Otro síntoma: los recuperados del coronavirus se quedan pelados a los dos o tres meses

Cabello en la almohada, en el cepillo del pelo y entre los dedos cada vez que se lava. Los dermatólogos observan un aumento de los casos de personas que superaron el coronavirus y, a los dos o tres meses, empiezan a perder el pelo.

Al tener el pelo más largo, los mechones que se caen son más grandes, y también, más alarmantes.
08 SEP 2020 - 19:38 | Actualizado

“Forma parte del grupo de caídas causadas por infecciones de cualquier tipo, entre las que se encontraría como viral la infección por coronavirus. Frente a una situación de estrés, se altera el ciclo natural del cabello. Se conoce como efluvio telógeno, debido a que múltiples folículos pilosos se sincronizan para entrar en fase telógena o fase de caída”, explica la dermatóloga Adriana Raimondi (M.N 63.217) , miembro de la Sociedad Argentina de Dermatología.

Esta característica aparece también de forma secundaria a procesos de alto impacto emocional como un parto o una operación quirúrgica.

Es normal perder aproximadamente 100 o 150 cabellos en fase telógena cada día, pero la pérdida de 100 o más en un lavado o al cepillarse es una causa de alarma que motiva consultas porque se torna evidente. Ocurre tanto en varones como en mujeres pero al tener el pelo más largo, los mechones que se caen son más grandes, y también, más alarmantes.

“El viejo pelo que había detenido su crecimiento en el momento de la enfermedad, se cae entre los dos y cinco meses después. Es el período que necesita el folículo piloso para arrancar de nuevo la formación del nuevo pelo. Es un fenómeno importante y masivo”, remarca la especialista.

Este tipo de pérdidas de pelo suelen ser temporales y reversibles, ya que no hay ninguna afectación definitiva del folículo piloso.

Lo importante es mantener una buena salud en lo físico y mental y comer una dieta completa y variada para minimizar al máximo el riesgo y el tiempo de duración del efluvio (calvicie).

La caída del pelo va a frenarse de forma progresiva. Después, empezará una fase de recrecimiento con pelo fino corto que, de a poco, va a engrosarse hasta recuperar la longitud y el tallo habitual. Todo este proceso es muy lento y puede durar hasta 12 meses.

“Si la persona es sana, más allá de una buena alimentación y buen descanso, no va a requerir otro tratamiento para recuperar su cabello. Se recomienda consumir fuentes de proteínas: carnes rojas, verduras verdes y legumbres. El hierro es una sustancia muy necesaria para la síntesis del pelo”, indica Raimondi.

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Al tener el pelo más largo, los mechones que se caen son más grandes, y también, más alarmantes.
08 SEP 2020 - 19:38

“Forma parte del grupo de caídas causadas por infecciones de cualquier tipo, entre las que se encontraría como viral la infección por coronavirus. Frente a una situación de estrés, se altera el ciclo natural del cabello. Se conoce como efluvio telógeno, debido a que múltiples folículos pilosos se sincronizan para entrar en fase telógena o fase de caída”, explica la dermatóloga Adriana Raimondi (M.N 63.217) , miembro de la Sociedad Argentina de Dermatología.

Esta característica aparece también de forma secundaria a procesos de alto impacto emocional como un parto o una operación quirúrgica.

Es normal perder aproximadamente 100 o 150 cabellos en fase telógena cada día, pero la pérdida de 100 o más en un lavado o al cepillarse es una causa de alarma que motiva consultas porque se torna evidente. Ocurre tanto en varones como en mujeres pero al tener el pelo más largo, los mechones que se caen son más grandes, y también, más alarmantes.

“El viejo pelo que había detenido su crecimiento en el momento de la enfermedad, se cae entre los dos y cinco meses después. Es el período que necesita el folículo piloso para arrancar de nuevo la formación del nuevo pelo. Es un fenómeno importante y masivo”, remarca la especialista.

Este tipo de pérdidas de pelo suelen ser temporales y reversibles, ya que no hay ninguna afectación definitiva del folículo piloso.

Lo importante es mantener una buena salud en lo físico y mental y comer una dieta completa y variada para minimizar al máximo el riesgo y el tiempo de duración del efluvio (calvicie).

La caída del pelo va a frenarse de forma progresiva. Después, empezará una fase de recrecimiento con pelo fino corto que, de a poco, va a engrosarse hasta recuperar la longitud y el tallo habitual. Todo este proceso es muy lento y puede durar hasta 12 meses.

“Si la persona es sana, más allá de una buena alimentación y buen descanso, no va a requerir otro tratamiento para recuperar su cabello. Se recomienda consumir fuentes de proteínas: carnes rojas, verduras verdes y legumbres. El hierro es una sustancia muy necesaria para la síntesis del pelo”, indica Raimondi.


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