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ETA pidió perdón a España antes de su disolución


La organización separatista vasca ETA pidió perdón a las víctimas por primera vez y se responsabilizó de forma directa del daño causado y el "sufrimiento desmedido", en un comunicado publicado hoy por el diario vasco Gara, a pocos días del anuncio oficial de su disolución definitiva.
20/04/2018 14:23

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"Somos conscientes de que en este largo periodo de lucha armada hemos provocado mucho dolor, incluidos muchos daños que no tienen solución. Queremos mostrar respeto a los muertos, los heridos y las víctimas que han causado las acciones de ETA, en la medida que han resultado damnificados por el conflicto. Lo sentimos de veras", asegura el grupo, responsable de la muerte de 850 personas en más de cinco décadas. 

ETA tiene previsto hacer oficial su disolución el primer fin de semana de mayo en un acto en el País Vasco francés, un paso que llega a un año de su desarme, el 8 de abril de 2017, y seis años y medio después del cese definitivo de la lucha armada, en octubre de 2011. 

En una primera reacción, el gobierno español de Mariano Rajoy valoró de forma positiva el comunicado de ETA y aseguró que es una consecuencia de la "fortaleza del Estado de derecho".

"Está bien que la banda terrorista pida perdón a las víctimas, porque las víctimas, su memoria y su dignidad, han sido determinantes en la derrota de ETA", señalaron fuentes del Ejecutivo español. 

Sin embargo, las principales asociaciones de víctimas de ETA expresaron su insatisfacción porque consideran que la organización separatista pretende "justificar la violencia", "manipular la historia" y "distinguir entre víctimas".

A nivel personal, familiares de víctimas como la presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), Mari Mar Blanco, pusieron en duda que el pedido de perdón sea "sincero", ya que creen que es fruto de la derrota policial de ETA y de un intento de la organización por blanquear su "pasado criminal". 

El lehendakari (jefe de gobierno vasco), Iñigo Urullu, también consideró insuficiente el gesto de ETA al afirmar que espera que, en su comunicado final, el grupo "tenga la misma consideración con todas las víctimas".

Ante la sensible situación, el vocero del Ejecutivo español, Iñigo Méndez de Vigo, remarcó que el comunicado "certifica la derrota total de ETA", y reiteró que los etarras "no obtendrán jamás contrapartidas" por su disolución. 

En el texto difundido, la organización asegura que en estas décadas el pueblo vasco padeció "un sufrimiento desmedido" y que "ETA reconoce la responsabilidad directa que ha adquirido en ese dolor, y desea manifestar que nada de todo ello debió producirse jamás o que no debió prolongarse tanto en el tiempo". 

No obstante, añade que "hace ya mucho que este conflicto político e histórico debía contar con una solución democrática justa", para luego afirmar que "el sufrimiento imperaba antes de que naciera ETA, y ha continuado después de que ETA haya abandonado la lucha armada". 

"Las generaciones posteriores al bombardeo de Gernika heredamos aquella violencia y aquel lamento", subrayaron. 

Asimismo, la organización hace una mención especial a aquellas víctimas que, afirma ETA, "no tenían una participación directa en el conflicto, tanto en Euskal Herria (País Vasco) como fuera de ella" y que sufrieron, añadió, "las consecuencias de errores o decisiones erróneas". 

"Sabemos que nuestra actuación ha perjudicado a ciudadanos y ciudadanas sin responsabilidad alguna. También hemos provocado graves daños que no tienen vuelta atrás. A estas personas y a sus familiares les pedimos perdón. Estas palabras no solucionarán lo sucedido, ni mitigarán tanto dolor. Lo decimos con respeto, sin querer provocar de nuevo aflicción alguna", remarcaron. 

En un intento por justificar su accionar y defender a sus propias víctimas, ETA afirmó. que "entendemos que muchos consideren y expresen que nuestra actuación ha sido inaceptable e injusta, y lo respetamos, pues a nadie se le puede forzar a decir lo que no piensa o siente".

Sin embargo, "para otros muchos también han sido totalmente injustas, pese a utilizar el disfraz de la ley, las acciones de las fuerzas del Estado y de las fuerzas autonomistas que han actuado conjuntamente, y tampoco esos ciudadanos y ciudadanas merecen ser humillados". 

En línea con estos argumentos, Arnaldo Otegi, coordinador general de EH Bildu e histórico líder de la izquierda abertzale (patriótica), destacó que el comunicado de ETA es "un hecho histórico sin precedentes" que supone una "contribución definitiva a la paz y la reconciliación", una tarea que "todos deben asumir". 

La organización separatista vasca ETA, cuyas siglas significan "Euskadi ta Askatasuna" (Patria Vasca y Libertad), nació el 31 de julio de 1959 en el seno de un grupo de jóvenes nacionalistas forjados en la lucha contra la dictadura de Francisco Franco. 

El 20 de octubre de 2011 dejó atrás 43 años de lucha armada por la creación de un País Vasco independiente de España y Francia, conflicto que dejó 914 muertos, de los cuales 850 fueron causados por los separatista, la mayoría en atentados.

El pedido de perdón de ETA, esperado desde hace años, se produjp en un momento en el que la sociedad vasca va muy por delante de la organización en lo que respecta a la reconciliación, si bien la superación del conflicto llevará décadas. 

Aceptar el perdón es un gesto personal. María Isabel Maixabel Lasa, esposa del exgobernador civil de Gipuzkoa Juan Mari Jáuregui, asesinado por ETA en el año 2000, fue la primera víctima en perdonar a un etarra en el marco de un programa de reconciliación y convivencia. Ella y muchos más vascos esperaban un día como hoy, aseguró.


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