POLICIALES

Intento de femicidio en Rawson: recorrida por farmacias y dos llamadas teléfonicas extrañas


Las acciones fueron hechas por el acusado Hugo Caballero y el destinario de las llamadas fue el hijo de la víctima.
25/11/2019 02:00

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Dos llamadas del imputado al hijo de la presunta víctima tras dos visitas a dos farmacias cercanas son algunos de los datos relevantes del caso que el fiscal Osvaldo Heiber lleva adelante contra Hugo Caballero, el taxista acusado de provocar un incendio intencional para dar muerte a su pareja en de Rawson, produciendo un grave siniestro con lesiones graves a otra mujer debido a la inhalación de monóxido de carbono.

Caballero podría ser condenado a una pena que no sería inferior a los 10 años de prisión, si sobre el final del proceso penal es hallado culpable de la gran cantidad de delitos que le enrostró e imputó el juez Gustavo Castro a instancias de la investigación que lleva adelante el la Fiscalía capitalina.

El MPF sostiene que posee las pruebas de la existencia de una olla con combustible que Caballero dejó debajo de la cama de la mujer que se hallaba durmiendo o en estado de inconsciencia, para luego prenderla fuego y alejarse del edificio hacia dos comercio farmacéuticos del frente del edificio de departamentos “Almirante Brown” en la mañana del viernes.

Es que en el transcurso de esa mañana, Hugo Caballero fue primero a una farmacia ubicada sobre la avenida 25 de Mayo y desde allí llamó al hijo de quién era su pareja, Silvia Villarroel, para informarle sobre un presunto estado de salud delicado de su madre.

Minutos después, lo llamó nuevamente, pero esta vez desde otra farmacia, situada a menos de 100 metros de la misma y sobre la avenida Sarmiento, para informarle que salía un abundante humo del edificio de departamentos para que se acercara al lugar para, posteriormente, mezclarse –minutos después- con vecinos del complejo habitacional, quienes lo identificaron e increparon y en donde la Policía evitó males mayores interviniendo, tal cual lo indicara el comisario general Paulino Gómez, director de Seguridad de la Policía que estuvo en ese procedimiento.

En el hecho que se sospecha cometió Caballero, se reúne una importante cantidad de delitos con características además que agrava a cada uno de ellos. De allí que el fiscal Heiber expresó ante el juez Castro su temor a que el imputado se fugue en caso de estar en libertad durante el proceso judicial en su contra.

Agregó la posibilidad de entorpecer la investigación con amenazas a testigos ya que no sólo golpeaba y amenazaba a Villarroel, sino que las amenazas llegaron hasta el médico Oscar Giovanelli, en oportunidad de atender a la mujer en el Hospital de Rawson tras en de las golpizas que le propinó Caballero.

La imputación contra Caballero es la siguiente: “Femicidio en grado de tentativa, doblemente agravado por haber sido perpetrado contra una mujer con la que ha mantenido una relación de pareja, con alevosía, por un medio idóneo para crear un peligro común, mediando violencia de género todo ello en concurso ideal”. Además “incendio agravado por generar peligro común para los bienes, y por ocasionar peligro de muerte para una o varias personas, en concurso ideal con Lesiones graves”.

Dos testimonios comprometedores