PROVINCIA

La clave del día / Nada terminó

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En promedio, la cifra de camas críticas ocupadas en Terapia Intensiva y en Clínica Médica en el sistema sanitario chubutense bajó a la mitad.

Es un dato relevante que refleja entre otras cosas el efecto de la vacunación contra el Covid-19 y cierta toma de conciencia de parte de los vecinos, que en buena medida respetaron los protocolos. Pero, como insiste el ministro de Salud Fabián Puratich, sería un error creer que la pandemia terminó. Aún vacunados, cualquier puede contagiarse y contagiar.

Otra advertencia es que si el virus sigue circulando, hay más chances de que se desarrolle en sus formas más complejas.

En este sentido, cabe agregar al escenario lo que sucede en el Hospital Zonal de Esquel, donde en un día hubo 14 internados por coronavirus. “Esto no es joda y si lo toman a la liviana se van a morir”, subrayó como siempre sin filtro el director de ese nosocomio, Sergio Cardozo. En la cordillera saben bien que esta patología está lejos de haber quedado atrás.

Mientras avanza el operativo de inoculación, cabe entonces machacar sobre el concepto de los cuidados individuales y la responsabilidad social. Hay menos camas ocupadas y es una lucecita al final del túnel, pero todavía queda un buen trecho. Distancia social, barbijo, alcohol en gel, todo eso es el principio rector de la gran esperanza de que fin de año la nueva normalidad esté instalada definitivamente.

Con este panorama, es mejor no pensar que ya está. El Covid acecha y en nuestras manos está darle el último golpe para recuperar parte de nuestra rutina.