SOCIEDAD

El Bolsón: Una jornada de reflexión y sin alcohol

El alcohol “es la droga que más se consume y de la que menos se habla; está matando a nuestros jóvenes”, aseguró el intendente Bruno Pogliano, al tiempo que adelantó un proyecto de ordenanza “para que el alcohol al volante sea cero en esta ciudad”, en reemplazo del 0.5 actualmente permitido.

25/01/2020 02:00

Un mural recuerda el caso desde las paredes del hospital de El Bolsón .

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El 25 de enero de 2011, tres mochileros adolescentes perdieron la vida en el acceso norte a El Bolsón al ser atropellados por un artesano alcoholizado. Nehuen Marino (17), Eugenio Tretyakov (18) y Juan Enrique Schott (17), fallecieron en el acto, mientras que Jorge Arce (17) quedó herido y su madre murió cuando luchaba por su recuperación.

El hecho trágico generó la movilización de sus familiares y amistades, que desembocó en 2013 en una ordenanza que reglamenta la “prohibición de venta, expendio o suministro de alcohol durante el último sábado de enero en lugares públicos de El Bolsón”, al que ahora adhirió la Municipalidad de Lago Puelo.

En coincidencia, durante todo el fin de semana se realizarán actividades que “promueven el consumo responsable de alcohol y se concientiza a la ciudadanía en el compromiso de conducir un automóvil habiendo tomado”, adelantó ayer Enrique Schott, padre de uno de los jovenes fallecidos, quien remarcó que “un joven educado será un adulto responsable”.

Desde su óptica, “está muy banalizado el consumo de alcohol, no se lo toma en serio. No lo podemos llamar más emborracharse, directamente es intoxicarse. El cambio viene desde la familia”, insistió.

Con todo, sectores empresariales vinculados al turismo hicieron escuchar su queja por estos días en referencia a que “no discutimos la importancia del tema, pero es una época complicada para aplicar este tipo de medidas, considerando que la región está llena de gente y muchos no entienden que no les podemos vender una cerveza artesanal para acompañar la pizza. Una alternativa a futuro sería dejar como jornada sin alcohol la fecha del 25 de enero y no complicar un sábado”.

Por su parte, el intendente de Lago Puelo, Augusto Sánchez, recibió ayer a los integrantes del grupo J.E.N. (iniciales de las víctimas), tras lo cual declaró de interés municipal la “Jornada sin alcohol”, brindándoles el apoyo institucional para fomentar y profundizar la campaña de concientización. De igual modo, solicitó al Concejo Deliberante que “en el marco de sus competencias, y de asi estimarlo, se expida en igual sentido y proceda a legislar en la materia”.

Al respecto, la concejal de Juntos por el Cambio, Cristina Jara, confirmó para el próximo lunes el tratamiento de un proyecto de ordenanza que impulsa reglamentar “para el último sábado del mes de enero de cada año una noche sin alcohol en todo el ejido de Lago Puelo”.

En ese marco, propone “generar espacios de reflexión, prevención, concientización y educación respecto de usos y costumbres sobre el consumo de alcohol”. En los fundamentos, expone “los altos índices de accidentologia, ubicando al país en un triste récord a nivel internacional, como así también la incidencia del alcohol en sangre en accidentes registrados en la región, muchos de los cuales terminan en hechos trágicos con pérdidas de vida”, entre los que recordó el registrado días atrás en Epuyén.

Por su lado, la Municipalidad de El Bolsón informó que “se encuentra vigente la Ordenanza 133/2013, que establece la Jornada sin Alcohol, que se inicia el sábado 25 de enero a las 8 de la mañana hasta el domingo 26 a las 8 horas, que tiene por objetivo generar conciencia en la comunidad en el noveno aniversario del trágico hecho donde tres adolescentes (Juan, Eugenio y Nehuen), perdieron la vida”.

El espíritu de la norma “es la concientización de los ciudadanos sobre el uso y abuso de bebidas alcohólicas como también sus consecuencias, promocionando mediante actividades una alternativa sana y distinta de diversión para jóvenes y adultos”.

En detalle, las actividades previstas para este sábado arrancan a las 11, con la recordación del trágico hecho (a la altura del hipódromo local), donde se colocará una ofrenda floral y se plantarán árboles nativos, con la presencia de autoridades y de organizaciones de víctimas. Desde las 17, en la plaza Pagano, se ofrecerán tragos sin alcohol y se desarrollará un taller con gafas simuladoras de ebriedad. A las 19.30, habrá un zumbatón coordinado por “Chuky”; percusión con “La Zaranda” y rap con “Bizarre Crew”.

El domingo 26, a las 11, se hará una misa en la parroquia Nuestra Señora de Luján, en memoria de los mochileros fallecidos. En tanto, en la Casa de la Cultura de El Bolsón permanece abierta la muestra artística y un multimedial denominado “El dolor de la inconsciencia”.

Del odio al perdón

En junio de 2018, el mural pintado en las paredes del hospital en recuerdo a los tres mochileros muertos luego de ser atropellados por un conductor alcoholizado, apareció con un grafiti encima por el tema del aborto.

“Alguien no respetó el significado del mural, que para mí no es solo una pintura, es un recordatorio de lo bueno que tuvimos, de aquello que perdimos, de aquello que pudo ser y hoy no es”, escribió Enrique Schott, el padre de Juan, militante activo del grupo J.E.N.

Sin embargo, a las pocas horas, la sorpresa para lugareños y la gente vinculada al caso fue la foto de Francisco Chávez limpiando el mosaico. Se trata del artesano que ya había cumplido la condena de 4 años tras protagonizar aquel accidente el 25 de enero de 2011 sobre la ruta 40, que costó la vida a Max Yeuhen Tretyakov, Facundo Nehuen Marino y Juan Enrique Schott.

Sobre dicha acción, Enrique Schott (quien vive en Buenos Aires y viaja permanentemente a El Bolsón y Bariloche para hacer campañas sobre el alcoholismo y el manejo responsable), recordó “una reunión que tuvimos con Chávez y un mediador. Lo dejamos hablar, pidió perdón, lloró mucho y prometió ayudarnos. Nosotros le dijimos que con odio no podíamos vivir, que lo perdonamos, pero que no podíamos olvidar lo que le hizo a nuestro hijo. Le pedimos que corrigiera su vida, que cuidara a su familia”.

Desde su óptica, “el odio sirvió al principio para no abandonar la lucha, pero después se volvió inútil: los buenos recuerdos, las buenas cosas son incompatibles con el resentimiento. Por eso lo perdonamos, sé que voy a llorar a mi hijo siempre, pero Juancito nunca será motivo para el odio. Tengo el celular de Chávez, lo llamé y le agradecí y él también me agradeció, estoy más tranquilo”, detalló.

Durante el juicio, el juez Gregor Joos determinó que el acusado “no tuvo intención de matar”. Aquella noche, cuando Chávez salió de El Bolsón en dirección a su casa, conducía ebrio y a gran velocidad un Fiat Spazio, que además tenía serios desperfectos mecánicos. Desoyó una voz de alto de la policía caminera y poco después, imprevistamente, se cruzó a la mano contraria y atropelló a los cuatro mochileros que caminaban por la banquina.