ECONOMÍA

Caída del crudo y golpe en regalías

Según un informe privado, con el derrumbe del barril, Chubut podría perder hasta $ 10.000 millones.

15/03/2020 02:00

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En la apertura de los mercados globales del día 9 de marzo de 2020 se registró una caída récord en la cotización de los futuros de petróleo. El barril de crudo Brent llegó a un valor mínimo de 31 USD/barril. Esta caída, del orden del 30%, es la mayor baja diaria que se registra desde 1991, durante la Guerra del Golfo, e implica el valor más bajo por barril desde enero de 2016.

Asimismo, analistas del mercado afirman que la baja podría profundizarse. Los motivos son varios. La epidemia del COVID-19 iniciada en China en diciembre de 2019 generó un recorte en las estimaciones de consumo de petróleo del gigante asiático, el segundo comprador global de crudo.

Sin embargo, el último salto en la cotización se debió principalmente a las tensiones hacia adentro de la OPEP+. Esta organización, que agrupa a las principales potencias petroleras del mundo, decidió no imponer restricciones a la producción de crudo, generando una perspectiva de exceso de demanda ante un escenario de ralentización de la actividad económica global.

Según la consultora VentoSur, los perjuicios en las arcas provinciales por regalías podrían superar los 10 mil millones de pesos ante este nuevo escenario que se plantea, lo que casi que duplicaría el déficit previsto, y agregaría más problemas a una economía que ya viene desbalanceada.

“El presupuesto presentado por el Ejecutivo consideró un tipo de cambio de $87,1 y una cotización de referencia del crudo de 62 USD/barril. Con estos valores, la Provincia estimaba que las regalías totalizarían $25.151 millones en el año, y el déficit provincial llegaría a los $11.189 millones. Sin embargo, las proyecciones de las variables que determinan el cálculo de las regalías empeoraron para lo que queda del año. Los contratos de Brent a diciembre se negocian actualmente a 40 USD/barril, y las estimaciones de tipo de cambio han sufrido un recorte a $78,9 de acuerdo con el relevamiento elaborado por el Banco Central. De este modo, en 2020 los ingresos por regalías se contraerían a $14.236 millones, y el déficit se duplicaría a $22.468 millones”, analizan desde la consultora.

Respecto al análisis de los factores que desataron la crisis, desde Ventosur explican: “Los motivos son varios. La epidemia del COVID-19 iniciada en China en diciembre de 2019 generó un recorte en las estimaciones de consumo de petróleo del gigante asiático, el segundo comprador global de crudo. Sin embargo, el último salto en la cotización se debió principalmente a las tensiones hacia adentro de la OPEP+. Esta organización, que agrupa a las principales potencias petroleras del mundo, decidió no imponer restricciones a la producción de crudo, generando una perspectiva de exceso de demanda ante un escenario de ralentización de la actividad económica global”.

Los números confirman la alta depedencia de la provincia de estos factores y por lo tanto, el nivel del cimbronazo que se puede llegar a sentir. La actividad económica de Chubut depende fuertemente del sector petrolero. La producción petrolera representa el 30% del Producto provincial, el 12% del empleo registrado y alrededor del 30% del valor exportado. En términos fiscales el petróleo aporta, regalías mediante, el 20% de los ingresos totales de las arcas públicas provinciales.

“A partir de los datos disponibles al cierre del tercer trimestre de 2019, con un precio promedio de 64,5 USD/barril, Chubut registró ingresos por regalías de $12.522 millones. De este modo, el déficit financiero de la provincia fue de $2.488 millones. Si la cotización del crudo hubiese promediado los valores actuales durante esos nueve meses, la recaudación por regalías hubiese rondado los $6.624 millones, y el déficit unos $8.385 millones. Esto resulta de contabilizar únicamente la caída en las retenciones, excluyendo los efectos de la caída de actividad sobre ingresos brutos y otros tributos, lo cual empeoraría el panorama fiscal”.

A modo de conclusión, afirman: “En 2018, la devaluación y la suba del precio del petróleo contribuyeron a que esta gestión provincial pudiera enfrentar el inicio de 2019 en mejores condiciones financieras. Sin embargo, en un contexto de estancamiento de la actividad, la expansión del gasto 30 puntos por encima de la inflación consumió rápidamente ese oxígeno”.

“Adicionalmente, la estrategia de endeudamiento fue empeorando la situación. En primer lugar, por las crecientes erogaciones por vencimientos. En segundo lugar, debido a que la débil demanda imposibilita colocar nuevos instrumentos. Esto último se debe a las expectativas relacionadas a la negociación de la deuda nacional y al estado del mercado global. A este panorama se suma entonces un nuevo elemento. La apuesta a la mejora de las condiciones externas como principal plan de saneamiento de las finanzas provinciales parece volver a fallar. Esto nos enfrenta una vez más a la necesidad de debatir la responsabilidad fiscal de la provincia”.