Por Martín Tacón
Hoy, por primera vez en Argentina, se celebra el Día de la Mujer en la Aeronáutica. La conmemoración de este día histórico es fruto del esfuerzo de miles de mujeres profesionales de la aviación de todo el país que tomaron un rol activo y protagónico en el sector aeronáutico. Una de las alentadoras de este hito es Vanina Busniuk, una joven pilota de Rada Tilly que se formó en el Aeroclub de Comodoro Rivadavia.
“Empecé a volar a los 25 años”, cuenta Vanina en diálogo con Jornada. “De chica pensaba que las mujeres no podían volar, que no tenían ese espacio”. La estructura machista de la sociedad hizo sentir desplazadas a muchas mujeres apasionadas por la aviación. “Es un ambiente dominado por hombres”, dice. Pero aquel paradigma emprendió el rumbo del cambio dos años atrás.
Un hito histórico
Fue el 9 de diciembre de 2018 cuando un grupo de mujeres autoconvocadas organizó el Primer Encuentro Nacional de Mujeres en la Aviación. No había precedentes de un evento similar. El objetivo: convocar a todas las mujeres dedicadas a la aviación en un mismo lugar. El encuentro fue organizado a través de redes sociales y tuvo lugar en el Aero Club Río de la Plata, ubicado en Berazategui, Buenos Aires. Allí se dieron cita mujeres dedicadas a una amplia variedad de actividades aeronáuticas: pilotas comerciales, tripulantes de cabina, controladoras de vuelo, integrantes de la Fuerza Aérea, Gendarmería Nacional y Prefectura Naval, mecánicas, instructoras y meteorólogas, entre otras.
El primer Encuentro fue un éxito rotundo. Tal fue así, que ese mismo año cinco de aquellas apasionadas mujeres decidieron constituir la Asociación Mujeres en Aviación Argentina (AMAAR). Entre ellas, desde uno de los rincones más australes del país, estaba la pilota comodorense Vanina Busniuk, ideadora y fundadora del colectivo feminista, quien tomó el cargo de presidenta. La iniciativa repuntó de la mano de Karen Mendicini, Taila Moro Battaglia y Jenny Dillon, que son hoy un pilar fundamental de la Asociación.
Guerreras del aire
El evento se repitió un año después, en la misma fecha, con un encuentro celebrado en Villa María, Córdoba. Esta segunda convocatoria tuvo vuelo internacional. “Hubo chicas de todo el territorio nacional y distintas partes del mundo”, cuenta Vanina.
La constante lucha de la mujer por hacerse un lugar respetado y notorio en la sociedad alcanzaba de pronto los cielos con un proyecto plausible que expresaba la necesidad de contar con un día conmemorativo. Su voz fue escuchada: el 30 de noviembre de 2020, el senador nacional Alfredo Luenzo anunció que desde el Senado de la Nación se decretaba de manera unánime el 9 de diciembre como el Día de la Mujer en la Aeronáutica.
“Este día es muy representativo”, dice Vanina Busniuk. “No queríamos que quede ese antecedente sin reconocimiento, marcó un antes y un después en la aviación de mujeres. Nunca se había hecho en la historia un encuentro que concentrara tantas mujeres aeronáuticas”.
Vanina Busniuk, como presidenta, es la cara visible de la Asociación, y por ello fue felicitada personalmente por el propio Alfredo Luenzo remarcando su trabajo y dedicación. No obstante, Vanina reconoce el esfuerzo de cada una de las mujeres que fueron parte de este hecho histórico y las califica como “guerreras del aire”.
Desde la Patagonia
La Asociación Mujeres en Aviación Argentina tiene sede en Comodoro Rivadavia. Desde allí se fomenta la participación activa de las mujeres adoptando roles protagónicos en actividades aeronáuticas de todo tipo. En el mundo de la aviación, la mujer representa solo el 1%. Este día conmemorativo es un paso a favor de la inclusión y representa la destrucción de las cadenas estigmatizantes creadas por el sexismo.
“Haber logrado este día es muy significativo para nosotras”, dice Vanina. “No solamente marca el primer encuentro, sino que también es parte de la lucha feminista y estas ganas de querer concentrarnos y conocernos”. No son muchas, pero la unión hace la fuerza. “Somos poquitas; esto sirvió como puntapié para que más mujeres podamos concentrarnos en un mismo lugar. Que se haya declarado el 9 de diciembre es un gran logro. Es una satisfacción colectiva para todas las chicas que participaron. Es un recuerdo y un antecedente”.
Desde su cargo de titular de la AMAAR, invita a todas aquellas mujeres interesadas en la aviación a dar un paso al frente en pos de sus deseos. “Contra cualquier prejuicio que pueda existir en la sociedad, sea en la familia o compañeros de trabajo, se puede. Cada vez somos más. Si yo pude ser piloto, otra mujer también puede. De a poquito vamos copando espacios que eran ocupados por hombres en un predominio masculino. Nos vamos ganando nuestro lugar. No hay diferencias entre hombres y mujeres, somos iguales. Por eso se conformó la Asociación, para demostrar que no hay barreras ni límites a los que la mujer no pueda llegar”.
Hoy es el gran día. Por primera vez, las guerreras del aire celebrarán el fruto de su lucha. Lo harán con una jornada de mujeres aeronáuticas en Villa Mercedes, San Luis, donde se firmará un acuerdo de colaboración recíproca con EANA (Empresa Argentina de Navegación Aérea) y un acuerdo de contribución con FADA (Federación Argentina de Aeroclubes).
El feminismo remonta vuelo, como diría Frida Kahlo: “Pies para qué los quiero si tengo alas para volar”.

Por Martín Tacón
Hoy, por primera vez en Argentina, se celebra el Día de la Mujer en la Aeronáutica. La conmemoración de este día histórico es fruto del esfuerzo de miles de mujeres profesionales de la aviación de todo el país que tomaron un rol activo y protagónico en el sector aeronáutico. Una de las alentadoras de este hito es Vanina Busniuk, una joven pilota de Rada Tilly que se formó en el Aeroclub de Comodoro Rivadavia.
“Empecé a volar a los 25 años”, cuenta Vanina en diálogo con Jornada. “De chica pensaba que las mujeres no podían volar, que no tenían ese espacio”. La estructura machista de la sociedad hizo sentir desplazadas a muchas mujeres apasionadas por la aviación. “Es un ambiente dominado por hombres”, dice. Pero aquel paradigma emprendió el rumbo del cambio dos años atrás.
Un hito histórico
Fue el 9 de diciembre de 2018 cuando un grupo de mujeres autoconvocadas organizó el Primer Encuentro Nacional de Mujeres en la Aviación. No había precedentes de un evento similar. El objetivo: convocar a todas las mujeres dedicadas a la aviación en un mismo lugar. El encuentro fue organizado a través de redes sociales y tuvo lugar en el Aero Club Río de la Plata, ubicado en Berazategui, Buenos Aires. Allí se dieron cita mujeres dedicadas a una amplia variedad de actividades aeronáuticas: pilotas comerciales, tripulantes de cabina, controladoras de vuelo, integrantes de la Fuerza Aérea, Gendarmería Nacional y Prefectura Naval, mecánicas, instructoras y meteorólogas, entre otras.
El primer Encuentro fue un éxito rotundo. Tal fue así, que ese mismo año cinco de aquellas apasionadas mujeres decidieron constituir la Asociación Mujeres en Aviación Argentina (AMAAR). Entre ellas, desde uno de los rincones más australes del país, estaba la pilota comodorense Vanina Busniuk, ideadora y fundadora del colectivo feminista, quien tomó el cargo de presidenta. La iniciativa repuntó de la mano de Karen Mendicini, Taila Moro Battaglia y Jenny Dillon, que son hoy un pilar fundamental de la Asociación.
Guerreras del aire
El evento se repitió un año después, en la misma fecha, con un encuentro celebrado en Villa María, Córdoba. Esta segunda convocatoria tuvo vuelo internacional. “Hubo chicas de todo el territorio nacional y distintas partes del mundo”, cuenta Vanina.
La constante lucha de la mujer por hacerse un lugar respetado y notorio en la sociedad alcanzaba de pronto los cielos con un proyecto plausible que expresaba la necesidad de contar con un día conmemorativo. Su voz fue escuchada: el 30 de noviembre de 2020, el senador nacional Alfredo Luenzo anunció que desde el Senado de la Nación se decretaba de manera unánime el 9 de diciembre como el Día de la Mujer en la Aeronáutica.
“Este día es muy representativo”, dice Vanina Busniuk. “No queríamos que quede ese antecedente sin reconocimiento, marcó un antes y un después en la aviación de mujeres. Nunca se había hecho en la historia un encuentro que concentrara tantas mujeres aeronáuticas”.
Vanina Busniuk, como presidenta, es la cara visible de la Asociación, y por ello fue felicitada personalmente por el propio Alfredo Luenzo remarcando su trabajo y dedicación. No obstante, Vanina reconoce el esfuerzo de cada una de las mujeres que fueron parte de este hecho histórico y las califica como “guerreras del aire”.
Desde la Patagonia
La Asociación Mujeres en Aviación Argentina tiene sede en Comodoro Rivadavia. Desde allí se fomenta la participación activa de las mujeres adoptando roles protagónicos en actividades aeronáuticas de todo tipo. En el mundo de la aviación, la mujer representa solo el 1%. Este día conmemorativo es un paso a favor de la inclusión y representa la destrucción de las cadenas estigmatizantes creadas por el sexismo.
“Haber logrado este día es muy significativo para nosotras”, dice Vanina. “No solamente marca el primer encuentro, sino que también es parte de la lucha feminista y estas ganas de querer concentrarnos y conocernos”. No son muchas, pero la unión hace la fuerza. “Somos poquitas; esto sirvió como puntapié para que más mujeres podamos concentrarnos en un mismo lugar. Que se haya declarado el 9 de diciembre es un gran logro. Es una satisfacción colectiva para todas las chicas que participaron. Es un recuerdo y un antecedente”.
Desde su cargo de titular de la AMAAR, invita a todas aquellas mujeres interesadas en la aviación a dar un paso al frente en pos de sus deseos. “Contra cualquier prejuicio que pueda existir en la sociedad, sea en la familia o compañeros de trabajo, se puede. Cada vez somos más. Si yo pude ser piloto, otra mujer también puede. De a poquito vamos copando espacios que eran ocupados por hombres en un predominio masculino. Nos vamos ganando nuestro lugar. No hay diferencias entre hombres y mujeres, somos iguales. Por eso se conformó la Asociación, para demostrar que no hay barreras ni límites a los que la mujer no pueda llegar”.
Hoy es el gran día. Por primera vez, las guerreras del aire celebrarán el fruto de su lucha. Lo harán con una jornada de mujeres aeronáuticas en Villa Mercedes, San Luis, donde se firmará un acuerdo de colaboración recíproca con EANA (Empresa Argentina de Navegación Aérea) y un acuerdo de contribución con FADA (Federación Argentina de Aeroclubes).
El feminismo remonta vuelo, como diría Frida Kahlo: “Pies para qué los quiero si tengo alas para volar”.