PROVINCIA

Editorial / Los mensajes de unidad y la inexcusable obligación de una oposición responsable

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15/12/2019 02:00

Segundo mandato. Arcioni jura como gobernador ante su vice, Sastre, con quien mejoró la relación.

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Ya se ha hablado largo y tendido en los últimos tiempos de la crisis que agobia a Chubut. Nadie puede pensar que de un pozo tan profundo se pueda salir entre pocos, sin la colaboración de muchos y, sobre todo, sin responsabilidad.

En ese camino parece estar el gobernador Mariano Arcioni, que hace seis días asumió su segundo mandato con un discurso más elaborado, como decidido a intentar hacer todo lo que no pudo en esa traumática etapa que le tocó afrontar en los últimos dos años.

La convocatoria que hizo desde la Legislatura a todos los sectores económicos y empresarios, y en especial a los sindicatos, fue uno de los puntos altos de su discurso. Habló de “un gran acuerdo de desarrollo, producción y generación de trabajo genuino para los chubutenses”, y se ganó los aplausos.

Claro que la gesta no será sencilla, requerirá la toma de decisiones fuertes y para eso necesita tener ordenado el frente interno. Su relación con el vicegobernador Ricardo Sastre mejoró, al menos en público. Se mostraron cercanos y con gestos de aprecio el día de la asunción, y luego de varios días en donde cada uno se ocupó de su agenda (Arcioni salió al interior a recorrer asunciones de intendentes en diferentes pueblos, y Sastre mantuvo reuniones con un perfil más alto del que suelen tener los vices), el viernes a la noche compartieron en Comodoro Rivadavia la cena por los 30 años de Petrominera.

La relación entre ambos va a ser clave para lo que viene. Arcioni no tiene problemas en que Sastre se muestre más activo que otros vicegobernadores, pero viene marcando la cancha con delicadeza para que nadie se pase de la raya.

Un pequeño escarceo en la conformación de la cúpula de la Policía del Chubut fue subsanado sin necesidad de recurrir al “VAR”. La idea de algunos de cambiar al jefe de Policía tensó las cosas durante varios días. Es más, el acto del Día de la Policía cambió de Puerto Madryn a Trelew como consecuencia de estos contrapuntos. Y luego de ello, Arcioni confirmó que Miguel Gómez seguirá en su puesto y quien debió buscar nuevos rumbos (a la por ahora confusa Agencia Provincial Antinarcóticos) es el segundo jefe, Néstor “Tero” Gómez Ocampo, al que algunos le achacaron demasiada cercanía con el “grupo Madryn”, como llaman en Fontana 50 a los recién llegados a ocupar puestos relevantes desde la ciudad portuaria.

Se largó debate

El viernes, en medio del acto por el Día del Petróleo, Arcioni sorprendió a propios y extraños al plantear la diversificación productiva, el rol de los hidrocarburos y la capacidad que, según él, Chubut tiene para desarrollar sus recursos naturales con los debidos controles.

No pronunció la palabra ni una vez, pero estaba hablando de minería. “No nos detengamos en discusiones que no llevan a nada, fundamentalistas o idealistas. Demos la discusión de cara a la sociedad y siempre con respeto”, reclamó Arcioni, que sabe que el tema le va a traer algún dolor de cabeza pero la discusión habrá que darla más tarde o más temprano.

Cosas por su nombre

La decisión de los cuatro concejales de Trelew que integran la minoría legislativa de ponerle trabas a la cesión de tierras que la Municipalidad de Trelew propiciaba para cerrar cuanto antes una obra millonaria como la Central de Cargas, no fue la mejor señal que podría haber dado el nuevo Concejo Deliberante.

Aunque es atendible que algunos concejales puedan argumentar que no hubo tiempo suficiente para ver en profundidad los tres expedientes que presentó el oficialismo (el de la Central de Cargas y dos vinculados a la Cooperativa Eléctrica), de ninguna manera se puede admitir que dirigentes políticos que obtuvieron sus bancas hace seis meses no se hayan informado mínimamente de lo que les esperaba por delante.

De hecho, terminaron aprobando los dos temas relacionados a la Cooperativa local pero le pisaron la Central de Cargas al intendente Adrián Maderna, que quería avanzar rápidamente con el tema porque si hay algo que no abunda en Trelew son proyectos de inversión y empleo.

Nadie esperaba que el único concejal radical o la edil del partido municipal apoyaran la iniciativa, pero era esperable que en esa línea de “unidad” o de “es con todos” que viene desde lo más alto del peronismo a nivel nacional, los dos concejales que responden a César Gustavo Mac Karthy fueran al menos más contemplativos con un proyecto que necesitaba como el agua la cesión de tierras municipales para poder arrancar en dos meses.

Sin embargo, la interna peronista de Trelew demostró que goza de “buena salud” y no parece tener límites. Claro que esta vez algunos se encargaron de dejar blanco sobre negro las cosas. El viernes, por ejemplo, la UOCRA, el gremio más interesado en que la Central de Cargas arranque porque hay miles de trabajadores sin empleo, salió con los tapones de punta contra el exintendente y exvicegobernador: “Se castigó al obrero por culpa de (César Gustavo) Mac Karthy. Me hago cargo de lo que digo. Estamos hablando de fuentes de trabajo. Acá están las consecuencias”, se quejó Juan Carlos Villafañe, un alto dirigente del gremio de la construcción.

Hay que ver cómo termina la cosa, pero lo que queda claro es que ninguna oposición –sea del color que fuere- podrá exagerar sus posiciones, sobre todo por cuestiones internas que a la sociedad poco le importan. Los votaron para que sean responsables y les van a demandar en consecuencia. El que avisa no traiciona.