POLICIALES

El accidente fatal en Rawson: no tuvo perdón

La madre de Ronald Guerra no aceptó el pedido de perdón de Nicolás Suganuma, que manejaba el coche que lo mató. Estará 3 meses preso y se abrió la pesquisa.

25/02/2021 02:00

Nicolás Suganuma, ayer en la audiencia. pridió perdón y dijo que nunca tuvo la intención de matar a nadie.

3.125

Yo quería dirigirme a la mamá, a la familia, a los amigos, a todos los que la falta de Ronald les afecta y les va a seguir afectando como me afecta a mí. Nunca quise que pase algo ni parecido a lo que pasó ese día. Lo siento un montón. No tengo ningún interés más que abrazarla...si usted permite que yo la abrace me gustaría abrazarla”. Lo dijo Nicolás Suganuma, el conductor del vehículo que el 18 de enero atropelló y mató al joven Ronald Guerra. Habló ante la jueza Mirta Romero en la audiencia de apertura de investigación en la Oficina Judicial de Rawson. La magistrada decidió que quede en prisión preventiva por tres meses. Liliana Guerra, la mamá del joven, respondió: “Sus disculpas son aceptadas, su perdón no es suficiente”.

La investigación durará 6 meses y la audiencia se prolongó más de cinco horas. La jueza Mirta Moreno se tomó 45 minutos para explicar punto por punto su decisión. Dijo que los fiscales Fernando Rivarola y Osvaldo Heiber argumentaron el peligro de entorpecimiento de la investigación y ede fuga, en tanto que el defensor Fabián Gabalachis pidió que la prisión sea domiciliaria, solicitud que la magistrada denegó.

En cuanto se supo la determinación de Moreno, familiares y amigos que con carteles, fotos y pancartas esperaban afuera del edificio de la Oficina Judicial, gritaron a viva voz “justicia”. Minutos más tarde, Liliana con a su abogada querellante, Gladys Olavarría, salieron y entre lágrimas abrazaron a los presentes: “Lo logramos, está en la cárcel. Ahora, recordémoslo y descansemos 3 meses hasta la próxima audiencia”, dijo Guerra, conmovida.

Tras el relato de la Fiscalía y la querella pidió la palabra Suganuma, el primero en llegar a la sala. “Yo me prepare parte de mi corta vida para hacer lo opuesto a lo que pasó ese día porque estudio para hacer el bien y mejorar la vida de la gente”.

Dijo además el imputado que “yo nunca hubiera querido que pase lo que pasó. Es algo que voy a tener de ese día y para siempre conmigo, y mi familia y amigos también lo tienen. Es una carga que voy a llevar toda la vida. Quiero que entiendan que lo siento un montón. Toda la vida me dediqué 8 y 10 años a hacer lo opuesto de lo que pasó. No tuve la intención de ninguna manera de hacer eso. No tengo más palabras para pedir perdón y disculpas y pedir alguna forma de poder devolver o sumar para contrarrestar esto que sé que nunca va a quedar saldado, pero yo nunca tuve la intención de hacer nada de lo que pasó. Sé que estas cosas van a seguir sucediendo, pero ojalá que no pase nunca más”.

Suganuma aseveró dirigiéndose a Guerra que “no quiero que nadie pase por lo que está pasando usted y su gente y no quiero que nadie pase por lo que estoy pasando yo, mi familia y mi gente. Por supuesto sé que lo suyo es mucho peor, pero le repito que nunca tuve la intención de hacer nada como eso, ni por asomo. Estoy lejos de eso. Soy lo opuesto. Lo que hice toda mi vida antes de que pase esto demuestra y justifica lo que estoy diciendo. Le pido disculpas si usted me las acepta. Lo siento un montón. No lo hice antes porque respeto su dolor y el de su gente. Entiendo que no hubiera estado bien porque se hubiera malinterpretado”.

“Quería verla a usted”

Y se sinceró: “Desde que salí de la Comisaria ese día yo quería verla a usted y me recomendaron que no lo haga. Pero es mi intención desde el primer día. Desde el primer día pienso en él, en usted, en su familia. Los siento con todo el corazón y no me va a alcanzar la vida, nada, para devolverle un poco de lo que perdió. No miento, no actúo, lo siento así”.

“No tengo más nada para decirle porque no creo que lo que yo diga pueda subsanar lo que pasó. Se lo digo desde lo más profundo de mi alma. Ojalá que no pase nunca más y pase lo que pase me voy a encargar de hacer algo yo para ayudar a prevenir estas cosas y que nadie tenga que estar en nuestros lugares. Es una desgracia que no tiene vuelta y que no voy a saber nunca como repararlo”.

Padres

“Mi familia lo siente igual que yo y están igual o más afectados que yo por lo que pasó. No piense que tengo desinterés en verla o hablar con usted. Estoy dispuesto a hablar con usted y mis padres la quieren ver. Estoy dispuesto a lo que usted necesite y disponga de mí. No tengo nada que ocultar. No actúo para nadie. Le pido disculpas y le voy a seguir pidiendo disculpas toda la vida. La voy a acompañar toda la vida. De la manera que usted crea si me lo pide yo voy a estar”, reveló.

“No es suficiente”

La mujer le respondió: “Voy a hablar de quién era Ronald, porque él no tuvo voz. Supimos quién era Nicolás Suganuma y a qué se dedica. Quiero hablar de mi hijo. Era estudiante de Enfermería, al otro día iba a ir a la Policía para ingresar y poder terminar de pagar sus estudios. Estuvo en el Plan Detectar e hizo pasantías en el asilo de ancianos. Quería vivir y tenía mucho para dar. Si es cierto, como dice la defensa, que iba con su celular escuchando música, pero no hay manera de ver si llevaba los auriculares puestos o en el cuello, que generalmente eso era algo que hacía”, relató ante la jueza Moreno.

Y relató lo que supone sucedió el fatídico día: “El sonido fuerte del celular en el momento que fue el hecho seguro golpeó y cuando un celular se golpea se puede accionar el teléfono. Mi hijo lleva una mochila donde sí se refractaba la luz de los autos y zapatillas igual, que eran de hockey. Refiriéndome a las disculpas de Nicolás Suganuma. Sus disculpas son aceptadas, su perdón no es suficiente”, dijo.

El hecho

Hasta pasado el mediodía en la Oficina Judicial se realizó la audiencia de apertura de investigación. En este marco se discutió la actuación de Suganuma para determinar su grado de responsabilidad en el hecho, con los argumentos cruzados de ambas partes.

El fiscal Heiber explicó que la fiscalía sostiene que se trató de un “homicidio culposo triplemente agravado” por consumo de alcohol, exceso de velocidad y por haber intentado darse a la fuga.

Dolor. Liliana Guerra, madre de Ronald, tras la audiencia. Llora abrazada a quienes la acompañaron ayer durante una mañana conmovedora.

Dolor. Liliana Guerra, madre de Ronald, tras la audiencia. Llora abrazada a quienes la acompañaron ayer durante una mañana conmovedora.