SOCIEDAD

The Killers cerró la segunda noche de Lollapalooza

La banda estadounidense cerró la segunda noche del Lollapalooza, en el hipódromo de San Isidro, con un colorido y soberbio show, en el que desplegó impactantes gráficas, carisma y buen rock indie.

18/03/2018 00:00

The Killers cerró con su fantástica máquina de hits una jornada acortada por una lluvia que nunca llegó.

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Comandados por el cantante Brandon Flowers, un notable showman, la banda de Las Vegas puso a cantar y bailar a la multitud con un variado repertorio que incluyó nuevas composiciones y clásicos de sus primeros discos.

"Somebody told me", "Spaceman", "Jenny was a friend of mine" y la celebrada "Read my mind" fueron algunas de las composiciones que levantaron a la audiencia.

Como prueba de la gran conexión del omnipresente vocalista con el público, en un pasaje del concierto el grupo invito a un fan a tocar la batería en un tema, lo que arrancó una cerrada ovación.

A lo largo de una hora y media de recital The Killers mostró una faceta más participativa respecto a anteriores visitas, lo que derivó en un show menos preciso pero más cálido.

Antes, la cantante Lana del Rey ofreció un momento más relajado con su pop elegante de tono confesional, en un concierto con una interesante puesta, que ofició de respiro entre la rockera performance de Liam Gallagher y la intensidad de The Killers.

Mañana será el cierre del festival con la presencia estelar de Pearl Jam, David Byrne y LCD Soundsystem.

Liam Gallagher le puso rock a la tarde

El ex cantante de Oasis se convirtió en la gran atracción de la tarde en la segunda jornada del Lollapalooza al ofrecer un show de neto corte rockero que agitó a la multitud que se acercó al hipódromo de San Isidro.

Con su típica pose de brazos detrás del cuerpo y sus famoso gesto arrogante, el vocalista combinó temas de su disco solista 'As you were' con clásicos de su antigua banda como "Wonderwall", "Supersonic" y "Rock and roll star".

El hombre, reconocido por su altanería sobre y debajo del escenario, pareció ceder y mostró sensibilidad ante la favorable recepción de los fans argentinos.

"Son la mejor 'fucking' audiencia del mundo", clamó al escuchar como sus canciones eran coreadas por los presentes.

Una hora de show al frente de una banda integrada por dos guitarras de sonido crudo, un bajo, una batería y un órgano Hammond bastaron para dejar a la gente excitada, a pesar de la temprana hora en la que tocó.

Ocurre que los shows fueron corridos una hora antes de lo previsto por los pronósticos de chaparrones con descargas eléctricas.

Esto provocó que el grueso del público ingresara en masa al predio más temprano de lo previsto, lo cual hizo que el lugar se viera colmado antes de las 18.

Más allá de las amenazantes nubes, el clima festivo no mermó en el variopinto público, en el que predominan los jóvenes, pero presenta gente de todas las edades e incluso familias enteras

Al término del show del ex Oasis, fue el turno de Lana de Rey, quién bajó un poco la tensión con tranquilas melodías de corte pop.

Temprano, el Lollapaloooza le concedió a la cumbia argentina y al maximo exponente del mundo villero un espacio en un ámbito exclusivo para miembros del Jockey Club: Pablo Lescano, con su banda Damas Gratis, tomaron el Hipodromo de San Isidro como si fuera "el pabellón".

El oriundo de Don Torcuato convirtió el Lolla en una verdadera fiesta y lo hizo con sus propias reglas, de manera profesional, haciendo bailar y divertir al público presente con sus hits cumbieros.

"Cumbia" fue la primer palabra de Lescano al llegar al micrófono y luego su banda tocó clásicos como “Esos celos” y “Alza las manos”, con intro de “Para Elisa” incluida.

Lescano sacó patente de referente indiscutido de la música popular argentina al tocar canciones como "Laura", que convirtió en un alarido el irreverente "se te ve la tanga".

Además, se despacho con una versión cumbia-ska del clásico de la Mona Jiménez "¿Quién se ha tomado todo el vino?" para luego divertirse con el público al gritar "el que no salta es un concheto" -en el corazón del más rancio San Isidro- o "arriba las manos de todos los negros" y asi agitar lo que fue una fiesta popular.

Liam Gallagher apeló a los clásicos para su show en Lollapalooza.

Liam Gallagher apeló a los clásicos para su show en Lollapalooza.