veinte días del doble femicidio de Carina Apablaza (31) y su hija Valentina (11) y el autor, Lorenzo Muñoz, sigue prófugo. Una serie de errores propios de los encargados de la persecución, sumado a un paisaje agreste lleno de recovecos, a un sospechoso encubrimiento y a una notable falta de colaboración de los pobladores, hacen que el reloj de la impunidad siga corriendo.

Desde que ocurrieron los crímenes, el 22 de febrero pasado a las 13.15, Muñoz ha demostrado una notable resistencia y habilidad para mantenerse lejos del alcance del centenar y medio de policías y gendarmes que lo buscan.

Ha contado con ayuda: dos de sus cuñados están presos, acusados de encubrimiento, y se sabe de puesteros que lo han visto pero, por temor, no quieren colaborar con la investigación. La familia del acusado es muy grande y el miedo a represalias está presente.


A Muñoz se lo busca por tierra y también desde el aire (foto @rionegrocomar)

El área donde se lo busca tiene unos 70 kilómetros cuadrados. Equivale a toda la ciudad de Neuquén más una parte de Cipolletti. Pero además está llena de cuevas, refugios, bosques, quebradas y puestos donde Muñoz puede guarecerse de la vista de los policías que sobrevuelan la zona en helicóptero o la recorren en moto o a pie.

En estos 20 días hubo cerca de veinte allanamientos, dos cuñados detenidos, dos autos y una moto secuestrados.

La presencia institucional también responde a la necesidad de limar asperezas e internas que fueron surgiendo después de 20 días de frustraciones. Increíblemente, la presencia de dos perros de la policía rionegrina generó roces que conspiraron con el trabajo en equipo. Lo mismo con el pedido que colaboración que se hizo a Gendarmería. La fuerza federal selló la frontera y prestó personal especializado en el trabajo en alta montaña.

En estos 20 días los investigadores descubrieron algunos de los refugios de Muñoz, encontraron entre las rocas una nota en la que le advertían que “los huevones cortaron todo, no vayas a lo de tu hermana”, hallaron una bolsa de dormir recién usada, una mochila con ropa para cambiarse... pero Muñoz siempre está unas horas más adelante y no logran atraparlo.

El caso

Carina Apablaza era la expareja de Muñoz. Lo había denunciado por el abuso sexual de su hija Valentina, y por acercarse a ella pese a dos órdenes de restricción judicial. El 23 de febrero estaba prevista una audiencia en la que la fiscalía iba a pedir la prisión preventiva de Muñoz.


La zona de búsqueda es irregular, con rocas y en partes mucha vegetación (foto @rionegrocomar)

La audiencia nunca se concretó. Muñoz las interceptó en plena calle y las mató a puñaladas para luego huir a pie de la escena del crimen, que aún hoy conmociona a la pequeña localidad de Las Ovejas, pero que ha movilizado a la sociedad neuquina.

Los datos que maneja la policía es que Muñoz está entre Las Ovejas y Varvarco. Los indicios que encontraron los investigadores en esa zona permiten confirmar que no cruzó a Chile ni escapó de la región.

También saben que ya no recibe tanta ayuda como antes. La detención de sus cuñados, los dos con prisión preventiva por 20 días, le quitó un apoyo logístico vital.

Durante estas semanas recibió mensajes de sus cómplices. La prueba más concreta fue el papel encontrado debajo de una piedra, que decía “quedate en chenque. Los huevones cortaron todo. No vayas a lo de tu hermana”. Chenque es un refugio donde hallaron una bolsa de dormir.
Se supo que estuvo en la casa de sus dos cuñados y en el templo evangélico al que concurría, probablemente minutos después de cometer el doble femicidio. Así lo marcaron los perros rastreadores.

Las pesquisas indican que anda a pie. Por ahora no se encontraron rastros de caballos, motos ni vehículos. Los desplazamientos en los autos de sus cuñados ahora presos, fueron circunstanciales.

Y los investigadores presumen que está lastimado. Posiblemente con las piedras que hay en la región. Eso se infiere de la venda con sangre y el blister de medicamentos que encontraron en los rastrillajes.

Fuente: Diario Río Negro

 


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