POLICIALES

El exfuncionario extorsionado por una masajista se defiende y apunta contra Torres Otarola


Martín Sandoval, exdirector en Familia, vinculó a la ministra Torres Otárola con la extorsión en su contra de una masajista.
23/05/2020 02:00

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Pese a que en el inicio de la investigación de su denuncia por extorsión contra una maso-terapeuta de Esquel tenía identidad reservada, Martín Sandoval rompió el silencio. Aclaró que si bien la noticia empezó como una extorsión sexual, “esto viene de una cuestión política, a partir de mi salida y la de otros funcionarios del Ministerio de Desarrollo Social, Familia, Mujer y Juventud”.

Sandoval era director general de Desarrollo Social. “Mi renuncia generó diferencias con la ministra (Cecilia Torres Otárola), y por sus dichos debí salir a contar por qué fue mi salida. Empezaron a circular noticias y se me quiso culpar de irregularidades dentro del Ministerio”.

El contador aludió a una entrevista de Torres Otárola en Cadena Tiempo el 15 de mayo, cuyos términos fueron replicados en Jornada. “La ministro dijo que a los funcionarios que se fueron, les llegarán notificaciones judiciales”.

Indicó que en el Ministerio de Desarrollo Social se dan irregularidades que salen a la luz, como el caso de “funcionarios que ni siquiera viven en Rawson. Con mi salida, de boca de la ministra salió que no era idóneo para el cargo y que había retenido becas, lo que produjo que referentes de movimiento sociales me enviaran mensajes insultándome”.

Señaló que “llamativamente desde un Facebook trucho, denominado Escrache Política, publicaron datos falsos a partir de mis dichos de la salida del Ministerio; termina en esta situación del martes cuando me llamaron para advertirme que tenían documentación, fotos y videos que me implicaban, sin decirme en qué contexto”.

“Me dieron el número de otro teléfono (celular) para que me comunique, y atendió la masajista, quien me relata que le robaron su celular con información; me hablaba de audios, de videos, y se contradecía a medida que avanzaba”, relató Sandoval. La conversación comenzó a las 20 y finalizó a las 2 del miércoles, con un pedido de dinero.

“En medio de la comunicación me dice que tiene relación con la ministra”, agregando que la masoterapeuta, tiene vínculos con un caso que ella misma denunció en noviembre del año pasado, en el que “la ministra salió a apoyarla por una cuestión de género”.

El miércoles, patrocinado por un abogado, Sandoval asentó la denuncia en la Fiscalía, y a pedido del fiscal interviniente, se siguió el juego del pago hecho por la mujer. Serían $ 20.000, “para que quedara configurado el hecho de extorsión, y poder allanar y secuestrar los elementos que se estaban usando”.

Sandoval afirmó que no hay fotos, videos ni documentación que lo comprometan. Y sugirió que las pericias deberán corroborar lo que contienen los celulares secuestrados.

El mismo miércoles la Fiscalía le informó que ya estaba la orden del juez José Colabelli para encarar el allanamiento con secuestro de elementos y el dinero, que fue fotografiado y enumerado, además del pedido de detención de la mujer, que no se concretó. “A las 18.30 del miércoles entregó la plata solicitada y a las 19.30 se inició el procedimiento, porque era la hora en la que estaría la persona que supuestamente la extorsionó a ella, aunque no existió”.

El operativo concluyó a las 21.30 y la Policía informó al fiscal y a él que había resultado positivo. “Pero a las 22 la masajista se comunica del mismo número, amenazando en el audio que juntaría la documentación y se la enviaría a Cecilia”, agregó.

Esta llamada provocó que con su abogado fueran a la División Policial de Investigaciones -a cargo del subcomisario Pablo Carrizo- a plantear por qué no habían detenido a la mujer, y cómo seguía con el mismo celular. Sin respuesta, la misma noche del miércoles pidieron otro allanamiento y la detención. Secuestraron dos celulares pero la maso-terapeuta sigue en libertad, con prohibición de acercamiento.

Para Sandoval hay doble extorsión, ya que primero le pide dinero, y después amenaza con enviar documentación a Cecilia (él interpreta que es Torres Otárola), y a un periodista. “Me advirtió que si no retiraba la denuncia en su contra, haría público todo”, manifestó.

Admitió que en octubre de 2019 fue dos veces a sesiones de masajes. “No tuve más comunicación con ella, y me llama la atención que la extorsión aparece justo ahora que se publicó una seguidilla de cosas en Facebook”. Aseguró que en sus visitas “no hubo connotación sexual”.

Resta aguardar si hay alguna respuesta de la ministro apuntada.