Un grupo feminista adaptó "El Principito": llegó "La Principesa"

Esta edición adaptada de la historia de Antoine de Saint-Exupéry está protagonizada por mujeres y escrita en lenguaje inclusivo. Además, elimina a la icónica serpiente digiriendo a un elefante para mostrar un trato más amable hacia los animales.

La Principesa llegó para reemplazar al Principito, según sus autoras.
La Principesa llegó para reemplazar al Principito, según sus autoras.
26 OCT 2018 - 19:24 | Actualizado

Según las propias impulsoras del proyecto Espejos Literarios, los principales motivos que animaron a contar de “otra manera” el clásico de grandes y chicos fueron tales como; la falta de mujeres protagonistas; la perpetuación de estereotipos de raza, género y orientación sexual; la falta del lenguaje inclusivo y “un largo etcétera”.

Publicado en 1943 y considerado uno de los diez libros más leídos de la historia del Siglo XX, quedará de lado por la nueva trama de esta versión. Pues la “Principesa” será una aviadora y la serpiente ya no se comerá a un elefante sino que se traga un volcán.

El proyecto español Espejos Literarios busca “reformular las obras maestras de la literatura para dotar de significado a su carácter universal”.

Dicen además explicar que con este material “La Principesa es más que una simple traducción de género; es una obra reescrita a través de un nuevo universo de personajes que respeta lo esencial de la obra original. Eso que para Saint Exupéry es invisible a los ojos. El público infantil y adulto que lea La Principesa acompañará a nuestra aviadora protagonista en su redescubrimiento del amor y la amistad a través de su pequeña amiga de cabellos violetas, viajando a planetas donde los oficios son desempeñados indistintamente por hombres y mujeres, y donde los animales reciben un trato un poco más amable que en la obra original”.

De hecho, la equidad que mantendrá la historia será de un 60% y 40% en los personajes femeninos y masculinos, respectivamente.

Las autoras dicen que en la “adaptación” hay “una tríada de protagonistas (principesa, aviadora y clavel) que invierte los modelos tradicionales de género en la literatura”.

Y además de la paridad y el lenguaje inclusivo ya mencionados se incorporan “algunas referencias ocultas a figuras históricas femeninas”, a la vez que se eliminan “algunas referencias directas o indirectas a la raza, país o religión de los personajes para crear una historia más universal”, detallan.

La Principesa llegó para reemplazar al Principito, según sus autoras.
La Principesa llegó para reemplazar al Principito, según sus autoras.
26 OCT 2018 - 19:24

Según las propias impulsoras del proyecto Espejos Literarios, los principales motivos que animaron a contar de “otra manera” el clásico de grandes y chicos fueron tales como; la falta de mujeres protagonistas; la perpetuación de estereotipos de raza, género y orientación sexual; la falta del lenguaje inclusivo y “un largo etcétera”.

Publicado en 1943 y considerado uno de los diez libros más leídos de la historia del Siglo XX, quedará de lado por la nueva trama de esta versión. Pues la “Principesa” será una aviadora y la serpiente ya no se comerá a un elefante sino que se traga un volcán.

El proyecto español Espejos Literarios busca “reformular las obras maestras de la literatura para dotar de significado a su carácter universal”.

Dicen además explicar que con este material “La Principesa es más que una simple traducción de género; es una obra reescrita a través de un nuevo universo de personajes que respeta lo esencial de la obra original. Eso que para Saint Exupéry es invisible a los ojos. El público infantil y adulto que lea La Principesa acompañará a nuestra aviadora protagonista en su redescubrimiento del amor y la amistad a través de su pequeña amiga de cabellos violetas, viajando a planetas donde los oficios son desempeñados indistintamente por hombres y mujeres, y donde los animales reciben un trato un poco más amable que en la obra original”.

De hecho, la equidad que mantendrá la historia será de un 60% y 40% en los personajes femeninos y masculinos, respectivamente.

Las autoras dicen que en la “adaptación” hay “una tríada de protagonistas (principesa, aviadora y clavel) que invierte los modelos tradicionales de género en la literatura”.

Y además de la paridad y el lenguaje inclusivo ya mencionados se incorporan “algunas referencias ocultas a figuras históricas femeninas”, a la vez que se eliminan “algunas referencias directas o indirectas a la raza, país o religión de los personajes para crear una historia más universal”, detallan.