
La División Investigaciones de Comodoro Rivadavia junto al GEOP y personal de comisarías, realizaron cinco allanamientos. Los mismos fueron en el marco de una investigación surgida a partir de los constantes enfrentamientos armados entre dos grupos antagónicos en la extensión del barrio Máximo Abásolo.
La situación completamente desequilibrada, obligó a la Policía del Chubut a tomar una medida. Comandos especiales irrumpieron en el barrio y procuraron desarmar a los habitantes de esa zona.
Los procedimientos se realizaron en la calle Forjadora Patagónica, Gastre y el último en un domicilio ubicado en Margaritas y Huergo.
Los procedimientos fueron solicitados por la fiscal Andrea Rubio con argumentos de la Brigada que fueron presentados ante la juez Raquel Tassello quien los autorizó.
Una guerra
Aunque resulta difícil que las autoridades lo admitan, no pocos aseguran que en Comodoro, el Abásolo es tierra de nadie, una zona gobernada por las bandas y su armamento. Un comisario explicó la última semana que se hicieron gestiones para calmar las aguas de dos bandas y hasta les hicieron firmar a esas personas un compromiso de “alto el fuego”.
Pero esa tensa paz duró tan solo seis días.
De nuevo hubo tiroteos contra una casa, un hombre fue herido y apenas si se secuestraron algunas balas. El archivo de episodios que pesa sobre esta zona de Comodoro Rivadavia es elocuente. Asesinatos, disparos contra viviendas, detonaciones a la orden del día, procedimientos policiales con ataques a piedrazos. Y más.
Mientras tanto, pareciera que la única solución resultó pedir medidas judiciales. Una situación por demás compleja que tiene preocupadas a las autoridades.

La División Investigaciones de Comodoro Rivadavia junto al GEOP y personal de comisarías, realizaron cinco allanamientos. Los mismos fueron en el marco de una investigación surgida a partir de los constantes enfrentamientos armados entre dos grupos antagónicos en la extensión del barrio Máximo Abásolo.
La situación completamente desequilibrada, obligó a la Policía del Chubut a tomar una medida. Comandos especiales irrumpieron en el barrio y procuraron desarmar a los habitantes de esa zona.
Los procedimientos se realizaron en la calle Forjadora Patagónica, Gastre y el último en un domicilio ubicado en Margaritas y Huergo.
Los procedimientos fueron solicitados por la fiscal Andrea Rubio con argumentos de la Brigada que fueron presentados ante la juez Raquel Tassello quien los autorizó.
Una guerra
Aunque resulta difícil que las autoridades lo admitan, no pocos aseguran que en Comodoro, el Abásolo es tierra de nadie, una zona gobernada por las bandas y su armamento. Un comisario explicó la última semana que se hicieron gestiones para calmar las aguas de dos bandas y hasta les hicieron firmar a esas personas un compromiso de “alto el fuego”.
Pero esa tensa paz duró tan solo seis días.
De nuevo hubo tiroteos contra una casa, un hombre fue herido y apenas si se secuestraron algunas balas. El archivo de episodios que pesa sobre esta zona de Comodoro Rivadavia es elocuente. Asesinatos, disparos contra viviendas, detonaciones a la orden del día, procedimientos policiales con ataques a piedrazos. Y más.
Mientras tanto, pareciera que la única solución resultó pedir medidas judiciales. Una situación por demás compleja que tiene preocupadas a las autoridades.