PROVINCIA

El Bolson: exigieron ser considerados “todos esenciales”

Una cincuentena de comerciantes se auto convocó en las puertas del municipio, donde el intendente Pogliano recibió a una delegación para analizar sus reclamos, que incluyeron un pedido puntual para que el gobierno rionegrino revea las medidas restrictivas por la pandemia mundial de coronavirus y “nos considere a todos esenciales, ya que un alto porcentaje está parado y sin vender”

27/05/2021 02:00

Movilizados. Comerciantes piden trabajar para mantener fuentes laborales.

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Al cierre de la reunión, el presidente de la Cámara de Comercio, Lucas Sebrié, adelantó que esperarán respuestas hasta el lunes, “antes de tomar otro tipo de medidas, como la decisión de no pagar los impuestos”.

En detalle, explicó que “como siempre, las autoridades municipales están tratando de apoyarnos, aunque no tienen mayor margen de maniobra o flexibilizar algo ante este decreto nacional. Ahora el intendente elevará nuestro pedido a la gobernadora Arabela Carreras, donde demandamos que se nos permita trabajar y no se nos discrimine frente a los grandes supermercados que se consideran esenciales. Si se pueden habilitar los grandes negocios, donde entran 20 o 30 clientes, porqué se le dice a los pequeños comerciantes que deben cerrar sus puertas”, argumentó.

Enseguida fundamentó que “el comercio no es un lugar de contagios, así lo demuestran las estadísticas. Aceptamos que tiene que haber medidas sanitarias y hay que cuidar a la gente -en nuestra actividad se trabajó mucho con los protocolos-, pero exigimos que nos permitan abrir, de lo contrario, que se cierre todo y tampoco pagamos impuestos”, reiteró.

Acerca de las expectativas de contar con turismo en las próximas vacaciones invernales, Sebrié dijo que “todavía no se sabe nada y tampoco se ha hablado. En principio, nos dicen que las medidas son hasta el 31 de mayo, pero todos tenemos la sensación de que se extenderá. Si es así, tendremos que analizar nuevamente esta realidad, que ya es insostenible”.

A modo de ejemplo, antepuso que “recién ahora empezamos a pagar los créditos derivados de la crisis del año anterior y no tenemos forma de juntar la plata. La gran mayoría vive el día y día y no guarda el dinero debajo del colchón. Al contrario, genera puestos de empleo y paga a sus proveedores, sin pensar en especular”. Remarcó además que “el Estado rionegrino aplica las medidas al extremo porque considera que el sistema de salud está en rojo, pero creemos que debe tener consideraciones en las distintas localidades. Tampoco alcanza con las líneas de créditos anunciadas: es complicado acceder, ya sea por la burocracia o por los requisitos exigidos”.

La presidente de la Cámara de Turismo, Karina Bayón, subrayó que “estamos pidiendo un mayor acompañamiento en las disposiciones sanitarias. Vivimos del turismo y sabemos que luego de este tipo de medidas restrictivas nuestros visitantes tardan mucho en recobrar la confianza en el destino. No hay ningún tipo de justificación para estas disposiciones tan extremas, que aniquilan a un montón de familias que se quedan sin trabajo”.

A su lado, Aluminé Honik (Gestur), precisó que “el mayor impacto en la caída de la economía regional se nota en el turismo y se refleja en el bolsillo de todos los cordilleranos”. En coincidencia, “nuestros clientes empiezan a perder la esperanza de programar sus vacaciones de invierno y para el empresariado de la zona es muy difícil afrontar los costos y mantener el empleo si no tiene ingresos”. No obstante, valoró “el gesto de los intendentes de la Comarca Andina, que en esta oportunidad no han cerrado el paralelo 42° (límite interprovincial), que ayuda bastante en el marco de la coyuntura”, aunque lamentó que “se sigan tomando medidas más pensadas para el AMBA, con situaciones totalmente diferentes a nuestra zona”.

En una nota elevada a la gobernadora, los comerciantes manifestaron “quienes decidieron apostar por el desarrollo, hoy están en la disyuntiva de cerrar para siempre o esconderse para trabajar. En la pandemia, el sector ha sido testigo de fiestas clandestinas, reuniones políticas, deportivas y otras, sin ningún protocolo. Hemos visto proliferar la venta ilegal y reiteradas manifestaciones populares que no hicieron más que poner en riesgo la salud de la población, a través de cadenas interminables de contagios. El pequeño comercio agotó sus reservas y liquidó su stock para poder conservar sus empleados, con nula asistencia del Estado. La vida comercial es el día a día, si no se vende no se puede llevar el sustento, ni pagar deudas, impuestos o alquileres”.

Piden “que el gobierno considere esencial a toda la actividad comercial, de servicios y productiva” y que “exceptué la obligación tributaria en todos los niveles: nacional, provincial y municipal, abarcando obligaciones impositivas, cargas sociales y otras. Que se suspendan todos los vencimientos (judiciales, bancarios, laborales, de servicios públicos y otros) y se instauren programas para sostener la planta laboral, de fácil acceso para todos los comercios y servicios”. Y “que se avance con el proceso de vacunación a todos los involucrados en las cadenas de comercialización”.