Acompañada de la abuela María Luisa Huincaleo, Juana Antieco contó que la abuela fue una de las desalojadas de Costa del Lepá, y “hoy tenemos un conflicto con un terrateniente poderoso de Esquel”.
Recalcó que se están empoderando porque “los pueblos originarios no tenemos voz y estamos empezando a resurgir. Nos colonizaron la cabeza y el saber; y somos pueblos sobrevivientes al mayor genocidio mundial. Nos estamos recuperando de la maldita Campaña del Desierto que terminó en el Departamento Cushamen”.
“Pero –siguió Juana Antieco-, no nos mataron y acá estamos resistiendo y defendiendo lo que consideramos que es nuestro territorio”. Sostuvo que en barrios de Esquel y parajes como Nahuelpan, Lago Rosario y otros viven familias desalojadas de su territorio. Acotó que la gente vive en condiciones indignas en barrios marginales porque a sus tierras se las repartieron entre cuatro o cinco terratenientes.
Críticas a la Rural
Luego manifestó que “se han dicho muchas cosas en estos días, principalmente desde la Sociedad Rural de Esquel. Invito a Leonardo Jones (presidente de la entidad), a un debate público”.
Le reprochó a la Rural el poder adquisitivo y capacidad para nuclear a terratenientes, como “tiene capacidad para movilizar a toda esa gente -la semana pasada para reclamar por la usurpación de un campo por parte de Eusebio Antieco-, a la escuela de Lepá, que fue donada por mis abuelos Antieco y se educan niños de la comunidad mapuche”.
En la misma dirección Juana Antieco disparó que “tuvieron el descaro de ir a hacer una conferencia de prensa, a interrumpir la lucha y separar a los hermanos; y ahí quedamos etiquetados como mapuches malos porque nos atrevemos a levantamos y posicionarnos, por un derecho que nos costó muchas vidas, pero que lo estamos logrando”.
Pidió “que nos ayuden y nos apoyen, porque la lucha que llevamos adelante los pueblos indígenas es contra los terratenientes, contra los estancieros, contra las empresas capitalistas que lo único que quieren es llevarse todos los recursos”.

Acompañada de la abuela María Luisa Huincaleo, Juana Antieco contó que la abuela fue una de las desalojadas de Costa del Lepá, y “hoy tenemos un conflicto con un terrateniente poderoso de Esquel”.
Recalcó que se están empoderando porque “los pueblos originarios no tenemos voz y estamos empezando a resurgir. Nos colonizaron la cabeza y el saber; y somos pueblos sobrevivientes al mayor genocidio mundial. Nos estamos recuperando de la maldita Campaña del Desierto que terminó en el Departamento Cushamen”.
“Pero –siguió Juana Antieco-, no nos mataron y acá estamos resistiendo y defendiendo lo que consideramos que es nuestro territorio”. Sostuvo que en barrios de Esquel y parajes como Nahuelpan, Lago Rosario y otros viven familias desalojadas de su territorio. Acotó que la gente vive en condiciones indignas en barrios marginales porque a sus tierras se las repartieron entre cuatro o cinco terratenientes.
Críticas a la Rural
Luego manifestó que “se han dicho muchas cosas en estos días, principalmente desde la Sociedad Rural de Esquel. Invito a Leonardo Jones (presidente de la entidad), a un debate público”.
Le reprochó a la Rural el poder adquisitivo y capacidad para nuclear a terratenientes, como “tiene capacidad para movilizar a toda esa gente -la semana pasada para reclamar por la usurpación de un campo por parte de Eusebio Antieco-, a la escuela de Lepá, que fue donada por mis abuelos Antieco y se educan niños de la comunidad mapuche”.
En la misma dirección Juana Antieco disparó que “tuvieron el descaro de ir a hacer una conferencia de prensa, a interrumpir la lucha y separar a los hermanos; y ahí quedamos etiquetados como mapuches malos porque nos atrevemos a levantamos y posicionarnos, por un derecho que nos costó muchas vidas, pero que lo estamos logrando”.
Pidió “que nos ayuden y nos apoyen, porque la lucha que llevamos adelante los pueblos indígenas es contra los terratenientes, contra los estancieros, contra las empresas capitalistas que lo único que quieren es llevarse todos los recursos”.